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Oscar Fuenmayor: Crónicas de Animales

Sin relación aparente, semanas antes de que Farías nos saliera con aquello de “No hay varitas mágicas, no hay salida milagrosa a esta situación, pero indudablemente tenemos que tomar acciones puntuales“, por todo el país muchos animales domésticos se comportaban de modo muy extraño. Tales comportamientos no llamaron la atención de los medios ocupados como siempre en los asuntos formales de la economía y la política. Ninguno relacionó estos hechos de la vida real con el baño de agua fría que días  después Farías le echaría al país.

Pero  Pueblo Adentro, donde no hay privilegios cupulares y se registra en basureros acompañados de las mascotas, estos hechos no pasaron desapercibidos. Igual aconteció cuando el Presidente Maduro anunció en cadena que anunciaría  aquellas  tan esperadas y urgentes medidas económicas para enfrentar la crisis de hambre que nos está matando prematuramente. El país esperaba que el Presidente dijera algo realmente trascendente en nombre del Gobierno y de la ANC. Lo cierto es que previo a tal anunciado anuncio, por todo el país los perros ladraron desconsoladamente durante  las noches y no dejaban dormir a nadie. Estos cariñosos seres son las mascotas mas integradas a la vida y tragedia de las personas, podría decirse que aullaban de tristeza o de hambre.

Intrigados como estamos por tales cosas algunas personas hemos estado recopilando testimonios directos sobre estas curiosas coincidencias:

Misia  Concha, por ejemplo, pensionada quien vive justo al lado de mi casa y que siempre se queja de que no tiene cesta ticket, reportó que su gata venía subiéndose a la batea con una frecuencia mayor a la acostumbrada y armando tremendos zaperocos días antes de la frustrante cadena. El loro de mi comadre Petra enmudeció horas antes del anuncio y continua así hasta el sol de hoy  pese a los esfuerzos del veterinario, probablemente traumatizado por el embarque presidencial en el que nada se dijo acerca de  cómo superar la crisis en la que estamos. Hay informes de que la cabra mocha de Josefita Camacho esta vez sí se estaba dejando agarrar por los  muchachos, cosa que nunca se había visto.

Según César Millán, miembro distinguido de la parroquia, “Es natural el comportamiento de nuestras mascotas dado que se han integrado de tal forma a nuestras vidas y a nuestros sufrimientos que ya hasta pueden adivinar cuando algo va a afectarnos. De tanto compartir con nosotros  se nos van pareciendo al punto de que compartimos problemas  comunes de nutrición y de salud. Es más, tanto se nos parecen ya que por eso no es raro ver tantas caras de perro en las instituciones del Estado. Observemos a nuestras mascotas pues en su comportamiento podríamos encontrar las señales de algo que va a ocurrir en la naturaleza o en el país”.

Oscar Fuenmayor, profesor jubilado y bastante especulador, es del mismo parecer. En virtud de que nadie en el Gobierno, ni en la ANC y en la oposición nos habla claro acerca del futuro del país y de lo que va a pasar con nuestra nutrición, nuestros leales animalitos han dado una pata al frente  en nuestra defensa y se han articulado entre ellos para alertarnos y que  nos preparemos para lo peor, aun cuando sea un tiempecito antes de que ocurran las graves cosas que nos están reduciendo la existencia a ellos y a nosotros. Saben lo que nos pasa y solo es cuestión de prestar atención al irregular pío pío de los pollitos y al zum zum de los mosquitos que a veces no nos dejan descansar porque podrían estar dándonos un mensaje”.

Jackson Galaxy Quintero, quien  tiene varios gatos en su casa, refiere su propia anécdota: “Serían las 12 de la medianoche que es cuando mis gatos están más activos y, yo, desvelado por la falta de efectivo que me estaba obligando a faltar al trabajo, me puse a jugar con ellos para distraer mi ansiedad. De repente se quedaron todos muy quietos y comenzaron a maullar al mismo tiempo. Me asomé por una ventana y también vi una gran cantidad de gatos parados en diferentes sitios  maullando lastimeramente como cuando presienten que algo malo va a pasar y, por alguna razón  me acordé de María Machado y su historia del gato asado. Era un solo miau miau monótono como un mantra, acompasado y triste, que traspasaba el alma. Tres días después de este episodio con los gatos el Presidente Maduro se encadenaba para no decir cómo íbamos a hacer entre todos para enfrentar la inflación y el hambre y comprendí que la extraña conducta de mis peludos animalitos no tenía que ver con los extremismos alimenticios de María Machado  (como pensé en algún momento), sino con la falta de soluciones que exigimos del Gobierno”. …

Después de recoger todos estos testimonios y brillantes opiniones de ciudadanos de a pie hemos llegado a la conclusión de que no se trata de casualidades aisladas. Desde gallinas acostándose después de las 10 de la noche hasta la bandada de miles murciélagos que tomaron por sorpresa el Palacio de Miraflores horas previas a la fuga del vámpiro Ledesma, dan cuenta de la clarividencia animal y de que no estamos solos del todo en la tragedia de la vida cotidiana que confirmamos en nuestros estómagos vacíos. Que si bien parecemos abandonados a la intemperie económica por el  Gobierno y la MUD, al menos nuestras mascotas siguen leales con nosotros en el sufrimiento y la esperanza y por eso nos acompañan a escudriñar en la basura como parte entrañable de la familia. Nuestras mascotas y otros animales estrechamente relacionados con nuestra vida cotidiana presienten lo que pasa y nos advierten aunque sea un tiempecito antes para que nos vayamos preparando para lo peor.

Si usted nota que los burros cambiaron su ancestral hora ritual  de la 01:00 PM a pleno sol para las 03:00 PM de la tarde,  o que las hormigas entran y salen frenéticamente de sus galerías subterráneas sin la inminencia de una tempestad, entonces tome previsiones: la inflación va a desatarse sobre usted,  su familia y sus queridos animalitos.

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