Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > César Malavé: A los 77 años  regreso a los Comités de Base  

César Malavé: A los 77 años  regreso a los Comités de Base  

 

Acción Democrática nació para hacer historia armado de un Programa que interpreta las necesidades del pueblo venezolano. Un programa realista, venezolano, extraído del análisis desvelado de nuestros problemas, lo que implica estar consustanciado con las necesidades y querencias de todos y cada uno de nuestros compatriotas. Bajo la consigna Ni un solo municipio, ni un solo distrito, sin su casa de partido, nuestros fundadores se lanzaron a recorrer el país.  Visitaron aldeas y caseríos para conversar con la gente y escuchar sus necesidades, al mismo tiempo que le planteaban un nuevo proyecto: un nuevo partido dedicado a trabajar por la democracia política y la reforma social radical.  Igualmente, se convocó al pueblo a discutir sobre los problemas nacionales, a plantear críticas y alternativas acerca de la situación del país y la actuación del gobierno.  Así, se fue montando una red de contactos y de relaciones que hizo de Acción Democrática la organización de mayor penetración popular históricamente hablando. De esta manera, la primera organización política que se apropió del discurso de inclusión social, de movilidad social, la primera que internalizó el ascenso social como el anhelo más sentido por la mayoría de la población, fue Acción Democrática.

Lamentablemente, y en esto somos absolutamente autocríticos, un orden de cosas que ha podido producir una sociedad relativamente sana bajo la conducción de Acción democrática, degeneró en el paternalismo, clientelismo y consecuencialmente en el populismo. Se produjo la intoxicación que fatalmente cambiaría la calidad del discurso y de la oferta de los partidos, y, a esto no escapó el nuestro. Se olvidaron los programas, las tesis ideológicas, las cosmovisiones de vida y por ende, la organización de base y las discusiones fundamentales, embrión de nuestra sólida estructura. La organización que edificó en cada rincón las famosas casas del partido que prácticamente llegaron a formar parte del paisaje venezolano, se extravió momentáneamente. Situación aprovechada por el ilusionismo militar, por el espejismo populista, los trasnochados de las fracasadas guerrillas, los mediocres resentidos  y la clase plutócrata, para instaurar esta tragedia que hoy vive y padece la Patria de Bolívar. Sin embargo, se debe recordar que Acción Democrática es un partido que se metió en el corazón de la patria.   Nadie ha podido borrar a AD del corazón de los venezolanos, ni con toda la saña desatada, ni con todo el poder de los huracanes políticos que han azotado al sistema democrático en los últimos años.  Sólo había necesidad de realizar la autocritica necesaria, practicar catarsis política, desandar el camino e ir al encuentro con nuestra génesis.

De esta forma recorremos, una vez más, el país nacional, con el mismo ímpetu, fuerza y entusiasmo de nuestros fundadores. Una vez más el partido del pueblo, es una organización que, como nadie, sabe hacer el trabajo político de ubicar líderes naturales en cada comunidad. Volvemos a los barrios y caseríos para captar voluntades con ascendencia social, formarlos, y transformarlos en luchadores sociales, luego dirigentes, luego candidatos, y en todo caso, en referentes civiles de valía patria. En esto consiste el regreso a los comités de base.

@cesarmalave53

Loading...

Te puede interesar

Compartir

Puedes comentar

avatar
  Subscribe  
Notificación de
Traducción »