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Néstor Francia / Análisis de entorno: Comer primero, luego la moral (20/04/18 al 27/04/18)

No se puede poner en duda el extraordinario esfuerzo que están haciendo el presidente Maduro y el Gobierno Bolivariano para superar la tormenta en la cual estamos metidos. El de Maduro es un admirable ejercicio de creatividad, entrega total, resistencia y habilidad política. Por otro lado, es también digna de encomio la batalla que libra la militancia revolucionaria por mantener la moral en alto y luchar a brazo partido en defensa de la Patria y la Revolución Bolivariana. Al César lo que es del César, a Dios lo que es de Dios, al pueblo lo que es del pueblo y honor a quien honor merece.

Bien, esto no puede ser óbice para ocultar la realidad de los sufrimientos que está padeciendo el pueblo venezolano. Para que no se crea que estamos haciendo una aproximación teórica, conviene relatar lo que vivimos un par de días atrás en las complejas calles de Caracas. En el camino hacia el antiguo edificio La Francia, ahora sede de las comisiones permanentes de la ANC, nos topamos con tres ciudadanos, dos de ellos chavistas conscientes que votarán sin duda por Maduro y otra una señora de origen pobre y seguidora de Chávez cuando estaba físicamente presente, y quien nos dijo que va a votar por Henry Falcón. Los tres tienen algo en común: están padeciendo de los males que derivan de la brutal y constante alza de los precios de productos de consumo prioritario, de la angustiosa escasez de medicamentos, de las constantes fallas de los servicios públicos, de contemplar la herida del descontento (que no se expresa necesariamente en rabia, en muchos es sobre todo en desaliento) que asoma en los rostros de tantos venezolanos.

Luego, al llegar a la oficina, una trabajadora, con faz depresiva, dio continuidad al rosario de quejas e inconformidad, a lo cual otros hicieron coro. Después el jueves nos tocó participar en un operativo de constituyentes de estados centrales. Lo mismo: el lamento, el acuciante tema de los precios, acompañado además de otras críticas a ejecutorias del partido, de gobernadores y alcaldes. En todos estos días tuve la amarga sensación de vivir en un valle de lágrimas. En fin, estoy seguro de que el lector sabe bien de qué estoy hablando.

Le comentamos estas vivencias a un colega constituyente y nos respondió que el problema era el bajo nivel de conciencia en amplios sectores del pueblo. Creemos que lleva razón, pero no dejamos de recodarle una memorable frase de un personaje de la “Opera de tres centavos” (Macheath de “Dreigroschenoper”) del dramaturgo socialista alemán Bertolt Brecht: “Erst kommt das fressen, dann die Moral” (“Comer primero, luego la moral”). El pueblo venezolano, en su dura situación económica, no parece muy dispuesto a escuchar argumentos elaborados sobre las razones de su sufrimiento, dedica casi todas sus energías a resolver la papa, entre otras necesidades insatisfechas. Tiene que comer, antes que nada. Acaso todavía no ha llegado a la dramática cota que sugiere el verbo que usó Brecht (“Fressen”, en alemán, se refiere a la forma en que comen los animales, una traducción más cercana sería devorar, tragar, zampar, a diferencia del verbo “Essen”, comer), pero no debe estar muy lejos.

En cuanto a esto último, digamos que a la señora a la cual nos referimos más arriba, que votó por Chávez y por Maduro, y expresa -con el hambre atenuando su voz desde la pobreza- que ahora lo hará por Falcón, no tuvimos el impulso de responderle con los argumentos que habrá escuchado mil veces y que no aligeran su desconsuelo: el Imperio, la guerra económica, el sabotaje, la independencia, la defensa de los logros. Más bien quisimos entrar por la puerta de atrás y nos dimos a explicar por qué no votar por Falcón. La señora guardó un silencio que solo esperamos haya sido reflexivo.

Esta situación anímica de buena parte del pueblo contrasta con la alegría y el optimismo desbordante que se percibe en los actos del chavismo militante. A decir verdad, los chavistas tenemos razones para sentirnos positivos. Nos asiste la certeza de que nos pertenece la verdad histórica, de que formamos parte de una estrategia humana contra tantos siglos de inequidad, de abusos, de crueldad, de exclusión, somos portadores de un sueño de siglos y estamos conscientes de que, más allá de las grandes dificultades, representamos un brillante faro para todas las fuerzas antiimperialistas y progresistas del mundo. Somos luz, mas eso no es todo.

