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Néstor Francia / Análisis de Entorno: Falcón en su encrucijada (01-03-2018)

En su programa “Con el mazo dando” de ayer, el dirigente revolucionario  Diosdado Cabello expresó sus dudas acerca de si Henry Falcón se mantendrá como candidato a la Presidencia. Es una duda más que razonable que nosotros compartimos.

¿Cómo dormirá en estos días Falcón, sometido a intensas presiones mediáticas y políticas de la derecha desde que se inscribió en el CNE? Ya sabemos que este hombre es un oportunista del que se puede esperar cualquier cosa, así que no sería sorpresivo si un día amaneciera retirando su candidatura, sobre todo si siente que no le está yendo tan bien como él piensa, de cara a los resultados. De hecho, ha dejado abierta la puerta de la huida, al insistir en exigir nuevas condiciones que, si no se cumplen, podría desembocar en su retiro de la contienda.

Nosotros nos preguntábamos, en nuestro Análisis del 21 de febrero pasado, si acaso Falcón tendría la valentía política de resistir a las mencionadas presiones y mantener su oportunidad de dar un salto importante en su presencia en el escenario político nacional, cuando nos referimos a la posibilidad de que surgiera una nueva oposición en torno a las candidaturas de Falcón y Fermín: “Para ello requerirían de algo que no han mostrado hasta ahora, al menos no suficientemente: el coraje político que les impida sucumbir a los chantajes y presiones que ya se están ejerciendo sobre ellos, tildándolos de colaboracionistas y, en el caso de Falcón, de chavista encubierto”.

Por lo pronto, Falcón ha sido execrado de la MUD, según un tuit oficial de esa entente derechista: “@HenriFalconLara, con su inscripción para una farsa electoral, se deslinda completamente de la Unidad”.

Este candidato está siendo también objeto de un linchamiento mediático, que comenzó con la escasa cobertura mediática que los diarios más recalcitrantemente antichavistas le dieron a la noticia de su postulación. Tanto El Nacional como 2001, por ejemplo, relegaron el tema a una ubicación menos que secundaria en sus primeras planas, inclusive por debajo de la que el dieron a la de Maduro.

En su editorial del 27 de febrero (“Se busca candidato”), cuando ya se sabía en todos los corrillos que Falcón inscribiría su candidatura, El Nacional le echó plomo parejo aludiéndolo sin mencionarlo: “Una elección presidencial con un solo candidato, que sería Nicolás Maduro, o con algún telonero de mala muerte, es lo peor que le puede suceder a los oficialistas. De allí la necesidad de buscar un rival a como dé lugar, la urgencia de registrar en los rincones para que pueda darse una contienda en la que alguien pueda creer, aunque  sea a ratos, que la sociedad venezolana está ante el desafío de una elección presidencial… Maduro busca con desesperación un rival. Pero no cualquiera, sino un sujeto que le pueda conceder un mínimo de credibilidad a su sainete. Veremos con qué sale en estos días, porque tal vez no sea difícil comprar un segundón a buen precio”.

Entretanto, en los medios internacionales se publica con insistencia el pasado chavista de Falcón, una manera de descalificarlo y hacerlo sospechoso hasta de complicidad negociada con el chavismo. La agencia EFE, por ejemplo, ya le endilgado varias veces el remoquete de “ex chavista desertor”. Pocas cosas son más dignas de desprecio que un desertor, que no es otra cosa que un traidor extremo que se aparta de sus filas en medio de la guerra.

Hay algo que incrementa nuestras sospechas de que Falcón podría estar preparando el terreno para un eventual salida suya del proceso electoral: su declaración de que estuvo participando el pasado fin de semana en reuniones secretas de la MUD con el Gobierno, negociando condiciones electorales: “Nos reunimos el viernes con el Gobierno, el sábado, el domingo hubo reuniones, se están planteando nuevas condiciones, pero las condiciones hay que plantearlas en la lucha sin la renuncia, porque entonces le dejamos el camino libre al Gobierno y ¿qué queda entonces? seis años más” ¿Por qué esa confesión tardía, por cierto no desmentida, después de que arreciaron los ataques desde la derecha en su contra?

En este momento Falcón se encuentra en una encrucijada que puede definir su futuro político inmediato. Sus ex aliados de la MUD (lo de “ex” podría ser solo temporal) le van a seguir dando con todo, pues no solo se trata de descalificarlo para tratar de deslegitimar la elección de Maduro, sino además de que haga un papelón de gran perdedor no solo ante el Gobierno sino también ante los abstencionistas de la MUD. Una votación mermada del candidato le daría la razón a la MUD y enterraría para siempre a Falcón de la perspectiva de convertirse en el líder de la oposición, algo que sin duda temen los que aspiran a ese dudoso honor: Ramos Allup, Capriles, Borges, Guevara, López, Guanipa y otros.

El dilema de Falcón no es fácil. Si él nos preguntara qué hacer, le recomendaríamos permanecer en la lid electoral, porque es su única oportunidad de salir bien parado de este trance. Para él no se trataría solo de ganar, algo que está muy lejos de ocurrir, al menos que sobrevenga un fenómeno absolutamente anormal, que no se divisa en el horizonte del 22 de abril. Participar le permitirá establecer su discurso y al menos organizar alguna mínima fuerza en torno suyo, en medio del desolador espectáculo de la derecha derrotada y sin rumbo. Si se retira, en cambio, solo puede quedar mal parado y alejado para siempre del podio donde pretende inscribirse. Les daría la razón a sus adversarios de la oposición, quedaría en ridículo y más nadie se lo tomaría en serio de aquí en adelante. En fin, eso tendrá que decidirlo él, nosotros estamos ocupados apoyando a Maduro.

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