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Domingo Alberto Rangel: En La Lagunita no tienen visas

 

Esa noche todas las actividades se cumplieron dentro de los plazos. No hubo retrasos ni menoscabo en la calidad de la comida o bebida. La orquesta estaba a punto y solo esperaban los músicos una orden de la dueña de casa, Anayantzi de Monterola, para comenzar a tocar viejas melodías compuestas por ese dominicano quien mejor que nadie supo interpretar una época de la vieja Caracas, llamado Billo.

Salvo por un detalle se podía decir que esa noche todo lo planificado había salido bien en los predios de la quinta KIM Y KHLOE: Sucedía que a las 10 pm era evidente que los invitados mayoritariamente se abstuvieron de asistir imitando en su comportamiento a los electores en las presidenciales.

Para colmo pocos asistentes al convite accedieron a retratarse a la entrada de la casa, frente a los gorilones de la seguridad, tal como se estila en la etiqueta de los enchufados y el vacío de salones y pasillos recalcaba lo ridículos que se veían dueños de casa, familiares y socios de Monterola, estrenando trajes largos las mujeres, frac los hombres, todos de corbatín y faja roja, en una ciudad donde la inmensa mayoría de los habitantes llevan años sin poder adquirir ropa nueva, ni siquiera la humilde franelilla, porque si así lo hicieran… no podrían comer completo.

Pero ridiculez o no para los dueños de la casa más importante que meterle a la filosofía era darle respuesta a las dudas existenciales y para eso apartaron el desayuno del día siguiente.

La más potente de esas dudas era el por qué tantos invitados habían desdeñado el whiskey de 21, el champagne francés y los más finos rones, incluyendo cocktailes de moda, preparados por Luisito, el barman opositor, pasapalos exquisitos, dignos de una corte europea… y la cena preparada especialmente para la ocasión por el chef Leal.

¿Qué había pasado en pocos días desde aquella tarde en la que exultante la familia Monterola regresaba a La Lagunita después de haber asistido a la doble jura, adelantadas ambas, ante el poder aparente con Delcy actuando como sacerdotisa… y frente al poder real en Fuerte Tiuna? ¿A dónde se había marchado el optimismo?

En aquella tarde en la que Nicolás Maduro juró ser fiel al legado de Hugo Chávez pero a la vez y paradójicamente “comenzar todo de nuevo para combatir la corrupción y el burocratismo” la familia Monterola no le hizo mucho caso al discurso del Presidente porque más bien todos celebraban ese día el fin de una veda que durante meses les había impedido a estos pobres enchufados poder enseñarle al mundo la cuantía de sus haberes y posesiones ganadas todas mediante el honesto bachaqueo de divisas y los muy pulcros contratos con sobre precios astronómicos en las bolsas claps.

El culpable de esa veda que durante meses les impidió a los pobrecitos Monterola dormir tranquilos, cambiar de avioneta, viajar semanalmente a Boyton, Florida, dar grandes fiestas, inscribirse para aprender cine en una universidad de Sídney y chocar un Ferrari en Weston cada vez que el Junior se emborrachaba por aquellos lares… había sido un tal Semtei que le metió miedo a la familia con un supuesto triunfo de Falcón… con “20 puntos arriba”.

Semtei aprovechó como pudo su momento a costillas del presupuesto de Monterola que por meses pagó borracheras en todos los sitios de la bohemia caraqueña pero esa tarde, regresando de Fuerte Tiuna, eso ya no importaba… era el pasado… otra vez venían los buenos tiempos.

Darían grandes fiestas como acostumbraban hacer desde el paro petrolero cuando los Monterola se mudaron a La Lagunita y le dieron “la patada a la pobreza”… a nombre de la revolución. Por eso Anayantzi ofreció fiesta esa noche aunque merced al boicot de los invitados el convite terminó pareciendo funeral.

Sin embargo para minimizar daños estaba el desayuno del día siguiente:

La introducción estuvo a cargo del páter familiae que atiborrado de caviar con casabe, sobrante de la fiesta, soltó: “¿Qué carajos les habrá pasado a los invitados? ¿Hasta el general Enchufe se excusó, no jose?”

La respuesta vino de la hija que como se sabe a pesar del ADN es superdotada y habla como si fuese el clon de Lisa, la hija de Homer Simpson:

–      “¿Será por lo de las visas que nos ven como leprosos papucho”, soltó al desgaire, Anayantzi II?

–      ­La explicación fue de inmediato refutada por Anayantzi, la madre, muy racional y científica, quien no dio tiempo para que la chama redondeara su razonamiento: “Hija, no seas pavosa, no nos atraigas el mal, eso ni se menciona en esta casa porque a lo mejor se arregla el problemita ese”.

–      “Seguro mami”, mascullo irónica la joven… “a lo mejor nos llaman de la embajada para decir que se trata de un error, que el papucho puede viajar al norte tranquilo, que desbloquearon la cuenta del Commerce Bank y a nosotros nos devuelven la visa retirada.

Así estaba el diálogo cuando entró en escena Junior, el primogénito de Monterola quien a pesar de sus andanzas “políticas” de puro practico que es no acababa de comprender lo que había pasado:

–      “O sea que no puedo ir a Weston para mover mi Ferrari” soltó hablando como si fuese atrasado mental.

–      “Claro que no, salvo que quieras terminar vestido de anaranjado en una cárcel gringa” terció burlona Lisa… “en cambio yo si puedo inscribirme en la academia de cine de Sídney… hay que cambiar de aires y no recomiendo ni USA ni Europa… prefiero Australia que queda en África, continente aliado nuestro” soltó la joven recordando brumosamente las lecciones de geografía que tomó en Wikipedia…

El doctor Sosa-Díaz Parra, invitado al desayuno, siempre sabio aunque no tanto como el docto Escarrá, ahora desaparecido… terminó poniendo los puntos sobre las íes:

–      “No hay que preocuparse amigos… me dicen que en la China hay más Ferraris que en Italia y USA juntas… las Misses venezolanas han cogido diáspora para ese país milenario, soltó picándole el ojo a Monterola, y allí a nombre de la revolución y Mao se gana más dinero que en el capitalismo salvaje… lo que no garantizo es que les devuelvan sus visas gringas mientras Trump no se reelija… total ni es mucho lo que falta… y sobre la cuenta del Commerce no se preocupen que un amigo de Washington me avisó que les iban a congelar bienes y visas… y ante ese imprevisto este abogado amigo… los demandó en USA… cuando gane el juicio… les devuelvo su 70 % menos gastos… y listo dijo el vecino antes de zamparse una tortilla de langosta.

La señora de la casa no dijo nada pero en sus adentros pensó… para chinos los restaurantes de las ferias… lo que soy yo me nacionalizo en dominicana como me proponía mi padre y ya se por qué este Sosa-Díaz Parra nunca ha trabajado.

El Junior pensó que para que carajos iba a comprar un Ferrari en un país donde cada chino por lo visto tenía uno y no quedaba nadie a quien apantallar… aparte de que al chamo no le gustan las mujeres amarillas, dice.

Anayantzi II pensó para sus adentros… “será en nombre de la revolución que me voy a Sídney a estudiar cine… yupi… lo nuestro es el África!!!

Y Luisito, el barman, opositor pero calladito, que se había quedado a dormir con los perros en el garaje hasta que pasaran las busetas… pensó… “con estos revolucionarios provoca mandar a la porra los adecos… y meterse a nazi”…

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