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Táchira: Colas por combustible

Trancan la avenida Libertador en San Cristóbal, Estado Táchira, por dos horas porque la gandola no llegó. Con chamizos y basura los usuarios de la bomba de la avenida Libertador trancaron la vía en dirección San Cristóbal-Táriba.

Otro día de colas por combustible se vivió este lunes en San Cristóbal; y en esta oportunidad fueron kilométricas, tanto en las pocas estaciones de servicio adonde habían llegado temprano las gandolas como en las que no había certeza de sí llegaría o de cuándo llegarían.

La causa fue que el fin de semana solamente despacharon las bombas Rodelca, frente a la panadería Gran Avenida, y La Esperanza, frente a la plaza Miranda, en La Concordia.

La rutina normal de las colas la rompieron los usuarios de la bomba Libertador, frente al Hotel Hamburgo, alrededor de las nueve y media de la mañana, cuando según sus protagonistas, vieron cómo pasaban gandolas por ahí y ninguna entraba a descargar, y decidieron colocar chamizos y basura a lo ancho de la avenida, en sentido San Cristóbal a Táriba, para “obligar” a que entrara una gandola.

Mientras tanto, en las diferentes estaciones de servicio las colas eran kilométricas, algunos las calificaron de “culebrilla”, otros dijeron que tenía forma de caracol, entre ellas la de la Unidad Vecinal, donde la del surtidor que está del lado de la vía principal del barrio La Flores, cubría la misma hasta cruzar por la iglesia Divino Redentor y daba la vuelta hasta llegar nuevamente a la avenida; la otra la situación era similar, aunque llegaba al Mercal.

En la primera estaba José Vivas, quien comentó que llegó a las cinco de la mañana para hacer la cola para surtir su tanque en la bomba Texaco, de Barrio Obrero: “Pero había como mil carros, duré casi una hora y media en la cola y no corrió, y dijeron que trabajaban hasta la una de la tarde porque hasta esa hora tenían gasolina, y me vine para acá para la Unidad Vecinal, donde dijeron que venía al mediodía”.

Situación similar se vivió en la bomba Libertador, donde manifestaron quienes supuestamente quedaron sin servicio el viernes a las seis de la tarde, cuando les dijeron que el fin de semana la misma estaba de turno.

“Trancamos hace una hora porque no hay gasolina, han subido siete gandolas y ninguna para acá y la cola llega a la Católica nueva”, dijo Manuel Vera, mientras al sitio llegó un personero de Pdvsa, quien escuchó los planteamientos y tras hacer llamadas telefónicas les informó que en ese momento estaban cargando la gandola en El Vigía, y que la misma llegaría alrededor de las seis de la tarde”.

Las colas eran “kilométricas” ayer, tanto donde había llegado la gandola como en las que se desconocía cuándo llegaría el combustible.

Los usuarios por su parte, acordaron que marcarían los carros con un número para cuando llegara la gandola y comenzaran a despachar, pero antes, para que no se “colearan” iban a esperar a que llegara el betún blanco. No obstante, llegaron varios carros en retroceso, que despertaron comentarios, como que eso sucedía porque como no podían pasar porque estaba trancado el paso, llegaban a “colarse” de esa manera; asimismo, que quienes lo hacían, al igual que algunos de quienes estaban desesperados trancando, eran supuestos “pimpineros, desesperados porque no tenían gasolina desde el viernes”. La tranca duró dos horas, terminó a las once y media”.
Los usuarios denunciaron al representante de Pdvsa que los responsables de la bomba les anunciaron que si la gandola llegaba a las seis, abrirían este martes a las seis de la mañana, cuestión que desmintió el funcionario de la petrolera, quien dijo que la misma estaría abierta hasta que surtieran al último número de la cola”.

Entre los usuarios que esperaban desde el viernes, estaba un señor con dialecto que parecía europeo, quien intentó convencer a la gente para que abriera el paso y no “perjudicara” a los demás, pero que igualmente bravo por la situación, expresó: “Ya no se puede vivir acá, menos mal que me voy, este era el mejor país del mundo, ahora es el peor. Por eso estuve acá veintidós años, trancas por todas partes, no hay alimentos, no hay medicina, se cae Cantv, tengo plata en el banco y me dan 5 mil bolívares, no andan la plataforma, eso es invivible”.

Asimismo, Oscar Moreno, gerente de Zoom regional, quien le explicó al representante de Pdvsa que el courier (correo privado como MRW y Domesa, entre otros), no tiene cómo recibir los camiones. “no quieren venir al Táchira porque no tienen garantía de combustible para regresar. Todos los courier tienen problemas porque los transportistas no quieren venir. Aquí no le ha llegado la gandola del viernes”.
Mientras tanto, en todas continuaban las colas; aunque a medida que pasaba el día y llegaba la gandola, iban abriendo más bombas.

No despacharon gasolina el fin de semana en El Vigía

El fin de semana no hubo abastecimiento de combustible en el estado Táchira porque no hubo despacho en la planta de llenado de El Vigía, estado Mérida, desde donde traen el combustible a nuestra entidad andina.

No hubo una declaración oficial de la gente de Pdvsa sobre el combustible porque no tienen autorización, aunque se presentaron personeros en la bomba Libertador, debido a la tranca que realizaron, a quienes informaron lo señalado.

“El problema fue que no hubo producto sábado y domingo y a nosotros nos bombean desde Bajo Grande, en el estado Zulia, hasta El Vigía y tenemos que ir a buscar la gasolina y traerla. Tenemos la topografía más accidentada, la distancia más larga que hay entre una planta y las estaciones de servicio, y eso complica la situación, y como tenemos cauchos las gandolas no están surtiendo la cantidad necesaria” –manifestó, recordando que son seis horas de viaje desde El Vigía-.

Ante la insistencia de los usuarios para que la gandola que pase llenara la bomba, les informó que eso no podían hacerlo y les explicó que cada bomba tiene una reserva estratégica la cual no pueden tocar debido a que es necesaria para cualquier situación relevante; y la otra es una reserva “imbombeable”, que menos se puede tocar porque si se seca el tanque, la bomba se daña.

Ante la afirmación de algunos de que no enviaban gandolas a diario y que incluso uno dijo que enviaban entre 20 y 25 por día, el funcionario desmintió y aunque no precisó la cifra, dijo que llegan al Táchira alrededor de sesenta gandolas.

La Nación del Táchira

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