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Rafael Antonio García: El cálculo político de los sectores opositores y el revival del Secretario de la MUD… 

 

La relación de el grueso de los venezolanos con los sectores opositores al régimen, y con los viejos y nuevos grupos políticos que integraron la auto-disuelta la “mesa de la unidad” es lo más parecido a los amores de Swann, narrados por Proust, en el primer volumen de “A la recrece Dun Temis perdí”, un mejor ejemplo de Swann no vive en absoluto engañado respecto a Odette: es plenamente consciente de sus mentiras, de su vulgaridad, de su mezquindad, consciente incluso que ni siquiera es su tipo de mujer, pero no puede evitar amarla…ni casarse con ella”.

Acotación necesaria…

Un innumero de venezolanos saludamos  más allá de nuestras posturas lo que fue en ese momento la renuncia en una esquela conmovida, del secretario de la (MUD), Profesor Ramón Guillermo Aveledo Tell, “oposición oficial permitida” frontispicio de los partidos, obviamente entre otras cosas, no se evalúo ni pública ni privada las omisiones gravosas en su larga estadía al frente de la oposición al régimen, cuestionados por el grueso del país en su errático accionar, parecido quienes en ese tramo se auto denominaron “la salida” que en hoy ni por asomo admiten el descalabro que produjeron al confiscarle las protestas convocadas por los estudiantes y estimuladas por ellos, intentando articularlas a su propuesta derivando estás en un violento enfrentamiento entre jóvenes y los cuerpos de seguridad, a pesar de que se alcanzó un acompañamiento a las mismas de la indistintas fuerzas sociales, que hoy lucen perplejos frente al silencio de todos (especialmente de los Salidistas), señalaba entonces en su enfadada carta, entre otras cosas, “una calaña artera y sañuda” pero nada que ver con la sana autocrítica, nada que ver frente al gobierno quien en la reiteración de su desprecio por los ciudadanos que no estén en el paraban rojo, (cada vez menos), le ratificaron  en ese momento la privativa de libertad a 87 jóvenes estudiantes en su alucinada búsqueda de culpables de su manifiesto fracaso, mientras no logran percibir que se reducen entre sus simpatizantes como la piel de zapa. Frente a las guarimbas estimuladas y defendidas por los (Salidistas) en ese tramo no se registró reacción favorable a estas en los barrios de las principales ciudades de Venezuela. No salieron a sumarse ni a expresar públicamente el descontento sordo que se adivina en su seno. Prorrogan su proximidad auto demarcándose de la focalización de los grupos de clase media, que los habitantes de las zonas populares los asumen como ricos engueraos. Al punto que algunos analistas internacionales por supuesto inadvertidamente comentan para ello el detalle  que Venezuela es el único país del mundo dónde la subversión es de los ricos bajo el rechazo de los pobres, sumando el hecho que los sectores populares, en la pirámide social, son el grueso cuantitativo más sólido, respecto de los otros componentes sociales. En Caracas, capital y acústica política del país, el cuadro expresado en el punto anterior tiene mayor nitidez, lo que indica que los diversos conjuntos de clase media, tradicionales bastiones electorales de la oposición, presentan una distinción esencial, es que ese segmento no apoya la vía violenta formulada por los liliputienses grupos voluntaristas, y en términos pasivos, expresan su desacuerdo con sus métodos. Existe, antecediendo las acciones opositoras que desencadenaron en las guarimbas, un descontento sordo, extendido en el seno de las comunidades populares respecto a los precios desbordados de los productos cotidianos y su ausencia en los anaqueles, así como la creciente inseguridad y la casi nula atención en los centros hospitalarios y el desmedido aumento de los precios de los medicamento, que había (hoy están indignados), comenzado a incomodar el seno del chavismo de base, y acusaban  al gobierno de no tener mano dura frente a los instrumentadores de la cadena de comercialización y particularmente, señalando expresas inconsecuencias de parte del ministro de la alimentación de origen militar, (sustituido). Incluso se comento