Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Guillermo Ortega: Los retos de PDVSA

Guillermo Ortega: Los retos de PDVSA

Me imagino al Presidente muy preocupado por lo que sucede en la industria petrolera. En realidad, cualquiera lo estaría. La producción cayendo, escándalos de corrupción de todo tipo y una gerencia sin el control necesario para focalizarse en la resolución de los problemas. Uno no puede desear otra cosa que suerte a la nueva gerencia de Pdvsa, pero creo que también habría que tomar conciencia de otros problemas que gravitan fuertemente sobre las dificultades de la industria. ¿Por qué cae la producción de petróleo? Mientras se disfrutaba de precios altos, es fácil esconderlos y presentar una gestión exitosa, y es cierto que la mayoría de los problemas viene de mucho antes. Para 1970, Venezuela producía 3,7 millones barriles diarios, hoy apenas alcanza los 1,8. Arabia Saudita producía más o menos la misma cantidad y hoy produce cerca de 12 millones.

En realidad, Venezuela es el único jugador del mercado petrolero que creyó y practicó la fábula del pico petrolero, según la cual era mejor mantener el petróleo debajo de la tierra, esperando que los precios alcanzaran el máximo. Esa creencia, combinada con otra muy arraigada, la idea de que había que migrar hacia actividades no “rentísticas”, de producción real de riqueza, han hecho un enorme daño, tanto en el manejo de políticas sectoriales, sobre todo en materia de política energética, como en el diseño de políticas macroeconómicas.

La idea básica: proveer de dólares y energía barata al resto de la economía, olvidándose que precisamente para aprovechar las ventajas que el país tiene para producir energía, un principio elemental es alinear los precios. Eso permite incentivar la producción, pero también optimizar el consumo. Hay dos manifestaciones prácticas de esas creencias que han hecho mucho daño a la industria petrolera. Una ha sido el manejo del precio del combustible dirigido al mercado interno. Hoy por consumo interno, que alcanza cerca de los 600 mil barriles diarios, el país pierde cerca de 20 mil millones de dólares. La otra manifestación de esas creencias es la política cambiaria.

En los últimos 34 años el país ha estado operando 98% del tiempo en un esquema de tipo de cambios diferenciales. Es un tipo un régimen cambiario que crea mucha adicción por dólares baratos. En el pasado reciente, la empresa petrolera era endeudada para mantener esa política, y el entonces presidente de la empresa lo celebraba como uno de sus logros más importantes. Para la industria petrolera ese esquema termina siendo un impuesto en la diferencia entre el tipo de cambio subsidiado y el que despeja el mercado cambiario.

Cuando esa diferencia, como hoy en día casi 30 veces de prima cambiaria, prácticamente no hay proyecto petrolero que pueda pagar ese costo. Los bolívares que provienen del Banco Central tratan de compensar por esa pérdida, pero es ciertamente un circuito perverso. La creación de dinero sencillamente incrementa la brecha entre los dos tipos de cambio y, además, los bolívares cuando finalmente llegan, es con mucho menos poder de compra. El recién nombrado presidente de Pdvsa tiene ante sí un enorme reto gerencial, ojalá la Providencia lo ilumine. Pero ya es hora de abordar la principal restricción para resolver los problemas fundamentales de la industria petrolera.

Loading...

Te puede interesar

Compartir

Puedes comentar

¡Se el primero en comentar!

avatar
  Subscribe  
Notificación de