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Mario Valdez: Ali Rodríguez Araque

“Transcurrió su infancia entre Japón y Berlín”

El presidente Hugo Chávez, en el prólogo del Libro de Ali Rodríguez Araque “Antes de que se me olvide”, refiriéndose al autor, lo califica como un hombre de las dificultades, “aquel que nunca se ha negado a ocupar las más candentes responsabilidades en momentos de tremendas crisis. Me honra sentir y saber que este hombre tan valiente como lucido, es uno de mis seres más cercanos”.

Rodríguez Araque, es un personaje de la vida política con muchas historias y anécdotas poco conocidas, además de sus padres biológicos tuvo sus padrinos y tíos que a su vez fueron sus padres de crianza, Sixto Angulo y Sofía Rodríguez de Angulo, quienes compraron una finca en una zona conocida como Japón en Ejido. En esa época los padrinos criaban a los ahijados cuando fallecían sus padres biológicos o cuando los recursos estaban menguados, como en este caso concreto. El joven Ali, se fue a vivir con sus nuevos padres, en una casa ubicada en un caserío llamado Japón, pero la mayor parte del tiempo se la pasaban en otro conocido como Berlín. Cuando el diplomático Ali Rodríguez Araque habla de su infancia, expresa “recuerdo mi infancia, a partir de tres años, cuando mi papá de crianza, Sixto, se mudó al Japón, mejor dicho, entre Japón y Berlín, donde mi infancia transcurrió con entera felicidad”. Hay una anécdota contada por él de una de sus hijas, que siendo niña, con la picardía infantil bromeaba y disfrutaba la chanza con sus amiguitas del colegio, cuando les decía que su padre había pasado su niñez entre Japón y Berlín. Ellas, maravilladas, admiradas le preguntaban “si su abuelo había sido diplomático o un importante hombre de negocios, como para que su padre se hubiera criado en países y ciudades tan remotas y distantes una de otras”. La familia aun hoy disfruta sus historias.

Origen y orgullo de sus padres

El 9 de septiembre de 1937, en la maternidad de la ciudad de Mérida, en el seno de un hogar de muy bajos recursos, nació Ali Rodríguez Araque, es el quinto de siete hermanos, sus padres Liborio Rodríguez (un hombre de carácter fuerte, participó en la invasión de Cipriano Castro) y doña Enriqueta Araque, cuando él se ha referido a sus padres, lo hace con orgullo y humildad, ha dicho: “Mi padre era analfabeto,…mi madre, sabía leer, pero no sabía escribir”. En su partida de nacimiento aparece registrado como nacido en Morones, parroquia Montalbán de Ejido Estado Mérida, sobre su lugar de nacimiento, Ali ha comentado: “Es algo confuso que quizás obedezca a que el registro civil lo hizo mi papá de crianza, Sixto, que también era analfabeto, o por error de quien hizo el asiento en los libros, no sé, ya que en Ejido no hay lugar con ese nombre, Morones”. Sus padres trabajaban en una hacienda que administraba Sixto Angulo, su tío político que vivía  en Ejido, ahí vivió los tres primeros años de su infancia.

Los primeros estudios y la vida del campo

Sus estudios de primaria fueron intermitentes, sus primeras letras y grado los cursó en una Escuela Rural del pueblito donde vivían; luego hizo otro grado en Rubio, hizo otro año en el pueblito Anzoátegui del Estado Lara, la familia ya se había establecido en Barquisimeto donde termina quinto y sexto grado, concluyendo los estudios primarios. Todos los días caminaba de su casa al colegio cerca de 20 kilómetros entre ida y vuelta. Recuerda la gran enseñanza y aprendizaje que le dio su tío padre, a la edad de ocho años, cuando le preguntó, has vestido bien, has tenido zapato, has ido al cine?, él contesto si, bien ahora debes saber de dónde sale eso, Usted va a trabajar en vacaciones para que valore lo que tiene. El niño Ali, fue becerrero, en las madrugadas arreaba los burros con los cantaros de leche, montaba caballos, tuvo dos perros, el más grande se llamaba “Menso”,   aprendió el trabajo duro del campo.  En las noches después de la cena se reunían a escuchar los cuentos de espantos y de la “Sayona”. Su primera bicicleta la compró con el dinero que había ganado trabajando. Así transcurrió su vida rural hasta llegar a Barquisimeto.

Conoció a Alfredo Maneiro y lo acompañó por siempre

 El bachillerato lo estudia en el Liceo Lisandro Alvarado, allí comenzó su vida política, a los dieciséis años participa en una manifestación contra Pérez Jiménez, junto a Che María y Rafael Cadenas, Rafael Cordero, Ramón Querales, otros. Conoce y se vincula con la gente de las Bellas Artes y la literatura, con José Antonio Abreu, Rubén Monasterio, Salvador y Julio Garmendia, Aquiles Nazoa, otros.

En 1956, era estudiante de Derecho en la Universidad de Los Andes (ULA), conoce a Arnaldo Este Salas y Julián Silva Beja, militantes de la Juventud Comunista (JC), en esos días conoce a Alfredo Maneiro de la Dirección Nacional de la JC, que se encontraba de gira organizando manifestaciones y huelgas universitarias contra la dictadura. Ese día se enroló en la política dura con  Maneiro y hasta el momento de su muerte siempre estuvo presente en sus luchas e ideales.

