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Rafael Iribarren: Pasar a la ofensiva ciudadana

 

I/II.-Tiempo y necesidad de ciudadanización. De políticas

 

.- Es la crisis del presidencialismo, del centralismo.

La crisis nacional es estructural; histórica; bicentenaria; bolivariana. La crisis coyuntural actual es una manifestación y derivación de esa crisis nacional; coyunturalmente circunstanciada. E incluso circunstanciada; la que vivimos los últimos veinte años; es estructuralmente la misma iniciada o incubada en los años 70; incluso desde el inicio de los 60. Es la crisis del presidencialismo; del centralismo. Están agotados el republicanismo bolivariano; y la base de la modernización de su legitimación; la representatividad liberal-burguesa.

El proceso hacia la crisis definitiva del autoritarismo bolivariano; modernizado mediante la representatividad; sobre la base del petro-rentismo; se ralentizó y prolongó en los tres últimos regímenes desde 1950; el perezjimenismo, el puntofijismo y el chavismo. La profundidad abismal que hoy presenta deriva, determinantemente, de la caída de la renta; y del agotamiento y la perversión total del partidismo; del agotamiento del sistema electoral partidizado y franquiciado.   Las crisis del chavismo y su aborto el madurismo;  su entrampamiento; y  derivadamente la crisis nacional; son la última expresión del agotamiento del autoritarismo presidencialista bolivariano; de la representatividad legitimadora del rentismo clientelar moderno. Chávez; en el pico histórico del rentismo; llevó el presidencialismo; la concentración y el manejo discrecional centralizado del poder a las dimensiones de un despotismo oriental.

.- Oposiciones puntifijistas; presidencialistas; puntofijistas.

Las oposiciones; las mismas puntofijistas; y las nuevas, genéticamente; no atinaron a entender; ni que se vivía y vive el agotamiento del modelo bolivariano-representativo; del gobierno presidencialista centralista absoluto;  ni que con tal agotamiento del régimen partidista representativo implantado desde 1958; también se había agotado la manera de ser y hacer oposición; igual partidista-representativa. Las oposiciones actuales; igual que las de cuando el puntofijismo; también son presidencialistas; centralistas.

No han entendido que si el chavismo y su aborto, el madurismo se consolidaron en el poder; pese al rechazo creciente nacional general desde mismo 2005; fue porque manejando sus mismos mecanismos y estructuras; cambiaron las bases y el manejo de las dinámicas político-institucionales. El presidencialismo puntofijista funcionó en un bipartidismo; con todos los vicios y perversiones del caso; tramposo; administrando el fraude electoral; pero manipuladamente incluyente; con unas ciertas reglas del juego y una cierta alternabilidad. Mientras que el chavista y ahora el madurista; con los mismos vicios puntofijistas potenciados  es un monopartidista absoluta; radicalmente excluyente.

Polarizar  mediáticamente y confrontar o pretender confrontar; ahora;  al madurismo; las oposiciones; como se enfrentaban a los gobiernos puntofijistas; sobre el supuesto de algún respeto a algunas reglas del juego. Con el mismo presidencialismo y el mismo centralismo; y la misma estrategia candidatural partidista; ha sido una de sus desventajas desde el 2000; pero particularmente  en los  últimos quince años.

.- Madurismo; sin caudillo ni pueblo; sin leyenda; ni renta; solo ejército.

All madurismo lo arrastra la inercia de la disolución y extinción  del chavismo; de la crisis en que entró y está desde la muerte de Chávez. Si inicialmente se llegó a aceptar a Maduro; tal aceptación se encogió aceleradamente; hasta que hoy cuenta con no más de un  20%. Con la circunstancia de que el proyecto del madurismo como movimiento diferenciado de los restantes chavismos y específicamente del PSUV; que promovió desde el 2014-2015; fracasó; hoy está cancelado. De tal forma que hoy no cuenta con  ninguna base sociopolítica significativa; se sostiene solo en los poderes facticos que concentra absolutamente desde las Presidencia.

