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Domingo Alberto Rangel: ¡Con mi banco no se metan!

 

Durante el viaje trasatlántico que lo devolvió a Venezuela desde Lisboa donde también tiene un banco, Juan Carlos Escotet posiblemente revisó una vez más los errores cometidos… para enmendar.

El más bobo fue desatender las recomendaciones de generaciones de banqueros que desaconsejan bautizar un banco con el apellido del propietario.

Solo es un detalle pero viendo las cosas en plan de aminorar daños, a quien muchos hoy consideran el venezolano más rico, el que Banesco –apócope de Banco Escotet- tenga problemas en Venezuela puede traer mayores disgustos personales en el exterior una vez pasada la elección presidencial.

Pero sobre todo los problemas de Escotet allende nuestras fronteras arrancarán una vez comience la escalada de sanciones en contra de nuestro país, que siguiendo el guión fatal que condenó a los cubanos a más de medio siglo de un gobierno monopartidista por decir lo menos, no solo atornillará al gobierno bolivariano, pondrá a aplaudir los beneficiarios de contratos militares, y, una vez prendido el ventilador… nunca se sabe qué podría pasar con los bancos que Escotet ahora tiene en Miami, Puerto Rico, España, Panamá y Portugal… localidades que también tienen sus buitres… pero para el futuro ya habrá tiempo.

Mientras tanto la intervención de Banesco y otras instituciones financieras llama la atención no porque se haga en vísperas de una elección ya que eso se estila en Venezuela desde que a comienzos de la democracia se intervino el Banco Táchira, mimado de Pérez Jiménez, pasando al menos por tres momentos en que el ejecutivo de cada época hizo lo propio… hasta llegar a los gobiernos bolivarianos que pasarán a la historia como devoradores de los bancos que ellos mismos trajeron al mundo… los Cronos de las finanzas.

Aquí vale la pena bajar la velocidad para entender mejor… no vaya a ser que a uno le salga alguna buena pécora, con cuenta en Banesco, aullando “con mi banco no te metas”.

Llama la atención la actitud del propio Escotet que a su inmediata llegada desde Portugal en vez de protestar enérgicamente, como era de esperar, papeles en mano que demostraran su inocencia, más bien emite un boletín de prensa donde se queja por lo que considera exagerada reacción del gobierno al tiempo que le explica a los fablistanes que cual buitres lo esperaban, más a sus dólares que al presunto agraviado, que por favor no escriban a favor del banco o del banquero!!!

Pero si el ciudadano Escotet sorprende… no se queda atrás Fedecamaras cuyos directivos en vez de hacer al gobierno un reclamo principista, en pro del capitalismo porque la banca es una de las instituciones fundamentales para la libre empresa,  solo atina a dar una pobre declaración que parecía sacada del viejo guión de alguna telenovela: “La intervención de Banesco produce angustia e incertidumbre”.

¡Les faltó recetar malojillo para evitar semejantes males!

El resto de la banca a pesar de que tienen encima la amenaza del petro que puede llevar a que cada banquero privado que aún actúa en nuestro país, ante la quiebra del estado, entregue su licencia y coja las de Villadiego… o callan o ven para el techo… lo cual en otro país sería muy extraño… no en el nuestro… por lo cual habrá que bajar aún más la velocidad… como llegando a la curva 1 del Gran Premio de España en Moto GP.

Sobre el silencio de la banca, de la prensa y de la gente común cabe recordar que el ciudadano Escotet –al igual que el menos conocido para el gran público de la política Víctor Vargas Irausquín – para fines prácticos se considera un banquero chavista… y en ese caso los argumentos a favor se archivan… salvo que el acusado salte la talanquera… cosa que en público no ha ocurrido porque los males aparentemente se originan en malos reportes en el exterior contra el general Padrino de parte de esos banqueros.

Dirán entonces que “mal paga el demonio a quien bien le sirve”… pero… en realidad ese dicho no se ajusta a la realidad porque en una economía bizarra como es la nuestra… no se sabe quien sirve a quien… tampoco quien es el demonio. Las cosas no están muy claras.

Haciendo un rápido recuento señalo que en estas tierras los bancos no surgen como dicen los manuales de economía porque no hay nada más falso que pensar que un banco venezolano nace cuando unos ricos juntan capital y convencen al público para que les confíen sus ahorros… y le presten a quien pueda devolver capital e intereses.

Nada que ver y basta con recorrer la historia para toparse nada menos que con un vástago del generalísimo Miranda… a quien el Libertador, intentando lavar la mala conciencia del primer golpe de estado que registra nuestra república, con el añadido de la entrega de Miranda a los españoles, dotó del correspondiente permiso para fundar un banco… a pesar de carecer el joven Miranda de experiencia, capital o inclinación para el negocio.

Por supuesto que aquel banco cerró sus puertas luego de finiquitar algunos negocios con los gobiernos de turno. Otros lo hicieron en el siglo XIX y la estabilidad, relativa, solo vino en el sector finanzas cuando el estado se hizo primer capitalista de la comarca y con su voluntad los bancos crecieron… o quebraron.

A los primeros se les depositaron los presupuestos de gobernaciones, alcaldías, PDVSA y ministerios… los otros una vez caídos en desgracia tuvieron que soportar intervenciones y habladurías… hasta cerrar las puertas.

Y aquí termino: ¿Usted le ha escuchado, no al gobierno, sería mucho pedir, a la oposición, a cualquiera de ellas, a la CEV, a periodistas, locutores o lectoras de runas, una simple reflexión sobre el funcionamiento de la banca en lo que los habladores de boberías llaman “transición”?

¿Aún cuando se desgañitan pidiendo “cambio”… todos callan, verdad?

Entonces… ¡cómo se les va a seguir cual oráculos infalibles!

A los que proponen votar o a los que se van a abstener… a buen entendedor (a).

 

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