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Julieta Cantos: Pasión por el Táchira (I y II)

Pasión por el Táchira I

Amo profundamente al Táchira. Amo la pasión que siento por este Estado, con su realidad fronteriza, sus conflictos y sus particulares valores. He sorbido con frenesí sus contradicciones y he asumido el compromiso de proyectar sus múltiples riquezas. Primero como profesional, ejerciendo de planificadora, creyente de un cambio posible humano entendí y aprendí de cada una de sus ciudades, de sus pueblos, de su gente, me vincule con los diferentes sectores; luego como docente universitaria, siempre con pasión; toda esa energía la he canalizado en cada  proyecto que me he planteado o me ha tocado enfrentar.

Con esa misma pasión construí con Jorge una visión compartida de vida, en torno a nuestra familia y nuestros proyectos. Nos sentimos capaces de construir espacios pensantes para todos!!

Por eso hoy me expongo descarnadamente, ante ese Táchira que amo. A raíz de la enfermedad de Jorge, invertí esa misma pasión en su sanación. Han sido años difíciles, pero finalmente muy enriquecedores, ha habido fortalecimiento y reconocimiento del otro en momentos en que se dudaba que fuera posible, y hoy vuelco totalmente mi mirada y mi pasión al Táchira. Y a partir de esta reflexión, genero mis mandamientos:

Creo en el amor, creo en el ser humano, creo en el diálogo, en la inteligencia, en la pasión que permita siempre el espacio para la razón, creo en el reconocimiento del otro, creo en mi país, en mi estado, en mi ciudad.

Creo en un proyecto de ciudad que nos permita habitar a cada uno de nosotros como ciudadanos venezolanos, tachirenses, con la obligación de aportar lo mejor de cada uno para construir sentido de pertenencia, calidad de vida, espacios de encuentro públicos y privados para ser mejores personas Creo en la democracia para fortalecer ese proyecto, basada en la participación, en la institucionalidad, en la gobernabilidad, en la tolerancia.

Pasión por el Táchira…Participar organizadamente II

Con cada elección que hacemos vamos generando pasos para construir o destruir. No es un problema de bueno o malo, es tener conciencia de la elección que decidimos escoger. Construir una familia, una comunidad, un estado, un país, exige la participación y el apoyo  de muchos. Todos los ciudadanos que habitamos San Cristóbal debemos decidir en que tipo de ciudad queremos vivir, y de que manera contribuimos para consolidar el espacio geográfico que la conforma.

Existen infinitas variables, y el desarrollo de las mismas dependerá de nuestra particular visión. Cómo lograr enlazar los aportes de cada visión para construir espacios comunes? Qué mecanismos estamos dispuestos todos a defender porque creemos que son puntos de encuentro y que han servido para fortalecer y/o reforzar nuestro modo de vida?

La tendencia mundial es cada vez más, incluyendo a los movimientos sociales, participar organizadamente en las decisiones políticas que les corresponden tanto como grupos como aquellas que afecten posiciones de estado. Venezuela no ha estado ausente de este nuevo ejercicio de la democracia directa o participativa, en donde los ciudadanos participamos directamente en la toma de decisiones de carácter político a través del voto directo, debiéndose asumir las responsabilidades y corresponsabilidades de nuestras acciones.  Esta participación se lleva a cabo a través de ciertos mecanismos de participación directa, llámese plebiscito, referéndum, iniciativa popular, etc. Indudablemente lograr consolidar una democracia participativa exige un gran compromiso, esfuerzo, tiempo y trabajo, pero paralelamente permite la organización en diferentes niveles y sectores que garantizan una democracia más sana y cónsona con su concepto etimológico de   la palabra democracia la cual se encuentra en el griego “δημοκρατία” (democratía), y se compone de los términos “δῆμος” (démos), que puede traducirse como ‘pueblo’, y “κράτος” (krátos), que significa ‘poder’.

Rosusseau fue el gran teórico de la democracia participativa basándose en la libertad como concepto esencial, y así  poder tener el derecho y el deber de elección y/o decisión….es decir volvemos al inicio de nuestra reflexión.

Yo apuesto a una San Cristóbal, en donde se ejerza una democracia participativa, en la cual podamos organizarnos los diferentes sectores de la sociedad y así aportar ideas y proyectos en la construcción y gobernabilidad de nuestra ciudad. El núcleo de la participación del ciudadano es la ciudad  a través de todos los espacios existentes o por crear, en donde los intereses particulares no priven sobre los colectivos. Lo importante por encima de lo urgente.

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