“El proyecto” de Chávez; en su versión electoral “Va República”; armado por Ceresole; degollista-fascista; se concretaba en “Caudillo Pueblo Ejército”; el rentismo clientelar, vino después del RR del 2004. Siempre sobre la épica; leyenda; del 4-F Hasta que derivó hacia el estalinismo; versión fidelista; del Plan de la Patria-Estado Comunal; sobre un sistema de planificación central; impositiva; absolutamente centralizados planificación gestión y control de todos los aspectos de la vida nacional. El paso del degollismo-fascista al estalinismo; lo dan Chávez y su cúpula en el 2012; cuando las primarias de la MUD de febrero del 2012; le indican que perdía apoyo; y que habia un rechazo antichavista creciente; nacional. Que el rechazo a la RC del 2009 no había sido circunstancial; sino expresión abierta; nuevamente pese al fraude electoral continuado desde el 2004; del rechazo mayoritario y creciente nacional; evidenciado reiteradamente desde el 2002, el 11-A; el 2004, en el RR; y el 2005 con la abstención de más del 80%.

“El Proyecto Madurista”; en su versión inicial; se pretendió montar sobre el mismo guion ceresoliano; con la variante de que “el pueblo” ya no sería el chavismo; sino “el madurismo”. Dicho rápido; hoy es claro que dicho “proyecto” no tiene ni caudillo ni pueblo. Ni leyenda. Ni renta. Que solo tiene; y relativa y condicionadamente y pendiente; ejército.

.- Hacia un régimen de ocupación presidencial centralizado militar monopartidista.

Sin “caudillo” sin “pueblo” sin renta ni leyenda; solo con los militares atenidos, contenidos y controlados por el CEOFANB y la DGICIM; sin PSUV ni GPP: sin ALBA ni UNASUR ni TELESUR; sin MERCOSUR;  pero encasquillado en el delirio de que tiene que mantener el poder; y que según, puede; ya que lo tiene; asume el proyecto sideral de liderizar que Venezuela se convierta en una “Gran Potencia”. Sin soportes reales concretos; ni siquiera los relativos y circunstanciales que Chávez sí tuvo en momentos; pero contando con la  pasividad y falta de respuesta nacionales; con la subjetividad puntofijista; y la absoluta incapacidad de las oposiciones para definir e implementar políticas reales; consistentes; no electorales; A pesar de todo Maduro viene implementando su “proyecto” sobre constituirse en  UN REGIMEN DE OCUPACIÓN; presidencial central militar monopartidista; sobre un nuevo rentismo minero; activado e instalado en el marco de convertir al país en una base de la estrategia geopolítica china hacia Latinoamérica.

.- El madurismo no ha pagado ningún costo por el desgobierno en que estamos.

Los seis años de Maduro han sido el peor gobierno de nuestra historia y del Continente. Con aspectos sin precedentes mundiales. 2015 y 2016  dedicados a montar las bases y aparatos de su proyecto madurista; de su propio partido; desentendido y por deshacerse de los restantes chavistas; según; imponiéndoseles. Luego de la debacle electoral de diciembre del 2015; desde entonces; 2016,2017; evidente ya la inviabilidad de su “proyecto”; y 2018; entra en una fase de pataleo político y “económico”; digamos; sin lograr en nada ni siquiera ralentizar la crisis creciente inercial que destruye y paraliza el país; y que somete a la gente a una precarización equiparable a las peores crisis humanitarias vividas mundialmente. Han sido tres años de fracasos derrotas y desastres; ineficiencias y trancas; solo distraídas de la atención de los venezolanos; mediante la manipulación mediática; la incapacidad política sustancial de las oposiciones; y el compulsivo inmediatismo y urgencias de su sobrevivencia diaria.