La huida por el rio Chama lo conduce a Caracas

En 1957, hacen la huelga universitaria y fue un fracaso, se desata una represión y terminaron casi todos presos. Jacinto Muñoz (abogado de Maturín) y Ali, logran huir por el rio Chama hasta llegar a Ejido, no le fue difícil bordear el rio y superar la fuerte corriente de agua porque ya lo conocían y hacían paseos. La Seguridad Nacional (SN) lo está buscando, allanan la casa de su madre. Entiende que ya no puede seguir en la ciudad de los Caballeros y la huida que emprende por las aguas andinas lo conduce a Caracas.

En los años 1958 al 64, ya es un dirigente comunista y participa activamente contra las dictaduras de Pérez Jiménez y la de Fulgencio Batista en Cuba. Viaja a Cuba es amigo de Fidel y El Che Guevara, quien le dedicó el libro “La Guerra de Guerrillas”, me cuentan sus amigos que lo perdió en una de esas escaramuzas y mudaderas de conchas (casas clandestinas).

La URSS y la lucha guerrillera

En 1963, viaja en una misión del PCV a la Unión Soviética el informe se lo entrega Pompeyo Márquez, máximo jefe del partido, regresa en 1964, había realizado cursos militares, asume la dirección del Buro de Oriente (la guerrilla del PCV y la FALN que comprendía Anzoátegui, Monagas, Sucre, Bolívar, Nueva Esparta y el Delta Amacuro), lo acompañan Pancho Toro, Pedro Muñoz, Nery Carrillo y otros camaradas. Estuvo con el legendario “Viejo Ruperto”, era un experto explosivista, Ali Primera le hizo una canción.

Con Douglas Bravo fundan el Partido de la Revolución Venezolana (PRV). En 1979, abandona el PRV y junto al hoy diputado José Guerra, su nombre de lucha era “El Conejo” y otros, fundan la Tendencia Revolucionaria (TER), participan en una acción y salen hacía Colombia vía Nicaragua.

Electo Diputado, termina su vida de perseguido y clandestino

Se acoge a la política de pacificación en el gobierno del presidente Luis Herrera Campins y participa en las elecciones parlamentarias de 1983, es elegido diputado al Congreso Nacional (ese día terminó su vida de persecuciones y luchas clandestinas), se incorpora a la Causa R, con Andrés Velásquez, Pablo Medina, Aristóbulo Isturis, otros. Dejan a Andrés Velásquez y la Causa R, fundan el PPT. En 1998, apoyan al comandante Hugo Chávez, lo demás es historia conocida. Actualmente se desempeña como embajador en Cuba. En esa época lo conocí con el teniente Héctor Fleming Mendoza y con Miguel Gómez Núñez.

Ali, Juan Garantón y los caimanes

El abogado penalista Juan Garantón, tiene un recuerdo de su infancia de un gesto que tuvo Ali, que lo identificó con él y lo marcó con el personaje para siempre, comenta que en el año 1963, fallece su padre Juan Cancio Garantón, para ese entonces era suegro de Ali Rodríguez. A Juan y a Carlos Federico Rodríguez Garantón (hijo mayor de Ali), los llevan al Parque del Este, y Juan se cayó en la laguna donde están los caimanes y empezó a gritar, en ese momento había llegado Ali, a buscar a su hijo y se metió al agua y logró sacarlo (afortunadamente los caimanes estaban en el otro lado), “Ali Rodríguez, me salvó la vida, me puso su chaqueta, me abrigó,  yo estaba asustado, él mojado y muerto de la risa, yo pensaba que iba a pegarme o regañarme por la travesura, pero no, recuerdo que abrazándome me dijo, ‘no debes tener miedo’, desde ese día nació un afecto por él, una imagen grata, su valentía y su sensibilidad me amarró para siempre”.

Las anécdotas de “Fausto”

El doctor Miguel Gómez Núñez, ex embajador en Nicaragua, quien es su amigo de siempre, vienen desde la juventud comunista y la universidad, con él conocí a nuestro homenajeado, le reconoce su valentía y honestidad a carta cabal, “la lucha armada lo obligaba a mantenerse en la clandestinidad y tuvo muchos seudónimos, Raúl, Diógenes, Damián, Luis, Cruz, Mérida, pero a finales de los años 60, las delaciones, la policía y la prensa popularizaron a “Fausto”.

Diego Salazar (+), nos contaba que en el campamento guerrillero “El Dante” en montañas monaguenses, se encontraban Ali Rodríguez, El Viejo Ruperto y Gabriel Puerta Aponte, sorpresivamente llegan los cazadores del ejercito y se da un enfrentamiento, suenan tiros de lado y lado, se repliegan, huyen, en la retirada se encuentran con un nido de serpientes cascabel que estaban enrolladas dormidas y, le preguntan a Ali, las matamos, éste les responde “No déjenselas a los del gobierno, por si vienen detrás siguiéndonos.

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