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León Moraria: Resultado anunciado

 

Todo ocurrió conforme lo habíamos anunciado. No se necesitaba ser sagaz analista ni clarividente iluminado, para percibir los signos que marcaban el desarrollo y resultados del proceso electoral presidencial. Los signos de la conjura contra las mayorías nacionales eran tan evidentes, que resultaba imposible ignorarlos. Sin embargo, la necia actitud de los candidatos que le hicieron comparsa a Maduro para ratificarlo en la presidencia, con la mayor ingenuidad se declaran víctimas de las zancadillas del CNE al no cumplirles las condiciones electorales pactadas. Tanta ceguera para discernir el verdadero camino de la lucha contra la dictadura, los incapacita para pretender dirigir los destinos de la nación. ¡Quedan descalificados para actuar en política!

El CNE confirmó lo dicho por Maduro, “Con votos o con balas ganaremos las elecciones” declaración refrendada por la superpresidenta de la ANC, “No entregaremos el Poder”, anuncios que forman parte de los signos que, en el transcurso de los últimos cinco años, ponen en evidencia la dictadura chavista y su pretensión de perpetuidad, enfermedad heredada de los Castro, añorada por Chávez, Ortega, Correa, Evo, Cristina y Lula. Según el anuncio de Maduro, ayer ocurrieron los votos, a partir de hoy vendrán las balas.

Como primer signo a tomar en consideración, está el desconocimiento de la legalidad y legitimidad de la Asamblea Nacional, la cual, con un torrente de votos, obtuvo la mayoría de 2/3 de curules frente al chavismo. El segundo signo del carácter dictatorial del gobierno, está en las atribuciones que recibe el TSJ – surgido de la elección espuria realizada por la AN chavista, entre gallos y medianoche – y con atribuciones para desconocer toda decisión (Ley) de la nueva AN. El tercer signo de dictadura lo instrumentó el CNE con triquiñuelas y zancadilla para, impedir la convocatoria al Referendo Revocatorio. El cuarto signo de dictadura represiva y violencia inaudita, la protagonizó el gobierno durante los cuatro meses de protestas en ciudades, poblaciones y carreteras del país en reclamo de alimentos, medicinas, servicios hospitalarios, trabajo, protestas pacíficas que dejaron más de 150 compatriotas asesinados por las balas y gases lacrimógenos de las fuerzas represivas y paramilitares del gobierno. El único ente que genera violencia es el Estado, es su prerrogativa. Los pueblos no generan violencia, se defienden de la violencia del Estado. Al sentirse acorralado por la protesta de las mayorías nacionales, ocurre el quinto signo, la convocatoria inconstitucional de la Asamblea Nacional Constituyente, compuesta sólo por diputados chavistas y con poderes por encima de los demás poderes, que deben someterse a sus arbitrios. Se constituye así el superpoder de la dictadura chavista, en atención a leguleyismos parecidos a los ocurridos en Honduras (Zelaya), Paraguay (el obispo Mujica) Nicaragua (Ortega y consorte) Brasil (destitución de Dilma).

En la carrera para implantar la dictadura – que permaneció latente en Chávez como militar anticomunista – la ANC desconoce el tiempo establecido para la elección de gobernadores, alcaldes, asambleas legislativas estatales y concejos municipales. Desconoce el tiempo de la elección presidencial (diciembre 2018) y la convoca para abril, luego la aplaza (20 de mayo).

Estos signos que hemos enumerado, fueron ignorados por Falcón (neoliberal), Bertucci (pastor evangélico que, como candidato, viola el Art. 227 de la Constitución); y otros, candidatos que le sirven de comparsa a Maduro en la elección presidencial del 20 de mayo.

El CNE acaba de proclamar, no la reelección de Maduro, sino, la dictadura que, desde hoy mismo se enfrenta a la gran protesta nacional, de la cual deben surgir los dirigentes con claridad en el proyecto de país que lo rescate de la ruina económica e institucional creada por Chávez y profundizada por Maduro. Anoche, luego del anuncio del resultado electoral por el CNE, comenzaron a sonar de nuevo las cacerolas como tambores de guerra que anuncian la lucha contra la dictadura. Lucha de masas, insoslayable, para la cual era necesario mantener la UNIDAD de las mayorías nacionales, traicionada, fracturada por la ambición personalista, oportunista, de candidatos surgidos de grupúsculos incoherentes (Falcón neoliberal con los sueños izquierdistas del MAS, y Copei de tradición goda); complementada por Bertucci, al pretender retrotraer el país a la Edad Media por la implementación del Estado teocrático, ajeno a la herencia de Bolívar, librepensador, materialista y ateo. El discurso de ayudas, dádivas, caridad y limosnas de estos candidatos, en lugar de justicia social, en nada se diferencian del discurso de Chávez/Maduro, quienes, en lugar de eliminar la pobreza, la alimentaron y elevaron a niveles inimaginables en un país rico en recursos naturales.

Celebramos el gran triunfo del Voto Abstencionista por cuanto fortalece la unidad de las mayorías nacionales para la protesta contra la dictadura política, la dictadura militar, la dictadura del hambre, la dictadura del desempleo, la dictadura de la inseguridad que ha obligado a cientos y miles de compatriotas a buscar la subsistencia, como migrantes, en países vecinos, en medio de grandes calamidades, ante lo cual el gobierno chavista permanece indiferente, peor aún, ha llegado a señalarlos de apátridas. Celebramos la derrota de Falcón y Bertucci, comparsa de Madura para su reelección. Por su traición a la UNIDAD, recibirán el desprecio. Celebramos la derrota del proceso electoral deslegitimado por el Voto Abstencionista y la condena de la comunidad internacional. La dictadura no necesita ser legitimada ni deslegitimada, debe ser derrocada por la unidad de las mayorías nacionales que la padecen.

Nuestra vida transcurrió en la lucha, en todas sus formas, por el socialismo, y luego de 60 años, lo único que conseguimos ver es la infamia de la farsa chavista. Todas las falsedades que desde siempre se han dicho de lo que no es socialismo, Chávez, como militar anticomunista, las llevó a la práctica y ahí tenemos los resultados. ¿Habrá forma de volver a levantar en Venezuela las banderas del socialismo? ¿Pasarán muchos años? De todas maneras, luego de la infamia chavista contra el socialismo, éste continúa siendo la única propuesta de redención frente a la explotación capitalista (1%), de las mayorías proletarias del mundo (99%). ¿Existe otra propuesta? En el 200 aniversario del natalicio de Carlos Marx, es necesario estudiarlo con ahínco, como método de análisis. El marxismo, más que una ideología, es un METODO.

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