Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Gloria Cuenca: Negociar ¿para qué?

Gloria Cuenca: Negociar ¿para qué?

Me ensañaron un refrán utilizado con frecuencia: “lo cortés no quita lo valiente”. Negociar es lo que queda en el ámbito de la civilización y la cultura; ocurre al darse procesos de violencia en lo micro: familia, parejas, amigos o, en lo macro: grupos, comunidades y sociedades, entre otros.

Si no hay acuerdos, es lamentable, pero no pasa nada; sin embargo, quien se niegue a conversar queda como el propio salvaje. En algún momento de mi vida también actué así: incivilizada y salvaje; por supuesto, estimulada por la escuela del comunismo activo en donde se piensa que tratar con alguien de otra clase social contamina social y políticamente como si fuera un virus.

Cuando creí que esos tiempos habían concluido, encontramos la barbarie. Sí, lo creo, la barbarie. Se ha desatado una especie de locura. Sospecho que ha sido consecuencia del olor a poder cercano, además de los egos que se han ido expandiendo de manera loca.

Empezó esta historia por cuanto los del Gobierno engañaron -si fue una impostura- a la oposición en los dos intentos de diálogo pasado, tanto en 2014 como en 2016, para lograr salir de la crisis. Es potestad decir que sí se irá o no se irá a los diálogos; la cuestión es: de qué forma, ese es el quid, se enfrenta el desafío de sentarse en una mesa de negociación con un conjunto de pícaros con agendas ocultas y trampas preparadas.

Digo que es un reto, por cuanto quien no se atreve a sentarse a negociar, a conversar, es porque piensa que lo van a engañar. Y, ¿si me engañan, cómo quedo? El factor más importante es ¿qué hacer con gente que nunca cumple lo que promete?

Contradictorios lectores, hoy el planeta entero sabe la clase de Gobierno que tenemos por la forma como han intentado engañar a todo el país y al mundo: la violación de los derechos humanos durante las protestas y, por supuesto, debido a las mentiras dichas en los diálogos fracasados. Fundamental el trabajo realizado por Lilian Tintori, Julio Borges y Freddy Guevara. Han hecho la tarea informativo-comunicacional-extraordinaria- de poner al descubierto la terrible situación que vivimos. No tengo ningún problema en decir que considero a nuestros líderes, todos los que han estado en la palestra, maravillosos.

Se reconocerán cuando pase, las implicaciones de la lucha. Ruego a los habladores de pistoladas, también a los guerrilleros del Twitter, abstenerse de participar cuando llegue el momento.

Loading...

Te puede interesar

Compartir

Puedes comentar

avatar
  Subscribe  
Notificación de