Inicio > El pizarrón de Fran > Gloria Cuenca: Propaganda y Fe

Gloria Cuenca: Propaganda y Fe

Vladimir I. Lenin fue el gran genio de la propaganda. Ignorar esto, es de alguna manera no estar conscientes y alertas frente a la potencia que la propaganda comunista tiene y ejerce sobre la mayoría de los seres humanos. En efecto, hay que conocer mucho la manera de pensar y actuar de los comunistas para lograr escapar – se trata de eso, de un escape-de esa malévola propaganda construida de manera extraordinaria por Lenin. (Seguida por Goebbels) En el proceso revolucionario ruso, siempre dio una importancia trascendental al uso de la prensa y la incipiente radio. Logró penetrar psicológicamente la mente de una inmensidad de personas. Inspiran una fe, que pretende ser como la religiosa. Sabemos ahora, por cuanto lo vemos, caen en la negación, (forma esquizoide de no ver la realidad).

No creen sino lo que dicen “sus medios”, que son de propaganda, y aparentan no serlo. No importa lo que personas con criterio y juicio claro, preparadas, les argumenten: no tienen ideas propias para debatir; son consignas que les bajan para que las repitan. No interesa que no tengan sentido, como lo relativo al imperialismo norteamericano. La contradicción está en que nuestro país depende de la exportación de petróleo que le compra, precisamente, a los Estados Unidos (¡¿) En un 75% según expertos. Nada de eso significa un rábano para los seguidores: repiten como loros:”todo es culpa de los Estados Unidos, son ellos los responsables absolutamente.

En mi libro “De Regreso de la Revolución” escribí sobre las razones que llevan a una persona a transformarse en un no pensante o, en un dogmático. Aquí no tengo espacio para esas explicaciones. Simplemente señalo que hay una resonancia interior entre quien de manera ciega siguen los planteamientos marxistas y los postulados. Unos son resentidos emocionales, otros, resentidos sociales. Todavía hay otros, resentidos existenciales, entre quienes me encontraba yo, que permiten que ese disparate se instale en el corazón y sentimientos, sin nada de racionalidad, de veracidad, ni mucho menos, posibilidades reales de realizarse.

Te puede interesar

Cargando...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »