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Manuel Taibo: Imperialismo por nuestra América

 

Jackson expuso el siguiente criterio: “El modo de obtener un territorio es ocupándolo y después de tener su posesión entrar en tratados… Una Política nacional de alcance debe aprobar la adquisición e incorporación en la Unión Federal de los territorios continentales contiguos y las comunidades insulares, tan pronto como pueda hacerse”. Para situar históricamente la situación antillana, conviene no olvidar que desde 1873 se sucedían los desembarcos yanquis en la zona colombiana del Istmo de Panamá. El mar Caribe debía ser “Mare nostrum” para la flota de los Estados Unidos. En cuanto a Filipinas, es una avanzada en el Pacifico, enfilando hacia el nuevo poder, el Japón, y hacia el mercado chino. El esfuerzo liberador de Cuba coincidía con una época en que los Magnates Imperialistas de las Riquezas estaban Repartiéndose el Botín, y buscaban aquellos puntos donde podían instalar su Poderío Económico.  “Esta es la máxima que hemos visto usar después de la ocupación de la Florida, y el desgarrón que le propinaron a México, donde le despojaron de más de la mitad de su territorio.  Como resultado de la guerra de Tejas preparada y provocada por los grandes intereses algodoneros, ávidos de agregar nuevas tierras esclavistas a los Estados del Sur”.

¡He aquí el mapa del Destino Manifiesto!

En 1926, Sandino se levanta en armas contra las fuerzas de ocupación de los Estados Unidos, los odiados Infantes de Marina, y, durante más de cuatro años, en pueblos y montañas de su patria agredida, lucha y derrota a las bien armadas y crueles tropas invasoras. Las luchas del ejército libertador nicaragüense dieron origen a un poderoso movimiento de solidaridad. La conciencia antiimperialista de los pueblos de Latinoamérica aparece por primera vez, erguida y unida contra el nuevo colonizador del Norte. Por primera vez, la lucha antiimperialista, como lo decía el Libertador Bolívar, une en “Lazo Universal a los hijos del Hemisferio Latinoamericano”. Por primera vez, se vislumbran los elementos del “Pacto Americano” que hará de los pueblos de América Latina “El Cuerpo Político” capaz de enfrentarse “Con Majestad y Grandeza” al imperialismo Yanqui. Sandino abandonó la lucha cuando el gobierno del general Plutarco E. Calles y los que le sucedieron, dejaron de ayudarle. Luego fue asesinado. Pero los objetivos que persiguió su lucha fueron logrados: los Infantes de Marina abandonaron el territorio Nicaragüense. Consiguió, además, algo de extraordinaria trascendencia para todos los pueblos latinoamericanos: demostrar qué el “coloso del Norte” podía ser combatido con éxito, aun en condiciones tan desfavorables.

La otra gran jornada de luchas en esa etapa histórica, fue la que libraron las fuerzas democráticas del mundo para salvar a los obreros Sacco y Vanzetti; movimiento de solidaridad que no logró su objetivo, pues aquellos fueron ajusticiados por el gobernador Fuller del Estado de Massachusetts. Pero, en América Latina, ese movimiento se conjugó con las luchas antiimperialistas de solidaridad con Sandino, adquiriendo así características hemisféricas

El final de esos dos movimientos de masas, en escala continental, no contribuyó al descenso de la lucha antiimperialista; ésta se extendió y asumió características económicas y políticas mucho más vastas y profundas. El reto de la Revolución Mexicana y del Ejército Libertador de Sandino al poderío militar de los Estados Unidos, repercutió en las mismas plantaciones y fabricas de América Latina, los bastiones de la dominación imperialista. Se desencadenaron también grandes luchas políticas que desplazaron del poder, en varios países, a los más connotados personeros imperialistas. En las plantaciones de la United Fruit Co. En Santa Marta, Colombia, se levantaron los obreros bananeros contra el odiado Trust y fueron masacrados por la Infantería de Marina de un barco de guerra yanqui, surto en el puerto. Pero la masacre de los heroicos huelguistas no amedrentó a los obreros bananeros en otras plantaciones y, meses más tarde, hubo huelgas revolucionarias y, asalto a los comisariatos de la United Fruit Co., en Nicaragua y Honduras. Los obreros de las minas de cobre en Perú y Chile, se enfrentaron a las empresas imperialistas, En los frigoríficos de México, Colombia y Brasil, en toda Latinoamérica, un inmenso movimiento puso en jaque la mayoría de los bastiones económicos de Wall Street. Por primera vez en todas partes, los obreros hicieron acto de presencia en la lucha por la liberación nacional.

