Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Rafael Guerra Ramos: Diálogo y crisis humanitaria

Rafael Guerra Ramos: Diálogo y crisis humanitaria

El reincido de conversaciones entre el Gobierno y la oposición tiene el alto costo de la fractura de la Mesa de la Unidad (MUD), muy sensible y lamentable por lo que significa de éxito para el Gobierno y de debilitamiento de la lucha mancomunada por el rescate de la libertad y el Estado de Derecho. Sin embargo, lo asumimos como un traspié superable a corto plazo bajo el cobijo de la estrategia de la lucha democrática, pacífica y electoral. Frente a este camino, nadie que sepamos, ofrece otra alternativa. Continuar avanzando, corrigiendo fallas y errores, mejorando la lucha con firmeza, siempre acumulando fuerzas y reduciéndole espacio a la camarilla apoyada por el poder de las armas, pero cada vez más desasistida de apoyo popular y aislada internacionalmente.

Hoy el desbloqueo del acceso de ayuda humanitaria constituye un punto fundamental y prioritario ante el país y el universo de países democráticos. Hay que arrancar la careta de quienes criminalmente han venido jugando con toda suerte de maniobras y mentiras para bloquear la ayuda solidaria ofrecida a nuestro pueblo flagelado por el hambre y las enfermedades, por la escasez y el avance de la miseria en densas capas de la población, imposible de ocultar. Admitir la ayuda humanitaria por parte del régimen es poner en evidencia la incompetencia e irresponsabilidad con que han llevado a la ruina a este país petrolero y minero. Pero no se puede continuar admitiendo fábulas como la contada con inaudito cinismo por la ex canciller y ahora presidenta de la inconstitucional y fraudulenta Constituyente.

A diferencia de frustrados intentos anteriores, esperamos que esta vez haya avances positivos. Nos acompañan en las conversaciones seis países; tres de ellos ofrecieron su concurso solidariamente a la oposición (Chile, México y Paraguay) y tres fueron invitados por el Gobierno (Bolivia, Nicaragua y R. Dominicana). Nuestro agradecimiento.

Por lo que sabemos, en la comunidad democrática de países amigos existe una alta y alentadora expectativa en torno al desarrollo y los resultados de esas conversaciones.

Expreso mi confianza en el equipo negociador que representa a la oposición y en sus excelentes asesores. Además, sin pecar de panglosiano, apuesto a resultados positivos.

Te puede interesar

Compartir