Inicio > Opinión > Luis Fuenmayor Toro:  La “limpieza” de PDVSA

Luis Fuenmayor Toro:  La “limpieza” de PDVSA

PDVSA siempre ha estado sucia. Esta afirmación disgusta a quienes han puesto su fe, y algunos su dinero, en los herederos de la polarización adeco-copeyana, como los reconstructores de Venezuela una vez nos liberaremos, si es que lo hacemos, del actual régimen de destrucción del país, la República y la Nación venezolana, sin lugar a dudas el peor que hemos tenido por lo menos desde 1948. Prácticamente desde la creación de PDVSA, se generó en la empresa una mafia de muy alto nivel, que incorporaba a su directiva, y que se dedicó a lucrarse y hacer “amigos” internacionales con el contrabando de extracción de combustible. Para ello, eliminaron los medidores existentes de flujo del crudo, que permitían conocer el volumen trasegado a los tanqueros, para saber exactamente el monto de petróleo comercializado y los pagos que deberían hacerse a la República. Con el argumento infantil de que, luego de la nacionalización petrolera, no se necesitaban estos medidores de flujo porque PDVSA, recién creada, no se iba a robar a sí misma, fueron desinstalándolos hasta prescindir totalmente de ellos.

PDVSA no se iba a robar a sí misma, era algo imposible, pero los delincuentes de sus distintas directivas sí lo harían desde ese momento en adelante, favoreciendo sus insaciables bolsillos y las finanzas de grandes transnacionales petroleras, de las que eran además accionistas. Ganaban por todos lados, mientras que PDVSA y Venezuela perdían. Tan grande ha sido la riqueza obtenida por la estatal petrolera que, a pesar de 4 décadas de expoliación, aún está en pie, pese a los deseos de quienes ahora esperan el anhelado futuro de regreso de la democracia, para participar en el negocio de su venta. Pero el contrabando no paró en 1999, con la llegada de Hugo Chávez al poder, continuó con la llamada meritocracia, que entre sus méritos tenía el de ser expertos contrabandistas, y no me estoy refiriendo a los 18 mil empleados despedidos en forma criminal de PDVSA, luego del sabotaje petrolero de 2002; hablo de sus más elevados niveles de mando. Y de allí, el contrabando de extracción y los negocios sucios con las transnacionales pasaron a ser rojos rojitos y han continuado sin mayores cambios, como no sea que la extensión de sus beneficios alcanza hoy al alto gobierno.

La razia contra la red Ramírez dirigida desde la Presidencia de la República, como se desprende del comentario hecho por Maduro que “quien se mete con Iris Varela se seca”, en alusión al enfrentamiento entre ésta y el expresidente de PDVSA, está en plena ejecución y ya ha llevado a varios de sus integrantes tras las rejas. Tiene además su expresión internacional en los ejecutivos de CITGO detenidos en Venezuela. El saqueo en PDVSA Oriente es gigantesco y mayor en pérdidas a la Nación que el Paro Petrolero de 2002, mientras en occidente, el fraude continuado con la participación de la transnacional Chevron, está siendo investigado (Hernández Parra. El saqueo de PDVSA. Continuidad y Cambio, año 6: pp 22-24, noviembre 2017, https://issuu.com/continuidad.y.cambio/docs/a._cyc__a__o_6__n___100__noviembre_). Unos mafiosos serán reemplazados por otros con el cuento de la limpieza de PDVSA, pero la fiesta de disponer de esta gran teta no cesará sino que pasará a manos de quienes hoy hegemonizan la conducción política.

Te puede interesar

Compartir