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César Malavé: Qué celebramos los maestros

 

“El Peor Maestro es un Maestro con miedo” (Gabriela Mistral)

Celebramos el Día del Maestro venezolano de cara a una grave situación nacional que reclama una clara  y definida posición de los educadores. Ante la imprecisa situación a que han llegado los últimos acontecimientos políticos con amenaza, desde la usurpación, con sangriento epilogo. Frente a la agitación a que se viene sometiendo a la opinión pública, de parte de quienes se resisten a entender que el pueblo ya nos los quiere en el poder, es realmente determinante la posición que podamos asumir los docentes con relación al problema país, que se debate entre la barbarie y la civilidad, entre la corrupción y la decencia, entre la luz y la oscuridad, entre lo De jure y lo De facto. De allí que el magisterio de la Patria de Bolívar enfrente con absoluta decisión las pretensiones de un gobierno que, intenta perpetuarse a la fuerza e involucionarnos a una etapa ya superada. La vivida en las absolutismos bárbaros, caracterizadas por la ignominia, el irrespeto,  la noche envilecedora en que apenas voces aisladas surgían de la oscuridad para dejar oír su lamento de horror y tragedia. Que sepan los enemigos de la libertad y la soberanía que ochenta y siete años de lucha dan suficiente experiencia y coraje para hacer del miedo, inducido por los gendarmes del régimen moribundo, una jornada de lucha libertaria. Es oportuno recordar que enseñamos para la democracia, para la paz, para la verdadera revolución y los instrumentos que han de ser empleados para lograr lo que nos proponemos. Y es así porque una mal intencionada predica para torcer la surte de las realizaciones a las que los venezolanos tenemos derecho, es obra de cretinos, de insolventes, de irresponsables, pero jamás de educadores. La tan manoseada frase “el maestro, líder social de la comunidad” se nos viene encima con todo su vigor en esta hora decisiva de la vida nacional. Y nos toca como deber ineludible hacerla cobrar toda su vigencia.

Venezuela está aferrada al aforismo de que ella “Será lo que sus maestros quieran que sea” y por eso nos llama a cumplir el deber de conductores, de guías efectivos para poder construir en el futuro el país culto, laborioso, responsable, ético, ecléctico, plural, de justicia social y progresista. El país nos está ordenando salir al paso a quienes;  a fuerza de sangre y fuego, desconociendo la Constitución Nacional; pretenden continuar atornillados en el poder para seguir sumergiéndonos en la oscuridad. Hay necesidad de salirle al paso, porque de no hacerlo, estaríamos edificando para el mal, para la anarquía, para el crimen. El maestro venezolano tiene en sus manos la oportunidad de imprimir a la suerte nacional el decisivo impulso de su voz limpia y recia y de sus ejecutorias normadas por la rectitud y por el sentido de patriotismo. En consecuencia hoy más que nunca los educadores estamos comprometidos con nuestra histórica actitud porvenirista, que ponemos a la disposición del pueblo  venezolano para la construcción de una nueva sociedad. Una sociedad plural,  democrática. Sin caudillos, autócratas, megalómanos o règulos imperiosos disfrazados de revolucionarios, cuando sus dermis hieden a sudor fascista. Por eso, sí  hay motivos para  celebrar,  pero con dignidad, como lo estamos haciendo en Nueva Esparta junto al gobernador Alfredo Díaz

@cesarmalave53

 

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