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Cesáreo Espinal Vásquez: De la sociedad justa

 

Democráticos, socialistas, demócratas cristianos, liberales, capitalistas, comunistas, católicos, hebreos, musulmanes y de todas las doctrinas, condición social, raza, sexo y credo, el ideal social es convivir en la sociedad justa que es el denominador común de respeto y convivencia  pacífica de los derechos humanos sin intereses personalistas ni cultos a la persona, ni autocracia ni tiranía ni demagogia, ni populismo, sin desviar  los valores morales y éticos, en la consecución de  la plena vigencia del bien común, la seguridad y la justicia como fines del Derecho Justo. La historia de la humanidad  en convulsiones bélicas, se han violados el libre desenvolvimiento de la personalidad, los derechos humanos, con justificaciones injustificables por ambiciones desmedidas y corrupciones. Los conflictos han ocurrido y continúan desde la creación del universo, pero el optimismo se apoya en que Dios no hizo días interminables. En el  primer día de la creación del universo, hizo la luz, pero no la luz del sol y las luminarias del firmamento que creó al cuarto día, sino fue la luz del entendimiento para que los seres humanos seamos libres por convicción y conciencia de lo bueno y de lo malo; libertad sin dañar los derechos de los demás, pero las apetencias personales, el abuso del poder en todas sus manifestaciones  rompieron con lo justo y la paz. La gente con sano sentido humano y moral, aspira, desea y reclama el bien común, la seguridad y la justicia en ejecución concordante. En este siglo 21 debe desaparecer  la estigmatizada palabra “pueblo” como el desposeído, el marginado  y hasta el lumpen proletario, cuando lo real, lo consonante del ser humano, es la de ser “gente” sin diferencias alguna sino  en la “justeza” que es el equilibrio de esos fines del Derecho Justo. No puede haber justeza y paz con anarquía y odio. En 1836 se fundó la liga de los justos integrada por obreros y artesanos desplazados en la primera revolución industrial, con el lema “todos somos hermanos” eminentemente humanitario  en el socialismo por convicción propugnada por Robert Owen, pero Marx y Engels lo tildaron como socialismo utópico y secuestraron la liga de los justos e imponiendo el manifiesto  comunista, en 1848, con el lema “Proletarios del mundo, uníos”, mediante revolución permanente, el estatismo, la eliminación de la clase social, de la propiedad privada y lo más sagrado del ser humano, el libre desenvolvimiento de la personalidad; pero no solo, el manifiesto comunista, que en definitiva es el “socialyomismo”, sino en la democracia capitalista, neo-liberal y salvaje, amalgamadas en el personalismo sin escrúpulos, en corrupción y tiranía, llevando al pueblo  hipnotizado, al espejismo de tener la felicidad para una esperanza de nunca terminar, sino continuar peor al mismo estado deplorable. El ideal social es la paz, la sana convivencia social, es el espíritu de superación honesta y meritoria y en fin, es bien común, seguridad y justicia y podamos con el abrazo fraterno, convivir en una sociedad justa.

cjev34@gmail.com

 

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