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Rubén Contreras: El Estado Vargas, una región sin servicios

 

Pudiera parecer reiterativo el hablar de los problemas que confrontamos los ciudadanos quienes vivimos en el estado Vargas, pero es una necesidad el denunciarlos, esperando que en algún momento quienes tienen la obligación de solucionarlos, se dediquen a cumplir con sus obligaciones, para lo cual fueron electos en las diferentes elecciones llevadas a cabo.

 Es incomprensible la situación que se confronta en el día a día en nuestra región varguense y pareciese que tanto el ciudadano gobernador y el alcalde, son unos seres indolentes dado que no perciben los calamitosos problemas que padecemos quienes vivimos aquí.

 Es normal en estos tiempos, que quienes cumplen funciones públicas y ejercen el poder, tengan personas que los asesoren y orienten acerca de la importancia en cuanto a la toma de decisiones para cumplir de una manera correcta y ordenada, en la solución de las necesidades que confronta la ciudadanía. Se da el caso también, que se dice que tienen una Sala Situacional, encargada de monitorear dichos problemas y darle solución en el orden de su importancia y también por el grado de molestia que genera dicho problema, se busca su solución para no perder la empatía con los sectores de la población que es afectada.

 Pareciese que tanto el gobernador de Vargas, como el ciudadano alcalde del Municipio Vargas, no cuentan con ninguno de los elementos señalados en el párrafo anterior y esto lo decimos, dado que cada día los problemas en materia de servicios públicos se multiplican ante la indiferencia, ineficacia, ineptitud, e incapacidad manifiesta de ambos personeros.

 Y la población lo percibe en todos sus estratos, dado que los problemas lo padecen blancos, verdes y rojos, letrados e iletrados, profesionales y obreros, ya que la carencia de agua no discrimina por clase social o partido político, y es preocupante y aberrante observar en la calle real de Montesano, durante cualquier día de la semana,  a los ciudadanos colocando los pipotes en las aceras, esperando por horas que lleguen los camiones cisternas con el vital líquido, lo que demuestra la mayor incompetencia de un gobierno, el cual durante 19 años de gestión se ha robado todos los recursos asignados a la conclusión de la obra conocida como el Tuy IV, que había sido iniciada durante la mal llamada cuarta república como la solución para Caracas y Vargas.

Pero es que aquí en Vargas estaba programada la construcción de la represa de Puerto Maya y la perforación de los mantos freáticos de Caraballeda, también como solución al problema de la escasez de agua, pero ninguno de esos proyectos se ha llevado a cabo, así como tampoco la aducción de los ríos de la parroquia Caruao. Entonces a que se ha dedicado el ciudadano gobernador, aparte de programar fiestas y saraos, no sabemos.

 Igual cosa acontece con el problema de las aguas servidas, no hay sector de nuestro litoral que no tenga botes de aguas negras, es ya casi normal el tener que transitar por calles inundadas con olores nauseabundos y putrefactos, desde Catia La Mar hasta Caraballeda, por las aguas derramadas en las calles  y avenidas, y la solución planteada que era la culminación de La Planta de Tratamiento de Punta Gorda fue abortado dado que el ciudadano gobernador, en su afán de construir un  estadio de béisbol y satisfacer su ego ornamental, cortó la red de aguas servidas en el pavero, truncando el paso de la tubería que viene de Macuto, Caraballeda y Naiguatá, e igualmente lo repitió en Guanape, sitio en que está construyendo una pirámide de agua, para que los ciudadanos que no disfrutan del líquido, se hagan la ilusión de al ver dicha pirámide tengan la sensación de darse un baño aunque sea visualmente.  

 El problema de los servicios de salud es también traumático, no tienen enseres, medicinas, equipos, reactivos, sus médicos, enfermeras y demás personal trabajan por la vocación que tienen, por la necesidad del salario y por el juramento hipocrático, ante la indolencia manifiesta de los gobernantes, resultando de todo esto un karma  incomparable al extremo que no se puede donar sangre en el seguro social de La Guayra porque no hay el reactivo para preservarla, y la situación se ha agravado de tal manera que han reaparecido enfermedades endémicas, como el paludismo y la tuberculosis, entre otras,  las cuales habían sido erradicadas gracias a la política sanitarista aplicada durante los 40 años de democracia representativa.

 Otro servicio aterrador y traumático es el del transporte, paralizado por la política aplicada con el control de cambio, al no dar el gobierno los recursos a los importadores para traer los repuestos al parque automotor, lo que ha ocasionado que la flota autobusera privada está prácticamente desmantelada, mientras que la flota de autobuses Yutong, comprada  por el intergaláctico, mediante el convenio chino, también está paralizada en diversos estacionamientos a cielo abierto como en Camurí Chico y otros, porque el negociador preocupado por la comisión que iba a ganar, no incluyó los kits de repuestos y ahora el inmaduro aduce su paralización a la guerra económica. Lo aberrante es que el gobierno ha implementado como transporte unos camiones aptos para cargar animales, ofendiendo la dignidad de la persona humana, al montarlos en dichos camiones de una forma similar como si fueran animales.

 Pero es normal en Camurí Chico ver los autobuses destartalados con los rótulos, Pa Lante Comandante, Ruta Municipal Socialista, Ayúdame a gobernar, consignas aplicadas por estos gobernantes especialistas en el culto a la personalidad y al narcisismo socialista.

 En fin, son muchos los problemas que padecemos quienes vivimos en el estado Vargas, por el pésimo funcionamiento de los servicios públicos, pero lo preocupante es que tanto el gobernador como el alcalde, demuestran su desprecio hacia el varguense de una manera taimada y contumaz al mantener la zona desde la cual despachan en estado putrefacto, basta caminar por la calle Bolívar de La Guayra, desde la Guipuzcoana hasta el despacho del Alcalde y darse cuenta del amor y cariño que manifiestan, ya que con sus acciones se percibe que ese amor hacia Vargas es pura  demagogia.

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