Los combates habidos durante ese vigoroso ciclo huelguista no se limitaron a simples luchas económicas, sino que se extendieron en el Caribe, Gerardo Machado, de Cuba, fue derrotado; en Chile, el gobierno del dictador Ibáñez fue barrido por un movimiento de masas tan vasto, que, en etapas sucesivas culminó en la insurrección de un sector de la flota. El Brasil fue conmovido por la histórica marcha de la Columna Prestes, por grandes huelgas y luchas aunadas que desplazaron del poder político nacional a la poderosa oligarquía paulista, gobernantes tradicionales de ese país. El ejemplo de Brasil demuestra que a los imperialistas no les interesa lo más mínimo la libertad. Las relaciones entre Washington y Río de Janeiro no se deterioraron después del golpe de estado en Brasil; por el contrario, mejoraron bastante. La razón reside en que Washington consideró a la dictadura de Vargas un instrumento más dócil y seguro de los intereses imperialistas norteamericanos que la democracia revolucionaria. En El Salvador, el gran movimiento huelguístico de los peones de las haciendas de café se transformó en insurrección popular que fue masacrada con la complicidad del general Ubico, odiado dictador guatemalteco. Esta es básicamente la posición de la Casa Blanca respecto de todo el sur del continente.

Estos fueron los hechos más sobresalientes del movimiento de masas hemisféricas que obligó al imperialismo yanqui a modificar su política de depredaciones militares y políticas. Ello fue obra de los pueblos en lucha, y lo lograron no solamente sin ayuda del Panamericanismo, sino a pesar de su obsecuente colaboración con la “diplomacia del dólar” y la política del garrote. La política de rígido boicot para someter al gobierno de Lázaro Cárdenas en México se cumplió durante los años en que el Presidente Roosevelt contaba con el mayor respaldo popular, cuando su autoridad era, mayor nacional e internacionalmente.

Los Infantes de Marina de los Estados Unidos, esa guardia de asalto del imperialismo, se convirtió en fuerza permanente de ocupación de varios países y en policía rompehuelgas de los países del Caribe, siendo su acción punitiva más sangrienta, la masacre en la zona bananera de Santa Marta, en febrero de 1928, cuando fueron ametrallados y muertos miles de trabajadores colombianos. Según declaraciones del teniente general Smedeley Butler. “Yo estuve en servicio activo, como miembro de la fuerza militar más ágil de mi país”, los Infantes de Marina durante treinta y tres años y cuatro meses. Yo serví en todos los rangos, desde segundo teniente hasta general y durante ese período fue usada la mayor parte de mi vida actuando como pistolero de los grandes negocios y de los banqueros de Wall Street. En síntesis yo fui raquetero del capitalismo. De este modo yo ayudé a convertir a México, en 1914, y, particularmente a Tampico, en algo seguro para los intereses petroleros de los Estados Unidos. Yo ayudé a hacer a Haití y Cuba “lugares decentes” para que el National City Bank cobrase sus rentas. Yo contribuí a purificar a Nicaragua para la firma de banqueros internacionales, Brown Brothers. En 1916 yo llevé luz a la República Dominicana para bien de los interese azucareros de los Estados Unidos; en 1903 yo habilité a Honduras para las compañías fruteras. Más andanzas que todos conocemos: Guatemala, Bahía de Cochinos, República Dominicana Grenada, Panamá, Haití, y la imposición y apoyo a las dictaduras sanguinarias del cono sur, etc., etc. Pero ¿Para quién son ya una noticia las dificultades, las verdaderas resistencias que los países Latinoamericanos, que los pueblos opusieron a las invasiones del imperialismo?

Consigna imperialista de mister Jordan: “El vocablo imperialismo, aborrecible y poco familiar. De acuerdo a la moda americana, es necesario disfrazarlo con una frase vaga, digamos: “defensa” del Hemisferio. Pero conscientes o sin darnos cuenta es ése el destino de los Estados Unidos por su carácter, capacidades y recursos; también por el curso que han tomado los acontecimientos mundiales, no solamente en los años recientes, sino desde comienzos del siglo antepasado… nos han brindado no solamente la oportunidad sino los medios económicos, la actitud social y, ahora, las costumbres y usanzas del imperialismo moderno. Haciendo honor a la verdad, no nos queda otra alternativa que marchar por el camino que tomamos cuando conquistamos a Cuba y las Filipinas y con nuestra participación en las guerras mundiales”.

¿Qué sería de la verdad a los ojos de las generaciones venideras sí, por ejemplo, la historia de las luchas entre las naciones quedase únicamente escrita por los autores de una de las rivales?

La evolución de la historia es imposible detenerla; todo lo más, se la frena… A costa de aceptarla en teoría para frustrarla en la práctica. Es tan imparable la fuerza que lleva al pueblo al socialismo, que sólo esa misma fuerza, oponiéndola a sí misma, puede disminuir la velocidad de la revolución.

¡La Lucha sigue!

 

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