Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Jaime García: No llores por mí Venezuela.

Jaime García: No llores por mí Venezuela.

Remontándonos al siglo pasado, recordando con mucha nostalgia la canción “Don´t cry for me Argentina” compuesta por Andrew L Webber (música) y Tim Rice (letra) en concomitancia con el discurso emotivo pronunciado por la admirada Evita Perón  en el balcón de la casa rosada frente a una apoteósica masa de “descamisados”, siendo en ese momento Evita recién electa primera dama de Argentina; País hermano que hoy en día está siendo magnánimo y solidario con nuestro país.

Ciertamente, tomando esta sentimental frase como referencia, en el caso venezolano, diremos “no llores por mí Venezuela”. Efectivamente esta expresión cargada de un profundo dolor espiritual de resignación e impotencia define, categoriza y moldea las vivencias cotidianas de hombres, mujeres y niños venezolanos impactados por esta crisis económica, social, política y de carencias de valores éticos sin precedentes.

“No llores por mí Venezuela”, dicen los jóvenes venezolanos al abandonar su núcleo familiar y emigrar hacia países hermanos buscando una mejor calidad de vida para subsistir, buscando en tierras foráneas oportunidades que el gobierno venezolano de turno ha sido incapaz de brindarles.

“No llores por mí Venezuela”, parecen decir los pensionado y jubilados del IVSS aquejados por las enfermedades y sobreviviendo con una pensión pírrica e insuficiente para vivir sin sobresaltos y en estado de sosiego.

“No llores por mí Venezuela”, murmuran sin aliento los ciudadanos venezolanos con enfermedades crónicas, ya que los artículos 83 y 84 de la Constitución no se cumplen. El desabastecimiento de medicinas los está llevando al sepulcro inexorablemente.

“No llores por mí Venezuela”, tu eres el país más hermoso del mundo, tu eres nuestra pachamama, eres prodiga, generosa, querendona con tus hijos, nos has tratado como nuestra madre, nos has dado todo lo que somos, no llores por nosotros, no llores por este vendaval tempestuosos y aniquilador que nos arrebata la vida silenciosamente, esto es circunstancial, pronto vendrá un amanecer bonito lleno de prosperidad y emprendimiento. No llores por mí Venezuela. En todo caso quienes debemos llorar somos nosotros, en ver cómo te han destruido ambientalmente, dilapidado tus riquezas, como se ha derrumbado tu prestigio petrolero, como se ha abusado de manera politiquera del nombre del Libertador Simón Bolívar.

Te puede interesar

Loading...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »