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León Moraria: La casa en el aire

 

“Te voy hacer una casa en el aire Y solamente pa´que vivas tú, Con un letrero que diga muy grande… ¡El que no vuela no sube! Rafael Escalona.

Cinco años pasó el presidente Maduro anunciando los anuncios para reconstruir la economía. Hablar de reconstruir es reconocer que algo funcionaba, se paralizó o ha sido destruido. Durante cinco angustiantes años el país vivió la expectativa de los anuncios del presidente que nunca concretaron ni la reconstrucción ni la renovación ni mucho menos impedir la caída ¿Será posible que el “rebote” nos conduzca de nuevo al “cielo de la felicidad” en que vivíamos? (cantinflada).

Durante meses y años el presidente Maduro planificó los trece motores para arrancar la economía, pero no arrancaron. Luego vino el anuncio de nuevo cono monetario. Se ordenó recoger el billete de cien bolívares en 72 horas, plazo que se transformó en sucesivas prórrogas. El billete no salió de circulación. El cono monetario fracasó, así como la eliminación de tres ceros para darle nacimiento al Bs Fuerte. Todo permanece igual. No se produjo ni reconstrucción ni renovación ni recuperación. No fue posible detener el desastre y ruina. Por lo contrario ¡Mayor colapso! Mayor parálisis de la economía, mayor inflación, mayor desempleo y pobreza que abre la puerta a la migración de cientos y miles de compatriotas a los países vecinos, en busca de los derechos elementales que le son negados en su país. Cinco años de expectativa política, económica y social, durante los cuales el país se deslizó, cada vez con mayor vértigo, a la catástrofe. Nunca se concretó algo que frenara la caída por el tobogán de la ruina económica ¿Cómo pudo ocurrir tal genialidad en el “país más rico”?

Los anunciados anuncios del presidente Maduro no han sido en balde. Se fueron acumulando y ahora los reúne en una sola propuesta de reconstrucción económica “la mejor del mundo”, como todo lo que hace el presidente Maduro. Propuesta que tiene similitud con la “casa en el aire” que Rafael Escalona le construyó a su hija Malú… “adonde el que no vuela no sube”. Quien no tenga el “carnet de la patria” no puede subir, vivir ni disfrutar las prebendas que ofrece “la casa en el aire”, con alimentos subsidiados, gasolina subsidiada, medicinas subsidiadas. La moneda en uso será el Petro, cuya gran fortaleza radica en estar anclado en la nube de “la casa en el aire” y “solamente pa´que vivas tú”.

Si los subsidios han sido una de las causas del desabastecimiento en todos los renglones del consumo nacional al propiciar el contrabando de extracción ¿Continuar con dicha política acaso no es construir una “casa en el aire”? ¿En dónde radica la genialidad de recuperar la economía con las mismas prácticas que la arruinaron? ¿Qué diferencia hay entre el subsidio actual de la gasolina – aplicado durante treinta años – y el subsidio a partir del 20 de agosto? ¿En qué consiste el cambio, además de la discriminación que ocasiona? ¡Las experiencias abruman! ¿De qué han servido los varios controles ensayados para impedir el contrabando de extracción de la gasolina, por ejemplo, el “chip” en los vehículos? ¡De nada! Todo siguió igual. La escasez aumentó y con ella las colas en las estaciones de servicio. ¿Quién va a impedir que los llamados “bachaqueros” a partir del 20 de agosto no continúen obteniendo la gasolina subsidiada? En eso consiste “la casa en el aire” que anuncia el gobierno. Así como no puede haber dos o más referencias para la conversión del Bs en US$, tampoco puede haber dos precios de la gasolina. ¿Hasta cuándo el país va a estar regido por la política ficticia de los subsidios? ¿De qué le han servido a la economía? ¡De lastre! Con el subsidio de los combustibles durante treinta años, deberíamos tener una economía fuerte, y muy competitiva en el mercado internacional. Pero, ocurre lo contrario, en lugar de inundar a los países vecinos con la producción de nuestra industria y agricultura, ellos, con gasolina a precio internacional, inundan nuestro mercado. Si el petróleo es nuestra industria bandera, hasta el último litro debe ser vendido y no regalado, como ha ocurrido. Quien monta una fábrica de pasteles y en lugar de venderlos, se los come ¿Qué ocurre? Durante años nos hemos comido el pastel petrolero, hasta llevar el país al colapso económico. ¿Alguien puede negar que nuestra industria petrolera de pasteles, está en ruina? Nos comimos los pasteles en lugar de venderlos. Hemos sido gobernados con mentalidad de pobres y con mentalidad de pobres no se hacen revoluciones. La mentalidad de pobres está regida por la ayuda y la limosna, eso que los creyentes denominan caridad. Una cosa es la caridad y otra la justicia social. En 2000 años de manipulación católica de la pobreza por medio de la caridad ¿Algún pobre ha dejado de serlo? Hace 20 años, la pobreza en el país se ubicaba en 50%. Luego de 20 años de chavismo limosnero, la pobreza alcanza el 90%, y ocurrió lo que nunca había sucedido, la migración de la población por causa de la pobreza. Política alimentada por el gobierno que, ahora, con el proyecto de “la casa en el aire” a partir del 20 de agosto, la elevará al clímax. La economía de un país es algo muy serio para meterla en una “casa en el aire”. Vale la parodia.

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