Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Néstor Francia / Análisis de Entorno: Democracia Vs Democracia (27-02-2018)

Néstor Francia / Análisis de Entorno: Democracia Vs Democracia (27-02-2018)

No somos de aquellos que pretenden simplificar la acción política, y convertirla en un ejercicio de dogmas y operaciones matemáticas de escuela primaria. La política es una actividad compleja, siempre enredada en múltiples contradicciones y aristas, no vive en el mundo fácil del dos-más-dos-son cuatro ni transcurre en las páginas entintadas de los libros. Por eso nos cargan esos supuestos izquierdistas sabihondos que se la pasan dictando cátedra de “marxismo-leninismo” encerrados en cubículos, reales o virtuales, y rumiando su soledad, ya que nunca transforman sus veleidades en un asunto de masas y pueblo, y terminan consumiéndose en grupúsculos, tratando de dividir a los revolucionarios y languideciendo en la amargura de su fracaso.

Esta introducción viene a cuento porque hoy queremos volver sobre un muy importante debate contemporáneo y el papel que ha venido jugando la diplomacia venezolana en él: el debate sobre la democracia.

El concepto de democracia nació viciado desde un principio, en Atenas, circa 500 antes de Cristo. La tara de entonces es en el fondo la misma que afecta a la llamada “democracia liberal” actual, que es el tipo de “democracia” del gusto de la burguesía. El “demos” o “pueblo” ateniense era en realidad el conjunto de aquellos que eran reconocidos como “ciudadanos”, entre quienes estaban los eupátridas (nobles), los demiurgos (artesanos) y los geomoros (agricultores). Todos eran propietarios en alguna medida. Por supuesto se excluía del “demos” a los desposeídos y a los ilotas (esclavos). De hecho, se calcula que en el Ático vivían entre 250.000 y 300.000 personas, de las cuales podían votar, cuando mucho, entre 30.000 y 60.000. No era pues, como lo sugiere la etimología del término, el “gobierno del pueblo”, sino el gobierno de los propietarios ¿En qué se diferencia eso, a fin de cuentas, de la “democracia” burguesa de hoy?

Tras largas y arduas luchas, los pueblos fueron imponiendo el voto universal, un avance importante, sin duda, pero insuficiente, pues por el tipo de sistema socioeconómico que impera en el capitalismo, en realidad los pueblos pueden votar pero rara vez pueden realmente elegir. La “democracia” sigue siendo un terreno empoderado por los propietarios: los de los medios de producción, los de los medios de comunicación, los de los medios de represión (las armas).

El socialismo revolucionario inspirado en las ideas y propuestas de Marx y Engels nunca simpatizó con la idea de “democracia” tal como se presenta en los términos tradicionales, pues siempre consideró que esta es un desiderátum y no una realidad. En la sociedad dividida en clases siempre hay una clase dominante que impone su dictadura. En el capitalismo, la dictadura de la burguesía, en el socialismo, la dictadura del proletariado (que es, en realidad, dictadura para la burguesía y democracia para el pueblo, algo muy parecido a lo que ocurre en la Venezuela de hoy).

A fines del siglo XX y principios del XXI, un líder histórico replanteó este debate en nuevos términos y le confirió un  nuevo impulso: Hugo Chávez Frías, quien dio paso firme al concepto de democracia participativa y protagónica, en contracorriente de la democracia representativa, que es el modelo que tiene como paradigma a la “democracia” estadounidense, que en realidad lleva al extremo la representatividad, ya que el pueblo no elige de manera directa sino a través de la fórmula de los colegios electorales, lo cual facilita las manipulaciones del voto del tipo que se dio en Estados Unidos con la elección de Donald Trump, que resultó Presidente a pesar de sacar alrededor de tres millones de votos menos que Clinton, sobre todo por la aplicación del bigdata para el control de los estados que definían la mayoría en los colegios electorales.

Sobre este tema tan interesante nos podríamos extender, pero estos Análisis se han fijado un espacio limitado para hacerse más útiles al lector, así que tenemos que ir al grano.

Venezuela se ha visto forzada a firmar una serie de cláusulas y acuerdos internacionales que no hacen sino consagrar el dominio de la democracia representativa. Esto es así por razones de política -y aquí volvemos a nuestra reflexión del principio, la política es compleja y tienes que moverte en su tablero con flexibilidad y a conveniencia de los intereses que defiendes-, de manera que no podía nuestro Gobierno dejar de convalidar tales acuerdos. Pero esto no impidió que Chávez jamás abandonara, en  ningún momento, el debate sobre el tipo de democracia a la que aspira la Revolución Bolivariana. Nuestra diplomacia está obligada a impulsar tal debate con más fuerza, con mayor vigor, porque por ese lado nos están atacando fuertemente nuestros enemigos, tildando a Maduro de dictador, cuando realmente se nos quiere someter a la dictadura del imperialismo.

El 21 de mayo de 2006, en el programa “Aló Presidente”, Chávez afirmó que “En América Latina nos quieren imponer el modelo de democracia diseñado por los Estados Unidos, y al que no acepte entrar por ese carril lo acusan de populista, radical, terrorista y dictador”. Tal cual como ocurre hoy con Nicolás Maduro. Y ese mismo año: “En Venezuela se acabó la falsa democracia de las élites, tenemos que enterrarla definitivamente y terminar de construir la democracia socialista, participativa, protagónica”.

Este es un debate crucial que en  nuestra opinión no está suficientemente planteado por nuestra actual diplomacia. Se trata de un debate cardinal, fundamental en el mundo de hoy, y mucho más por la circunstancia de agresión imperialista que vive nuestro país. Un buen punto de partida para retomarlo podría ser un gran Congreso internacional, en Caracas, sobre la democracia real. Ahí dejamos la propuesta.

Loading...

Te puede interesar

Compartir

Puedes comentar

¡Se el primero en comentar!

avatar
  Subscribe  
Notificación de