Particularmente el 2018 ha sido un año de derrotas y fracasos; uno tras otro; varios; y que todavía faltan; que políticamente; y derivadamente en lo económico; tiene en el aire al madurismo; popularmente se dría que “agarrado de la brocha”. Sin la mínima capacidad para manejar ni plantearse el manejo de ningún problema; ni nacional ni contextual internacional. Con los convenios con los chinos y los rusos; condicionadas sus implementaciones a pagos que no tiene con que hacer. Y una crisis interna; dentro del propio régimen; entre sus componentes cívico-militares que; tensamente;  comparten el poder fáctico; y que acapara toda la capacidad y los recursos  políticos  el tiempo y la atención de la cúpula madurista.

El madurismo está entrampado sin perspectiva ni juego político reales como se evidenciará; ya se evidencia;  en la insignificancia que tendrá el 10-E. Como analicé en mi anterior escrito “La coyuntura, los escenarios; un nuevo sujeto político”; el madurismo sigue montando las bambalinas y el andamiaje de su Sistema Nacional de Planificación Central de su Gobierno Comunal; porque nadie se le opone: porque no hay políticas ante ello. De los fracasos sucesivos y continuados; de sus desastres; de la crisis nacional y el desgobierno absoluto en que estamos; al madurismo no se le ha cobrado ni confrontado  con los costos políticos que implican o deben implicar esas consecuencias de su manejo del poder.

Del desgobierno que hoy hay en el país; en todos los sectores áreas y niveles; del desgobierno total nacional y sus efectos; no se le  ha cobrado ni un centavo político al madurismo. Nadie le ha pasado factura; ni lo ha rematado en los varios momentos en que ha estado en el piso; “en la lona! Ni nadie lo ha confrontado para penalizar; para hacerles pagar a sus responsables

.-Seguir estancados como desde el 2016: 10E; otro “parto de los montes” como el 20M.

Pese a la asimetría absoluta entre la presidencia y el gobierno nacional; que concentra  y maneja discrecionalmente  todos los poderes fácticos e institucionales; y la sociedad nacional sin ningún poder; absolutamente desarmada fácticamente; la dinámica y la confrontación políticas y político-institucionales nacionales; están estancadas desde enero del 2016. Desde entonces políticamente el país está estancado; repitiéndose continuadamente; sin iniciativa concretas ni gubernamentales ni oposicionistas. Mientras la crisis económica y socioeconómica se hace endémica; se profundiza y expande.

Mientras; todo indica que ni el 9D ni el 10E incidirán en nada en la dinámica política; en la crisis; nacionales. Su contenido político más indicativo; en tal caso; se referirá a los procesos y luchas internas chavistas. Las elecciones de concejales serán, como las anteriores de alcaldes y gobernadores y las de la ANC y para la “reelección”; igual de fraudulentas sin cómputos ni totalizaciones reales; con resultados cuadrados- Y el 10E; incluso con las expectativas que han creado sobre esa fecha y el evento que en tal caso suceda; expectativas creadas tanto por el mismo Maduro como por las oposiciones; tendencialmente; nada previsible ni que asome; indica la posibilidad de que sea diferente al 20M; “histórico”;  no  más que otro “parto de los montes. O sea la “toma de posesión” de Maduro presidente “reelecto”; no significará ni incidirá en nada  para el país; para los venezolanos; sino seguir en el estancamiento.

.-Políticas concretas; reales; de la gente; para sacar a Maduro.

Pasar a la ofensiva ciudadana; salir del estancamiento; pasarle factura a Maduro y el madurismo; sacarlo; ir hacia una salida de la crisis; es posible con políticas; con políticas concretas; nada que ver con  campañas ni candidaturas ni partidizaciones. Políticas concretas con objetivos y propuestas concretas; con protagonismos y capacidades concretas de implementación; descentralizadas y despresidencializadas; con la identificación concreta de las causas y responsabilidades concretas. Con propuestas concretas. Nada que ver con la supuesta necesidad; para “sacar a Maduro”; las oposiciones; las burocracias; de; según; vincular “LA política”, con los problemas y luchas de la gente”. La política que sacará a Maduro será la que defina y haga la gente; a partir de sus problemas concretos entendidos y manejados por ella misma; en el plano y ámbito concretos a su alcance; en los que es poder.

 

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