En nuestro caso, no nos preocupa tanto lo que pueda ocurrir el 20 de mayo, sin restarle en lo absoluto importancia a esa elección. Pero como hemos dicho más de una vez, el mundo no se acaba ese día ¿Y después? ¿Habrá tiempo de enderezar el rumbo y sensibilizar a la mayoría antes de que el cántaro reviente? No olvidemos que el chavismo, esa gran vanguardia social del pueblo venezolano, es una de las tres minorías que conforman el conjunto de la sociedad venezolana. La oposición es otra minoría y la primera minoría, según todos los estudios serios, son aquellos que se autodefinen como no alineados, que representan poco más del 40% de la población. Los alineados con el chavismo y la oposición rondan, cada segmento,  30%. Es decir, que no nos engañen nuestra alegría y nuestro optimismo, es un sentimiento que solo comparten 3 de cada 10 venezolanos, en diversos grados. Los otros siete viven distintos matices y manifestaciones de la inquietud, lo que comprueba a diario cualquier chavista de a pie, de esos que patean las calles y se codean constantemente con los más vulnerables Esta relación debería cambiar inversamente si queremos hacer realidad los postulados máximos del Plan de la Patria, si queremos alcanzar el punto mínimo de estabilidad que nos ubique en el momento del no retorno.

En lo que respecta al evento electoral, si se mantienen las condiciones actuales, la victoria de Maduro es segura, aunque el resultado general sería aún una incógnita, más allá de las encuestas optimistas de Hinterlaces ¿cuántos votos sacará la oposición, a cuánto llegará la abstención? Y en otro orden de ideas: ¿Habrá la posibilidad de que se concrete un plan de sabotaje contra las elecciones? ¿Se mantendrán los candidatos opositores en la liza? Hay otras posibilidades que no vamos a descartar. Veamos.

En los últimos días ha habido señales de que es posible que los dos candidatos principales de la oposición, Henry Falcón y Javier Bertucci se unan en una sola candidatura, más probablemente la de Falcón, lo cual potenciaría las posibilidades de ese candidato, sobre todo porque podría significar un aliciente para sectores de la base social opositora que hasta ahora se decantan por la abstención. Por eso es correcto el llamado del dirigente socialista Diosdado Cabello en el sentido de que  la campaña electoral de Maduro debe reforzarse aun más. El triunfalismo es peligroso.

El candidato Bertucci se mostró abierto en la semana que culmina a una candidatura única para las presidenciales del 20 de mayo: “Ya el señor Henri Falcón y yo nos reunimos y conversamos“, sostuvo Bertucci en una rueda de prensa, en la que señaló que se trató de un encuentro de los dos equipos de campaña que calificó de cordial y en el que no se descartó la posibilidad de la unificación de las candidaturas. Bertucci agregó que “En política no se cierran puertas. Tenemos las puertas abiertas y la mesa con café y los puentes tirados entre el señor Henri Falcón y yo” y señaló que están “abiertos a sumar candidaturas, fuerzas que realmente sirvan para una victoria”. Si esta unificación ocurriese, habría que sacar nuevas cuentas y no despreciar, por supuesto, los cambios que un hecho como ese introduciría en el escenario.

No se puede descartar, igualmente, que ante la inminencia de una derrota avasallante, los candidatos opositores decidieran, de común acuerdo, retirarse de la contienda. Ya empezaron las sempiternas denuncias de ventajismo de parte de la candidatura bolivariana. Bertucci ha seguido a Falcón en esas acusaciones. El candidato ultraconservador evangélico ha dicho que “Estamos hablando de ventajismo de un candidato que sale cada rato haciendo actos oficiales que no debería hacer como candidato, y sale dando pensiones, teniendo acciones de presidente siendo candidato… Se supone que se separó de su cargo presidencial, entró a ser candidato y como candidato vamos a igualarnos en condiciones”. Bertucci advirtió que si continúa el boicot que dice que sufren sus eventos por todo el país dará una rueda de prensa para anunciar su retirada de la contienda, una decisión que según él debería seguir el resto de los aspirantes opositores porque “No podemos participar a todo costo: si esto sigue así yo tendré que reunirme con los cuatro candidatos y retirarnos, porque si no vamos a respetar todas las garantías y el documento que firmamos en el CNE entonces yo tengo que retirarme con los demás candidatos” .

