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León Moraria: Las derrotas de la MUD.

Adquiere actualidad el artículo que escribimos con motivo de los resultados electorales del 15 de octubre del 2017, cuando el péndulo electoral de nuevo cambia de posición. El beneficiario circunstancial está equivocado si considera que el caudal electoral recibido, le pertenece. Ese pendular electoral le está enviando al país el mensaje de la necesidad del surgimiento de un movimiento político serio, de transformación económica y mejoramiento social, que rompa el nuevo pacto de “punto fijo” surgido entre la MUD y el chavismo. Pacto entre dos políticas fracasadas. De un lado la MUD, con sus cuarenta años de gobiernos adeco/copeyanos; y en el otro bando el chavismo, que ya tiene en su haber, veinte años de rotundos fracasos. Próximo fracaso anunciado, la criptomoneda. Participar en elecciones para elegir entre la MUD y el chavismo, es como escoger entre “guatemala y guatepior”.

Tanto la MUD como el chavismo – ya lo hemos dicho en artículos anteriores – están formados por grupos adecos/copeyanos/católicos que en el chavismo se complementan con protestantes/MASistas/PCVistas/PPTjistas/MEPistas/militaristas, los cuales encontraron en el chavismo el peldaño para ascender en el aventurerismo oportunista de burocratismo y falsedades revolucionarias.

Tanto la MUD, en la conducción de la oposición, como el chavismo en la conducción del gobierno, han demostrado incapacidad. Al electorado le presentan como alternativa, escoger entre un incapaz que ha tenido el poder de administrar la chequera de los dólares; y un incapaz con apetencia de poder, para administrar la chequera de los dólares, alfa y omega de la disputa por el poder. No vamos a hablar de las incapacidades del chavismo, por cuanto ya eso es lugar común y, cuya mayor perversidad, está en haber condenado a la dictadura del hambre y el desabastecimiento, a 30 millones de venezolanos en un país que en los últimos 15 años recibió inmenso caudal de ingresos por diferentes conceptos (un billón 500 mil millones de dólares) los cuales, al ser dilapidados, crearon lo que el gobierno denomina guerra económica. Luego de veinte años, el gobierno chavista ha cosechado: desastre social e institucional; desolación en las mayorías nacionales que se han visto en la necesidad de migrar a los países vecinos para poder subsistir; ruina de la economía. Vamos entonces a tratar de desglosar las incapacidades de la MUD y sus derrotas más notables:

Primera derrota. El péndulo electoral de las mayorías nacionales, sometidas a la dictadura del hambre y necesidades de todo tipo instrumentadas por el gobierno chavista, decidieron entregarle a la MUD, en diciembre del 2015, la mayoría de 2/3 en la Asamblea Nacional, el poder más importante, entre los poderes del Estado, por cuanto constituye la auténtica representación de la soberanía, y cuya función primordial es elaborar las leyes que rigen las actuaciones de los demás poderes: Ejecutivo, TSJ, CNE, MP y DP; además, vigilar el funcionamiento del Estado en sus diferentes estadios de gobierno (nacional, estatal, municipal), y pedir cuentas de esa gestión. Todo ese poder recibido por los diputados de la MUD, en menos de un mes lo dilapidaron. Tenían el instrumento legal para defenestrar al presidente Maduro por medio del Revocatorio; pero fueron incapaces de recoger las firmas para pedirle al CNE la convocatoria y organización del Referéndum. Realizar el Revocatorio era más fácil que pegarle un tiro al suelo. En ese primer año, los diputados de la MUD hicieron de todo, elaboraron leyes populistas con la ingenuidad que el presidente Maduro las pondría en vigencia; presentaron propuestas de reforma constitucional; pero, el punto más importante de la agenda: el Revocatorio, no lo realizaron.

Mientras la MUD preconizaba la salida de Maduro en seis meses, el gobierno acorralado ante la inminencia del hecho, toma el atajo de la violación constitucional, con la cual amplia la fosa en la que ha de perecer. Crea una novedosa y atrabiliaria fórmula de poder supraconstitucional con el TSJ, para desconocer las funciones o atribuciones que la Constitución le establece a la Asamblea Nacional. Inventan como suprema norma el desacato que, según entendidos juristas, no existe en la Constitución. Ante el deterioro del TSJ, y el avance incontenible de la protesta popular, el gobierno amplia la fosa, toma un nuevo atajo inconstitucional, escoge a dedo y nombra a militantes y simpatizantes del PSUV, como diputados para una Asamblea Nacional Constituyente, de esta manera inventa un nuevo superpoder por encima de los poderes del Estado, cada uno de los cuales debe rendirle pleitesía, toda una mascarada, por cuanto la ANC sólo ejecuta ordenes emanadas de Maduro, revestido ahora de los supra poderes que entre bastidores le confiere la ANC.

