Inicio > Interés > De estudiantes a emigrantes: La crisis le roba el alma a las universidades en Venezuela

De estudiantes a emigrantes: La crisis le roba el alma a las universidades en Venezuela

 

La crisis está vaciando los institutos de educación superior venezolanos. La Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) elaborada por las universidades Central de Venezuela (UCV), Simón Bolívar (USB) y Católica Andrés Bello (UCAB) arrojó que 60% de los estudiantes universitarios desertan de las aulas por culpa de la crisis.

Luego de tres años estudiando Farmacia, Leonel Albarrán concluyó que Venezuela no tenía remedio. “Dejé la carrera por la situación del país y ahora estoy trabajando en Buenos Aires”, cuenta Albarrán, de 25 años, testimonio del reciente éxodo de miles de jóvenes universitarios que cruzan las fronteras huyendo de la hiperinflación, la escasez de alimentos y medicinas, la violencia criminal y la represión política.

Albarrán se formaba en la Universidad de Los Andes (ULA), ubicada en el estado Mérida, occidente de la República. “Decidí emigrar por la dura situación económica que enfrentaba con mi pareja, ya nos costaba mucho pagar el alquiler y la comida, y nuestros padres no tenían la capacidad para ayudarnos con algo de dinero extra”, explica el muchacho.

 

Renunció en el séptimo semestre y emprendió un viaje de siete días por tierra a la capital de Argentina junto con su pareja, un bachiller de 26 años que cursaba noveno semestre de Arquitectura, y su hermana de 20 que estudiaba Idiomas Modernos en la ULA. “Pesa haber estado tan cerca y no alcanzar la meta de obtener el título, pero no me arrepiento, ahora soy independiente, trabajo en un café y pronto retomaré mi carrera”, afirma convencido.

Se marchan los alumnos y también los profesores. El rector de la Universidad Metropolitana de Caracas, Benjamín Scharifker, calcula que alrededor de la mitad de los catedráticos abandonan sus puestos de trabajo debido a las pobres remuneraciones que perciben, reflejo de un presupuesto deficitario que atenta contra el desarrollo de la investigación y el funcionamiento de estas instituciones.

Sin guía

Karem Yucra se quedó a un paso de cumplir su sueño. “Eso fue lo que más me dolió”, reconoce. Solo tenía que presentar su tesis para graduarse de arquitecto, pero aquello fue imposible. “No había profesores para constituir el jurado de evaluación porque se han ido del país y yo no quería perder más tiempo, así que me fui”, relata la estudiante de 31 años.
Yucra asistía a clases en el Instituto Politécnico Santiago Mariño de Barcelona, capital del estado Anzoátegui, en el oriente del país. “Con el empeoramiento de la crisis cerró sus puertas el cafetín, las instalaciones se deterioraron y los robos eran cotidianos”, relata. Ahora está en Lima, Perú, “empezando de cero para buscar una mejor calidad de vida”.

“Emigré porque en mi casa teníamos problemas económicos y también porque todos mis compañeros se fueron. Unos están aquí en Perú y otros en Colombia, Ecuador, Estados Unidos y Panamá”, relata la joven, que mantuvo a toda su familia en vilo durante los cinco días que duró su recorrido en autobús hasta tierras peruanas.

Venezuela acogió en el siglo pasado a decenas de miles de migrantes de Europa y América, que llegaban atraídos por la bonanza económica provocada por el boom petrolero y por la estabilidad política de una de las democracias más sólidas del continente. Pero ahora todo cambió y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) apuntan que para finales de 2017 entre 1,5 y 1,6 millones de venezolanos abandonaron su territorio natal.

Fuente: yahoo MC

 

Loading...

Te puede interesar

Compartir

Puedes comentar

avatar
  Subscribe  
Notificación de