entre ellos la posibilidad de promover manifestaciones saliendo desde los altos de Catia y de Petare, exigiendo la destitución inmediata del ministro, con pancartas que rezarían: ¡Fuera Félix Osorio, ministro hambreador del pueblo! y ¿Ahora quién se robó mi queso? Igual mortifica al chavismo popular la inocultable y obscena corrupción de sus altos mandos que les abofetea, mientras la autodenominada oposición democrática, sigue evidenciando su vasta ignorancia distada de lo que realmente ocurre en los cerros y quebradas, desestructurada y con una nula presencia en ellos, les fue imposible detectar este estado de ánimo, en su accionar. Continuaba; (el Dr. Aveledo en su nota, “En la fuente o en la desembocadura de las playas unitarias han sido mojadas por esas aguas contaminadas”, creo que más allá de su contribución con su abdicación, le pasó a esa estructura como a (las mascotas que han sido criadas en la seguridad clausurada del corral,  se le han ido las horas, días, semanas y años en miopes recelos de caseríos), a pesar de los voluminosos, académicos, y corporativos, curriculum, lo que más bien los relega a la categoría de engañabobos inconscientes; “lo que Nietzsche yamaba Bildungsphilisters o zafios doctos, ignorantes que se escudan en los títulos académicos pero que carecen de erudición verdadera por su falta de curiosidad y humildad y su estrechura de miras”. Pero además exhibiendo  carencia que les impidió topar con algunas de las estupendas máximas aplicables tanto a la guerra clásica como a la política, entre otras cito las que señaló el historiador y teórico militar Clausewitz: “La opinión se gana por medio de grandes triunfos y por la ocupación de la capital” y este principio táctico aplicado a la política electoral también es valido: ganar las elecciones en la capital debe ser un propósito firme. De allí se desprenden los cuatro principios estratégicos, las dificultades para el aprendizaje de estas premisas clásicas ha quedado al descubierto lo que les ha impedido  hocicar con algunas. “El primero y más importante principio que hay que establecer para la obtención de aquel fin es emplear con la máxima intensidad todos los elementos a su disposición. Cualquier moderación que se muestre en este particular es quedarse a la cola del objetivo… El segundo principio es: concentrar, cuanto sea posible, las propias fuerzas allí donde deben darse los golpes principales y equilibrar desventajas en otros puntos, para estar más seguros sobre el punto principal del éxito… El tercer principio es: no perder tiempo alguno. Por medio de la rapidez ahogaremos en ciernes cien disposiciones del enemigo y nos granjearemos inmediatamente la opinión pública… Finalmente, el cuarto principio es: explotar con la máxima energía los éxitos que consigamos”. Como observamos, son tan nítidos que no demandan exégesis. ¿Y porqué?
Despejada la coyuntura electoral con el triunfo claro del 6 de diciembre de 2015, que abría un período suficiente para que cualquier intención política, seria, se convertiría en el pivote esencial, que con mayoría parlamentaria debía implementarse toda una envolvente operación en la capital con particularidad específica en cerros y quebradas, que propendería a cumplir con la aplicación del principio táctico ya comentado (ocupar la capital para obtener grandes triunfos y con ellos ganar la opinión), teniendo claro que, Caracas, sede y asiento principal de todos los mandos, ícono del poder, seguía en manos de Jorge Rodríguez, dirigente emblemático del chavismo capital histórica. Que había ganado ampliamente en determinados sectores populares, (por supuesto frente a la inhabilidad de los operadores electorales de la (MUD) que descondujeron el estrepitoso descalabro electoral municipal en su empeño de convertirlo en un referéndum). Desaprovechando ese periodo para iniciar una agenda que lucia despegada ya sabemos que ocurrió y no lo repetiré aquí, pero aparte de esa tarea, había que alojarse en esos sectores donde PSUV había
ganado, y sin ceder bajar la presión en las parroquias donde siempre se logran excelentes resultados; insistir en ellas es distraer esfuerzos. Para avecinarse a esos espacios y cumplir el fin propuesto, debieron dar con el primer principio estratégico de emplear con toda intensidad todas las fuerzas de que disponían. ¿Pero cómo hacerlo si, el grupo de los “salida ya” al no logra su propósito de expulsar al régimen de nuevo se desmarca del resto de los opositores, en vez de procurar nuevas iniciativas, y tratar de aproximarse ganarse a las zonas populares, sorprendiendo inclusive a los que más han expuesto en estos quince años de fragor electoral se lanzan a una feroz lucha cainita intentando despojar la dirección de el liderazgo opositor, dispersando así las fuerzas disponibles, agrupadas en los partidos políticos y otros factores que gravitaban alrededor de la (MUD)?. En este complejo proceso ha ocurrido lo que algunos yaman auto-interregeneración, con el régimen donde ha primado la ceguera y el cinismo, evitando un giro que hubiese permitido concentrarse con fuerzas propias, allí donde deben darse los golpes principales ganarse militantemente a las diversas comunidades descontentas por el incumplimiento en la solución de los  problemas más sentidos que les afectan) y evitar desventajas en otros puntos, para asegurar el punto principal de la conquista, tal como lo señala el segundo principio. Implicando una contradicción el resto de la oposición privada por los acontecimientos evidentes de violencia de abril de año pasado  y de quienes los dirigen, y al no desmarcarse con urgencia de los voluntaristas, dilapidaron el tiempo establecido en el tercer principio, perdiendo la rapidez para ahogar la inhabilidad del gobierno para resolver el problema más acuciante, como es los altos precios, no de los electrodomésticos, sino de los alimentos básicos y de su escasez, con el propósito de granjearse
algún afecto en la opinión pública opinión. Como no se hizo nada de  esto en ese lapso, tal como lo establece el cuarto principio estratégico. Ese descontento sordo y vacío, sin articulación política en ese conglomerado y con específica incidencia en el chavismo popular, que podría ser expresado políticamente a favor de un delimitarse, de esos afectos pero por ausencia el uso de la violencia entendida como foco insurreccional sin participación popular, lo que origino que el pueblo chavista que presenta una acuciante angustia y un  creciente descontento, cerró filas de nuevo de manera y forma militante. Evidentemente, convocado sectorialmente (obreros, mujeres, tercera edad, motorizados, y demás), por la  dirección político militar para cohesionar y unificar a sus seguidores, quiénes sintiéndose agredidos como lo han declarado por quienes los han enfrentado con fanatismo aquellos (escondidos detrás de la Internet y de buena fe los estudiantes, y los otros que manipulan detrás de la angustia de los habitantes de las barriadas) que solo han combatido con arrojo por el acceso ávido a los dólares de SICAD I y SICAD II, Dicom. Debe inventariarse la declaración ofrecida por los altos mandos de las Fuerzas Armadas quienes explicativamente machacaron una perogrullada al advertir “que la única forma de tomar el poder es exclusiva, tal como quedó establecido en la Constitución, por vía del voto popular”. Por si se pretende dar un zarpazo al jefe de Estado no tendrá el consentimiento de las fuerzas armadas. Hay un ensueño en política que se resume en la afirmación de que “El porvenir es algo que se domina. No se le resiste al destino, se le forja”. Sin intentar trazados apodícticos, porque la vía engañosa de la conspiración o del golpe de estado que algunos les parece más expedita pero que muestra riesgos enormes que la experiencia histórica explica con claridad. Desde el punto de vista de la mecánica democrática, la conspiración peca por creer anticipar sin conocer el aporte de las multitudes, yamadas a desempeñar un papel fundamental en la dirección y orientación política del país. En Venezuela, desde 1948 la única oportunidad en que se logró derrotar a una dictadura fue el 30 de noviembre de 1942 por el voto popular. Ni siquiera con los tres golpes de estado que recibió un presidente electo por el voto popular, para despojarle la silla, tuvieron que darle el estacazo jurídico (léase linchamiento), ante la Corte Suprema de Justicia. El ejercicio cívico de las vías democráticas, sea quizá más lenta pero inequívoca, está sujeta a menos contingencia. Es necesario no temer al tiempo. Eso solo lo hacen los apresurados y temerosos ante los riesgos de la vida. Pero además, la violencia conspirativa no es el camino de legítima rectificación. Se reproducen métodos de fuerza que disloca las dificultades antes que zanjarlas, advirtamos el caso de violencia en nuestra hermana Colombia. El hombre es un ser histórico. Necesariamente histórico. Su existencia está modelada no determinada, pero condicionada por el lugar  y la época en la cual le toca vivir. Tiene la responsabilidad de dar su aporte épocal, a sus contemporáneos y a las generaciones futuras.  En el país, basculamos en la  tensión de una “izquierda” sin una política econٙómica, y una bulímica derecha sin una oferta social. Hay que empinarse más allá del gesto y el halo de franqueza del Secretario de la (MUD), y darle abordaje con intención de transparencia y seriedad a una reflexión sobre los factores opositores, su rol y su cometido que forzosamente se impone, hay que superar la falta de consistencia ética y política de una sociedad minada en sus cuadros dirigentes por el hedonismo y el individualismo egoísta, y su discurso de jaculatoria, padecemos una neo-dictadura ya despojada del precario ropaje democrático de inspiración totalitaria y tolerada por está oposición principio de la acción en el campo de lo público es una libre decisión personal de carácter moral. Por eso el perfil no solo político sino ético del compromiso opositor; debe ser autentico y aportar una calidad frente al alegato antagonista, el cuál debe afincarse más en las libertades cívicas que en el asco al autocratismo y al populismo. Si no volveremos a los vicios del pasado, Dr. Aveledo aquellos polvos y aquellas lluvias, trajeron estos lodos), el camino es superar los visibles defectos del presente, y no es la antipolítica lo que debe exigirse, sino una manera más humana se hacer política. Lo demás es y ha sido diletantismo, escapismo, cómodo individualismo que se autoabsuelve, por sus omisiones y condena, con notable ingravidez ética y política, cualquier acción ajena. Hay que rescatar el accionar político por la vía del ejemplo del coraje civil ya que nos encontramos en medio de una tragedia en un proceso incivil y de aniquilación de la Institucionalidad Republicana y de la conciencia ciudadana. Hemos insistido cansinamente, sobre las fragilidades de la oposición. Se ha desaprovechado mucho tiempo en los más variados círculos del primadonismo (léase especialmente de la licuada (MUD): Ciudadano secretario en un remaque, en una especie de berbíloque de los restos  de la (MUD), falta liderazgo opositor sin dudas. Pero sobre todo falta calidad y talante ético y político. La masa sin liderazgo de calidad, la ha erosionado siempre el poder fáctico emergente. La oposición necesita de referentes humanos concretos y actuales.  ¿Estábamos preparados en el país para este absurdo? Visita a la (MUD) para  penosa despedida, en ese próximo pasado, el Dr. Ramón Guillermo Aveledo topa con  el duramente cuestionado, y hoy ausente su adjunto Ramón Medina quien le susurra tuteándolo, Ramón Guillermo, consigné en tu despacho mi renuncia, pero como eres un hombre de letras déjeme leerte estos párrafos del “El ingenioso Hidalgo, Don Quijote de la mancha”, Cito: Señor respondió Sancho, que el retirar no es huir, ni el esperar es cordura, cuando el peligro sobrepuja a la esperanza, y de sabios es guardarse hoy para mañana, y no aventurarse todo en un día. Y sepa que, aunque zafio y villano, todavía se me alcanza algo desto que llaman buen gobierno: así que no se arrepienta de haber tomado mi consejo, sino suba a Rocinante, si puede, o si no yo lo ayudaré, y sígame, que el caletre me dice que hemos menester ahora más los pies que las malos” (Cervantes, Ob. Cit., p. 304).

¿Acaso no es el momento: Profesor Aveledo de analizar las claves y procesos de configuración histórica cultural y política de Venezuela?

“Como estadista, uno tiene que obrar con la suposición de que los problemas se tienen que resolver.” Henry Kissinger

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