Segunda derrota. En el segundo año (2017), por la no realización del Revocatorio, se agudiza la presión de las mayorías nacionales – víctimas de las políticas antipopulares del chavismo – y presionan a la MUD – fachada de la oposición – a convocar protestas pacíficas en poblaciones y ciudades del país, para reclamar alimentos, medicinas, servicios de salud, trabajo estable. Cuando un movimiento político toma el camino de la protesta, no puede, de la noche a la mañana, abandonarla sin conseguir el objetivo. Había que profundizar la protesta, primogenitura de las mayorías nacionales que, con sus movilizaciones pacíficas, no generan violencia, por cuanto ésta es prerrogativa del Estado. La protesta constituye la defensa de las mayorías nacionales contra la violencia del Estado ejercida por la dictadura del hambre, desabastecimiento, desempleo, violación de los derechos económicos, sociales y políticos de las mayorías nacionales. ¿Qué ocurrió? La burocracia de la MUD en lugar de reactivar la protesta, la vende por el plato de lentejas de la elección de gobernadores, campo abierto para que afloraran los individualismos por encima del interés supremo de lucha de las mayorías nacionales que, en la calle de pueblos y ciudades del país gritan ¡Tenemos Hambre! Ocurren las elecciones y el país vio el triste espectáculo de los gobernadores de la oposición electos, cometer la mayor incongruencia política imaginable, aceptar juramentarse ante la espuria ANC. Ahora andan como “cucaracha en baile de gallinas”, tratando de realizar su función de gobernantes regionales con la pretensión que el gobierno chavista comparta con los cuatro gobernadores opositores, el disminuido presupuesto destinado a sus 18 gobernadores. La gobernadora del Táchira es la más entusiasta, padece de lo que Dostoievski en su novela, “Los Endemoniados”, denominara “entusiasmo administrativo”. Honorable fue la actitud de Guanipa, elegido gobernador del estado Zulia al negarse a rendirle pleitesía a la ANC espuria.

La protesta pacífica en las calles había que complementarla con la abstención electoral para desenmascarar, aún más, la dictadura militar/chavista. En su momento lo dijimos y felicitamos a María Corina por haber lanzado la acertada consigna de abstención militante. Entendemos que, “no se le pueden pedir peras al olmo”. No se le puede pedir a los burgueses y burócratas de la MUD, conduzcan la lucha de masas, eso sólo lo puede realizar un movimiento revolucionario y proletario. La MUD no es ni lo uno ni lo otro y en la lucha, tanto de barricadas como electoral, ha demostrado estar desconectada de las masas.

Tercera derrota. Vino como consecuencia de las sanciones económicas de Trump. Error garrafal del gobierno de Estados Unidos que todavía no ha asimilado las votaciones anuales en la Asamblea de las Naciones Unidas contra el bloqueo económico impuesto a Cuba. El rechazo al intervencionismo es lo que más une a los pueblos de Latinoamérica. El rechazo al intervencionismo estadounidense está a flor de piel de quienes habitamos al Sur del rio Grande. Para completar el cuadro, llegaron las sanciones económicas de Trump que hacen aflorar en las mayorías nacionales el patriotismo, como haz de voluntades, lo cual no debe traducirse como respaldo al infame gobierno chavista. Una cosa es la defensa de la Patria y otra, el militarismo agorero, todero de Chávez. Las sanciones económicas de Trump, derrotaron a la MUD y de paso a las mayorías nacionales que debemos soportar la dictadura del hambre. ¡Míster Trump! Olvídese de ese terco intervencionismo que le brinda al chavismo, como argumento, el falso discurso de la defensa de la patria y desvirtúa la unidad de las mayorías nacionales por cuanto el intervencionismo toca la fibra de nuestro patriotismo que, en el orden de prioridades, debe estar siempre por encima del odio que podamos sentir por el gobierno defraudador, corrupto e incapaz que padecemos. Nuestro patriotismo es tan igual para enfrentar a la amenaza externa como a la amenaza interna del gobierno chavista.

Cuarta derrota. La derrota en las elecciones del 15 de octubre del 2017, es consecuencia de falta de claridad en la lucha. La incapacidad de la MUD ha quedado plenamente demostrada: por el Revocatorio; por el abandono de la lucha en las calles de poblaciones y ciudades del país y cambiarla por la participación en la elección de gobernadores ¡Oportunismo! ¡Afloran los individualismos! La MUD está “más pendiente del que dirán” en la Comunidad Internacional, que de la conducción de la protesta nacional contra el gobierno. La lucha en la calle había que complementarla con la consigna de abstención militante.

Mientras no surja un movimiento político serio, con una elite intelectual que elabore el proyecto de país y saque a las mayorías nacionales de la ruina económica a que han sido condenadas por el gobierno chavista, el péndulo electoral continuará realizando su acción demoledora contra los politiqueros de oficio que se adueñaron de la administración pública y los falsos líderes que sólo reclaman un puesto de burócratas para ejecutar sus corruptelas (el esquirol Henry Falcón). La copa de la corrupción rebosa el borde. Ahora vemos como, el Ministerio Publico con su discurso trasnochado, pretende hacer lo que no se hizo en veinte años. Debía haber comenzado por la investigación y condena de los militares que causaron la masacre del 27 y 28 de febrero de 1989 y años más atrás, los militares torturadores de los Teatro de Operaciones, los TO. Señor Fiscal, en su “entusiasmo administrativo” por investigar las corruptelas en PDVSA ¿Qué puede decirle al país sobre el secuestro y desaparición de Alcedo Mora por denunciar dichas corruptelas?

El abstencionismo deja sentir su efecto demoledor en estas democracias de pacotilla. El abstencionismo realiza la labor de zapa que derriba gobiernos. Lo lamentable es que luego aparecen los politiqueros de oficio, histriónicos, mesiánicos, demagogos y populistas (Chávez) que, montados sobre las necesidades más acuciantes de las mayorías nacionales, las llenan de promesas y luego las defraudan. Cuán grande sería la fortaleza de la lucha, hoy, si en lugar de tomar la MUD el atajo electorero, hubiera asumido el compromiso de lucha de la protesta en pueblos y ciudades de todo el país. La realidad del 2005, de no participación en medio de la bonanza económica, es muy diferente a la realidad social y económica actual de hambre, escasez, carestía, hiperinflación, pobreza. Las políticas antipopulares del gobierno, además de la dictadura del hambre, deja como secuela dolorosa, la migración de miles de compatriotas a los países vecinos. ¡ABSTENCIÓN ES HOY LA CONSIGNA DE LUCHA!

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