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Obispo Mario Moronta: Tratamos de dar respuesta al pueblo con lo que es propio de nosotros

Esto es: la caridad, la doctrina social de la Iglesia y el compro­miso de todos, enumera el prelado. En el FORO de DIARIO LA NACIÓN, el también primer vicepresidente de la Conferencia Episcopal es consultado sobre alguna eventual reunión de la Iglesia con el Gobierno en el contexto de los diálogos nacionales que impulsa el presidente Maduro

Foro por Daniel Pabón

Con 43 años de vida sacerdotal, recién cumplidos 28 de labor episcopal y ya rumbo a sus 20 como obispo de San Cristóbal, monseñor Mario Moronta Rodríguez siente que le queda mucho por hacer. En lo pastoral, en el Táchira que lo cobija, repasa la consolidación de la Universidad Católica, el Plan de Pastoral, el Seminario Diocesano, la Escuela de Laicos de la cual asistió a su más reciente asamblea en la frontera apenas el sábado… “Cada día que amanece hay que dar respuesta a situaciones nuevas, siempre en manos de Dios”, ha sido la clave del también primer vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.

¿Qué está haciendo la Iglesia del Táchira para ayudar y acompañar a quienes más sufren por la crisis?

“Estamos trabajando para que cada parroquia pueda prestar un servicio a través de su Cáritas Parroquial”

Estamos revisando cómo ha sido el camino en los últimos años, no solamente en lo social sino también en lo pastoral. Esto nos ha ayudado a redescubrirnos como miembros de una Iglesia que no se debe quedar solo en lo religioso, sino abarcar la dimensión más amplia de la evangelización, que incluye tanto el anuncio del evangelio como el compromiso social.

Desde esta perspectiva, estamos trabajando para que cada parroquia pueda prestar un servicio a través de su Cáritas Parroquial. Hay muchas acciones, dependiendo de la zona: algunas parroquias recogen dinero para comprar alimentos, otras tienen bancos de medicinas, en El Piñal tienen un comedor para ancianos y, en la frontera, además de atender a los migrantes se están organizando para hacer -como hay en Cúcuta- una casa de la misericordia y dar algo de comer a los que lo necesitan, y algunos servicios. Tratamos de dar respuesta con lo que es propio de nosotros: la caridad, la doctrina social de la Iglesia y el compromiso de todos.

¿Han encontrado trabas al momento de entablar o coordinar acciones con la Diócesis de Cúcuta?

En absoluto, ninguna traba. Todo lo contrario. Hemos mantenido una relación interesante, muy buena, con las diócesis de Cúcuta, Pamplona y Tibú con las que nosotros hacemos frontera. Hemos tenido, incluso, reuniones conjuntas para estudios de diversos temas y para mutua ayuda pastoral. En los últimos tiempos hemos tenido que intensificar, sobre todo con Cúcuta, algunas acciones comunes y estamos en plena sintonía, muy agradecidos con ellos.

¿Qué han logrado ambas diócesis?

“El Papa está muy pendiente de lo que está sucediendo en la frontera”

Primero, demostrar que la Iglesia no tiene fronteras; segundo, demostrarnos y demostrar al mundo que no hay obstáculos para trabajar conjuntamente; y tercero, sensibilizar tanto en Colombia como en Venezuela que esta es una situación problemática que debemos atender sin condicionamientos. Continuamente estamos informando a través de las nunciaturas de Colombia y de Venezuela al Santo Padre, el Papa está muy pendiente de lo que está sucediendo en la frontera y continuamente él manda mensajes para animarnos.

A lo interno de las parroquias del Táchira, ¿la hiperinflación también está tocando a los sacerdotes y afectando la prestación de los servicios?

