Inicio > Política > Los sectores del chavismo que apuestan por una insurrección militar 

Los sectores del chavismo que apuestan por una insurrección militar 

 

No es un secreto. Hay sectores del chavismo que apuestan por una insurrección militar contra Nicolás Maduro. Son los sectores purgados por el poder. Los vejados. Los excluidos. Este grupo tiene dos corrientes. La política y la económica. Y pescan en río revuelto porque observan en la crisis un dato que pudiera empujar las cosas hacia un cambio de régimen. Pero de un régimen madurista a uno chavista. De eso que llaman el chavismo “originario”. Rafael Ramírez, incluso, ha llamado públicamente a la Fuerza Armada a jugar un papel determinante en la restitución de lo que él califica como “el legado” (sic) de Chávez. De manera tal que no es conjetura, sino un hecho.

Danny Leguízamo

Y es que en medio de la crisis, el juego parece trancado para la oposición venezolana. Desarticulada y dividida, el discurso al que han apelado algunos sectores de la disidencia ha sido el de la intervención de la comunidad internacional. Han vendido que una solución por esta vía es la más idónea. Donald Trump expresó en la ONU que no descartaba ninguna opción en el tablero.

Eso incluye la salida negociada, no solamente la militar, pues se sabe, Trump, en su acostumbrado lenguaje directo y sin concesiones, invitó a la Fuerza Armada venezolana a deponer a Nicolás Maduro, cuya legitimidad y legalidad en el ejercicio del poder es ampliamente cuestionada a lo interno y externo de Venezuela.

Seamos francos: si la salida por intervención militar estadounidense quedara descartada -China y Rusia vetarían esto en el Consejo de Seguridad de la ONU, y Trump cuenta con una férrea oposición de los demócratas y de una buena parte de la prensa para esta vía, además de la oposición de los países de América Latina-, entonces sobre el tablero quedarían dos posibilidades: la salida negociada vía presión internacional, y la intervención de la Fuerza Armada de Venezuela para deponer al régimen. 

El escenario deseable para la oposición -toda la oposición- sería la salida negociada que conduzca a un proceso electoral transparente. Sobre este punto, señalan algunas fuentes, Maduro habría planteado la posibilidad de un nuevo proceso electoral. Pero, partiendo del supuesto que esa vía quede descartada junto a la intervención, restaría sobre la mesa el punto del derrocamiento interno, asunto que como ya expresamos, es una de las cartas que públicamente ha mostrado Trump. ¿Qué pasaría si la FANB propina un golpe a la dictadura?

Sobre este tema, el presidente de Datincorp, Jesús Seguías, en un análisis difundido a través de sus redes sociales y que citamos en El Cooperante este domingo, advierte que Trump ha descartado de facto la opción de la intervención militar, pues en su opinión, al decir que Maduro es una amenaza para Venezuela -pero no para Estados Unidos- echa por la borda la justificación de una intervención.

Y va más allá. Seguías teoriza sobre el escenario hipotético de un golpe de Estado. En su análisis, advierte:

Todo indica que un nuevo gobierno en Venezuela (bajo el supuesto que los militares venezolanos hagan lo que sugiere Trump) quedaría en manos de los militares “bolivarianos, socialistas y profundamente chavistas”.

Es decir, Seguías coincide con algunos jefes de la oposición, que tanto en público como en privado, alertan que un golpe de Estado solamente serviría para que los militares le pongan la banda presidencial a un “chavista originario”, de esos que no comulgan con Maduro, pero que tampoco se anotan con el estatus opositor.

De cualquier manera, los peligros acechan. Seguías apunta en su análisis que Estados Unidos entrará en una nueva fase “disuasiva”, pues las sanciones no han surtido el efecto deseado. La resolución del Consejo de Derechos Humanos de la ONU es síntoma inequívoco de que la comunidad internacional cada día parece constituirse en un bloque más sólido contra Maduro, algo que no tendrá efectos a corto plazo, pero que a largo plazo o muy largo plazo, pudieran ser determinantes en el curso de los acontecimientos.

Solamente la sensatez de todos los sectores -algo de lo cual carece el régimen porque no ha sido disuadido hasta la asfixia- podría conducir a un final medianamente civilizado en un país golpeado por la represión, cifras alarmantes de pobreza e hiperinflación, diáspora y atomización del otrora sólido bloque opositor, que hasta hace tres años tenía cerca la posibilidad cierta de alcanzar Miraflores y restaurar el orden democrático y la alternancia en el poder.

 

Te puede interesar

Loading...

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »