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Nelson Totesaut Rangel: ¿Es Venezuela democrática?

Múltiples gobiernos y organismos internacionales se han encargado de tildar a Venezuela de “dictadura”. EEUU, Francia, la OEA, y otros 17 países latinoamericanos, aseguran que el “quiebre democrático” se ha consolidado. Sin embargo, para determinar la veracidad de dichas acusaciones, se tendrá que hacer una valoración desde el punto de vista de las Ciencias Políticas, optando por indicadores que revelen la naturaleza del país caribeño.

Hugo Chávez

Freedom House es una organización que se encarga de calificar el desempeño democrático de cada país. Un cuadro de data nos enseña cómo hasta el año 2008, el gobierno de Hugo Chávez, era considerado democrático. Ahora, para hacer un análisis más preciso, resulta importante cuestionarnos lo que plantea Coppedge: (i) ¿La Constitución vela por los principios de un gobierno democrático? (ii) ¿El gobierno está abierto a la participación ciudadana? (iii) ¿Existe algún sistema efectivo para revisar los balances? (iv) ¿Hay alguna garantía para la libertad de información? (v) ¿La economía está libre de la dominación del gobierno?

La Constitución del año 99 tiene un amplio marco participativo ciudadano, al igual que ampara la necesidad de transparencia por medio de una “memoria razonada” anual que se ha de presentar ante la Asamblea Nacional. Ahora, los puntos (iv) y (v) son un poco más difusos al momento de ser ponderados. Si bien el (iv) acepta discusión, es imposible no alertarse con el (v). Entre el año 2005 y 2011 hubo 464 expropiaciones. La ONG “Transparencia Venezuela” asegura que el Estado tiene 505 empresas públicas (70% creadas a partir del gobierno de Hugo Chávez). En contraste con las empresas privadas que, según el Instituto Nacional de Estadística de Venezuela (INE), en 2008 se contaban con 800 mil firmas en todo el país y hoy no llegan a las 270 mil.

La consolidación del poderío comunicacional y empresarial por parte del Estado se fue afianzando en el segundo período de Chávez: 2006-2013, coincidiendo con la magnífica bonanza proveniente de la exportación de crudo. Un informe de Orlando Zamora, asegura que desde 1999 a 2015 los ingresos por concepto de petróleo llegaron a más de 2 billones de dólares. Y, según Michael Ross, existe una fuerte correlación “entre más petróleo y menos democracia, más corrupción y más conflicto civil”. Este, sin duda, es uno de los motivos que generan ciertos rasgos autoritarios, los cuales pudo haber adquirido el gobierno de Chávez a partir de su segunda mitad.

Nicolás Maduro

En este punto, los reportes de Freedom House empiezan a catalogar al país como poseedor de una democracia “parcialmente libre”. Ciertos motivos son: el desconocimiento del gobierno por parte de la oposición, las protestas del año 2014 y la crisis económica. No obstante, los hechos posteriores: la declaración de desacato de la Asamblea Nacional, las acusaciones de la fiscal general de la República, los meses de duras protestas y decenas de muertes, la transferencia de poderes de la Fiscalía a la Defensoría del Pueblo, la instauración de la Asamblea Nacional Constituyente, etc., vendrían con un altísimo costo.

Desde el punto de vista de Przeworski: la “irreversibilidad ex-post” (es decir, la condición de quien gane las elecciones podrá asumir el cargo), es lo que quedaría vulnerado a partir de enero 2016. Es aquí cuando la democracia se debilita. El Poder Judicial abolió al Legislativo, generando que el último reporte de Freedom House (2017), ponga al país, por primera vez en el Siglo XXI, en la lista de los “no libres”, dándole una ponderación final de 30/100, por los motivos antes señalados.

Pese a todo, en Venezuela siguen habiendo elecciones, la oposición sigue participando y sigue ganando. Por ello, podemos decir que el país es una anomalía, un “híbrido”: ni una democracia completa ni una dictadura confesa. Cuya única solución pudiera ser la que ofrece Valerie Bunce: “pactar entre las élites autoritarias y los líderes de la oposición es el modo de transición que parece maximizar el prospecto para una rápida y sustentable democratización”.

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