No nos escapamos, porque formamos parte del pueblo. Nos afecta de muchas maneras, y por eso hemos trabajado en algunas parroquias con experiencias de autofinanciamiento: algunas tienen venta de comida u otros insumos, otras tienen columbarios, otras tienen alquileres, de manera que se pueda solventar la crisis, porque también tenemos que pagar sueldos y comprar alimentos, aunque afortunadamente hay mucha solidaridad. La hiperinflación tiene sus problemas en el mal manejo económico del Estado, pero también en los abusos que ha habido en lo referente al contrabando, acaparadores que hay… a ti te habrá pasado que en la mañana vas a comprar una cosa y en la tarde ha subido un 10, 15 o 20 por ciento…

¿Subir los precios indiscriminadamente es pecado?

“Llega un momento en que vivimos una hiperinflación hiperinflada”

—Sí, es una manera de usura. Una cosa es que tengas que hacer los ajustes, pero hay mucha gente que sube los precios indiscriminadamente y, además de que ellos se aprovechan, generan una especie de onda porque el otro sube y el otro más sube y llega un momento en que vivimos una hiperinflación hiperinflada.

Los domingos no hay transporte público, pero las iglesias del Táchira se siguen llenando igual, o más. ¿La crisis ha aumentado la fe de la gente?

Siempre hay gente que a lo mejor va a la iglesia en tiempos de crisis porque se acuerdan de Dios a ver si piden un milagro; con ellos tenemos que trabajar para que tomen conciencia de que no es por eso por lo que debemos ir a la eucaristía. Desde hace varios años hemos venido desarrollando un proyecto pastoral que, antes de que se diera la crisis, nos había permitido la asistencia a los diversos ritos sacramentales y eucarísticos y la incorporación de más personas como fruto de ese trabajo. Sí tenemos un problema y es que muchas personas que estaban comprometidas en la catequesis o en trabajos parroquiales han emigrado, eso crea un vacío y hay que buscar nuevos servidores. Pero se consiguen, no escasean, como fruto de ese compromiso pastoral.

El presidente Maduro ha llamado a un gran diálogo nacional a todos los sectores. ¿La Iglesia, que fue crítica al adelanto de elecciones, asistiría a un diálogo si es convocada?

“Estamos dispuestos no a doblegarnos ni a ser serviles, sino a llevar la voz de la gente”

Hemos sido consultados si estaríamos dispuestos y hemos sugerido una fecha, por las dificultades de transporte. Estamos dispuestos no a doblegarnos ni a ser serviles, sino a llevar la voz de la gente. Incluso el nuncio ha estado presente en varias oportunidades con el Presidente y a nivel regional hemos tenido contactos con personeros del gobierno. Vamos a ser críticos y vamos a recibir críticas, pero no nos hemos negado.

Después de conocidos los resultados de la Constituyente usted dijo que ni ellos mismos se creían ese cuento. ¿Qué lectura pudo hacer de los resultados del 20 de mayo?

Una de las cosas que más me llamó la atención es el alto índice de abstención, que aquí en el Táchira fue de 72% y en San Cristóbal de 79%. Eso se debe, primero, a que hay un cansancio en la gente; segundo, creo que mucha gente estaba de acuerdo con las elecciones, pero hechas con las garantías que incluso nosotros habíamos señalado en nuestros documentos; y tercero, el discurso de los políticos -incluso de aquellos que proclamaron la abstención- está muy divorciado de la realidad de la gente.

Antes la Iglesia ha hecho gestiones a favor de los presos políticos. En momentos de excarcelaciones, ¿la Diócesis o usted han gestionado que haya más tachirenses en esa lista?

“Siempre insistimos en la dignidad humana”

Hemos pedido la liberación de todos. Una comisión especial en Caracas se dedica a esto, pero yo particularmente he podido conseguir, en el pasado, algunos beneficios para algunos tachirenses. Actualmente ha sido más difícil. También yo he insistido en que no son solamente los presos políticos, sino la cantidad de detenidos o privados de libertad a quienes no se ha dado todavía una sentencia, o el hacinamiento en policías o el Cicpc porque no ha habido decisión de enviarlos a los centros correspondientes. Siempre insistimos en la dignidad humana.

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