Por supuesto, una decisión como esa reforzaría los planes de sabotaje al proceso electoral que ya arrancaron con el llamado del “Frente Amplio Venezuela Libre” y de otros factores de la derecha a la abstención. A esto hay que sumar hechos como la fuerte presión internacional contra las elecciones y el atentado que supuestamente sufrió un miembro del comando de campaña de Bertucci en un evento público de esa candidatura.

Es posible que se desate una espiral de violencia antes de las elecciones o hechos de índole terrorista que afecten el éxito de la convocatoria electoral, o amenazas de violencia contra los electores para elevar artificialmente el porcentaje de abstención? Por supuesto que sí, todo es posible, pero las condiciones actuales no favorecen esa posibilidad. La más reciente convocatoria del “Frente Amplio Venezuela Libre” ha sido un sonoro fracaso. Este sector convocó a protestas focalizadas este viernes que resultaron un fiasco, como era de preverse. No convocaron esta vez a una sola manifestación, seguros como estaban que sería un visible chasco y pensando que protestas por pedacito facilitarían la manipulación mediática.

Si leemos entre líneas el reporte que hizo la agencia de derechas EFE de esas “protestas”, constatamos que solo movilizaron a puñados de militantes de los partidos de derecha, a pesar de haber sido anunciadas con más de una semana de anticipación. Según EFE, “El opositor Frente Amplio Venezuela Libre llamó hoy a los ciudadanos a manifestarse durante dos horas a partir de las 07.00 hora local (11.00 GMT) del próximo viernes (n.a.: 27 de abril) para reafirmar las protestas que se han realizado recientemente “por la severa crisis social y económica que los agobia”: “La protesta del día 27 es una reafirmación de las protestas que se han desarrollado y se siguen desarrollando en el país, no estamos convocando una nueva protesta”, anunció en rueda de prensa Nicmer Evans, integrante del movimiento. Evans agregó que con la convocatoria se busca “una referencia de fecha para que hagamos una concentración del esfuerzo a través de una red del tejido social que conduzca de manera contundente a reafirmar la cantidad de protestas que se desarrollan en la sociedad civil de manera constante por diversos motivos”.

En el reporte directo de las protestas por parte de EFE, se percibe claramente el resultado: “Los educadores, estudiantes, sindicalistas, enfermos y otros sectores de la sociedad civil se han reunido en grupos de decenas de personas (sic) en algunas zonas de Caracas para protestar por los fallos en el servicio de agua, de electricidad, de gas, de transporte y por la falta de alimentos y medicinas… Una de las protestas en la capital venezolana fue liderada por el diputado opositor Miguel Pizarro, quien pidió a la empresa estatal Hidrocapital la restitución del servicio de agua para el barrio de Petare, la favela más grande de Latinoamérica… Pizarro, que se encontraba acompañado de unas 30 personas (sic), indicó ante periodistas que uno de los colegios del barrio no tiene agua desde hace un mes y que hay sectores que ‘pasan hasta tres meses’ sin el servicio… La falta de agua también fue el motivo de una protesta de un pequeño grupo (sic) de habitantes de la Urbanización Horizonte, en el este de Caracas”.

Así andan las cosas por ahora. Sea como sea, nosotros llamamos a los revolucionarios a tener los ojos y los oídos bien abiertos para ser caja de resonancia de los reclamos y preocupaciones del pueblo silvestre. La frase bíblica de “no solo de pan vive el hombre” testimonia más bien la importancia del pan (la comida, lo material) en la vida humana.

La Revolución sigue en peligro. En ese sentido, el lenguaje es sinuoso y no perdona. Eso queda claro en un reciente rap, liderado por la artista constituyente Rodbexa, que exige “que no muera la esperanza”. Si tú pides que la esperanza no muera, es porque sabes que la misma está enferma o herida, es una confesión de parte. Nosotros seguimos insistiendo en la necesidad de escuchar al presidente Maduro cuando afirma que “Con la victoria del 20 de mayo, lo juro, haré todos los cambios que Venezuela quiere y renovaré la revolución de raíz, revolución dentro de la revolución, lucharé contra los burócratas y contra los corruptos”. Decimos “Amén” y agregamos a esos males los del dogmatismo y el sectarismo.

 

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