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Humberto Marcano Rodríguez: Narraciones históricas contemporáneas – XVII

 

Batalla de Carabobo

Puede decirse sin equivocaciones  que la Batalla  de Carabobo fue  una  de las más grandes   de nuestra guerra independentista y quizás  la mejor planificada y donde  concurrieron casi todo  el ejercito republicano venezolano y donde por vez  primera  ese  ejercito  asistió  luciendo también  un regio uniforme, esta batalla  se  desarrolló en el Campo de Carabobo el 24 de junio de 1821,  dirigida   por  el Libertador  Simón Bolívar en su condición de Comandante en Jefe de las fuerzas republicanas y donde llenaron páginas de valor y gloria próceres  como José Antonio Páez, sobre  quien  sin duda recayó casi todo el peso  del combate y de  hecho fue ascendido en el propio campo de batalla  a General en Jefe, los Generales Ambrosio Plaza, Manuel Cedeño,  Coronel Thomas Farriar  el jefe de la Legión Británica, y los Coroneles Cruz Carrillo, Francisco Aramendi, Juan Antonio Mina, Fernando Figueredo, José  Cornelio Muñoz, Cruz Carrillo, Juan José Rondón, Francisco Carmona y José Laurencio Silva  entre otros  lamentablemente estos tres primeros  grandes próceres nombrados ofrendaron sus vidas  a la patria y los ideales por los cuales combatían en  esa inmortal batalla. Pero no  solo  allí en Carabobo  entregó  su vida  el Coronel Farriar  sino  que casi todos  los oficiales de  esa memorable legión  cayeron   gloriosamente  al sostener en forma impávida rodilla  en tierra  como era  su manera  de  combatir todo el fuego  de los realistas que  se  empeñaban en  destruirlos y que  ellos  con su  sacrificio compraron  el tiempo necesario para  que el General Páez reorganizara  su división y con la ayuda de la segunda División  que ya  había entrado en combate al mando del General Cedeño, arremetiera con tanto valor  que  hizo posible  el triunfo de las  armas republicanas  sobre   ese veteranísimo   ejercito realista comandado por  el propio  Capitán General español  Miguel de La Torre y Pando y su segundo el aguerrido General Morales, quien posteriormente  sería  el ultimo Capitán General realista  en Venezuela y le corresponderá capitular en Maracaibo tras la batalla del Lago.

La batalla de Carabobo no fue un encuentro al azar  de  dos  fuerzas enemigas, fue una batalla muy bien planificada, producto  del genio y la astucia militar de Bolívar  unido a la larga experiencia acumulada  de enfrentamientos   anteriores  contra las  fuerzas realistas, fue  un encuentro   de  dos poderosos rivales  de un lado Simón Bolívar  su  afán libertario  y su amor  a la patria, del otro   El General Miguel de la Torre, representante  de todo  el avasallante orgullo de la monarquía  española, esto nos lleva  a narrar  los antecedentes  de  esta memorable  batalla  y de  como  el genio de Bolívar la ideó y puso  en práctica en tan poco meses  a pesar de todas  las  dificultades existentes.

A principios   de  enero de 1821 se encontraba  el Libertador  en Barinas  de donde  sale  para  Bogotá y posteriormente  en los primeros  días de febrero parte   para Cúcuta y al llegar a  esta  ciudad se encuentra  con la información,  que Maracaibo se había pronunciado por la independencia, a lo cual el General Rafael Urdaneta había  desplazado una  avanzada  de  su División  (el batallón Maracaibo), al mando  del Coronel José Rafael de las Heras para  ocupar la ciudad de Maracaibo  y  que  ya  el mismo General Urdaneta  estaba  llegando  al Zulia  con  el resto  de la división, Bolívar  aprovechando este  hecho le  ordena  al Coronel Ambrosio Plaza  que  se  desplace  de  su posición y proceda  a ocupar Barinas, orden ejecutada de inmediato por  el Coronel Plaza,  quedando  de  esa forma  roto totalmente  el Armisticio y reanudándose  las hostilidades. Saliendo Bolívar de inmediato para Apure  a fin de reunirse  con  Páez y dar comienzo  a lo  que ha  de ser la gran batalla  de Carabobo, eligiendo a San Carlos  como punto de  concentración de las tropas republicanas;  a tales  efectos    gira  las  siguientes instrucciones:

A José francisco Bermúdez  que  con su  ejército salga de Barcelona  por la vía del Guapo  y tome  a Caracas en una  gran maniobra de  distracción buscando mantener  dividido  al ejército español, Bermúdez  ejecuta la orden  derrotando  a los  españoles  que  se le enfrentan en el Guapo, en Guatire y Guarenas, logra entrar en Caracas derrotando a los  que  se les  enfrenta  aquí, para posteriormente y fiel  a las  instrucciones recibidas rehúye  otro  combate  en Caracas y retrocede para  obligar  a los realistas empeñar  parte  de sus tropas  en perseguirlo-

A  Rafael Urdaneta  que salga  con su división de Maracaibo, tome la provincia  de Coro y  continúe  hacia San Carlos por la vía de Barquisimeto, Urdaneta  ejecuta  las órdenes  recibidas, toma  Coro venciendo  a los realistas  que defendían esta provincia,  al llegar a Carora es atacado gravemente por una  enfermedad  que lo obliga  a  quedarse  en esta  ciudad y rescindir  el mando de la división en manos  del Coronel Antonio Rangel, quien marcha  sobre Barquisimeto derrota  a los  españoles  que defendían esta plaza, deja el batallón Maracaibo en ella y continúa la marcha hacia  la concentración en San Carlos donde  arriba  sin otras  dificultades.

El ejército de Apure comandado  por Páez  inicia la marcha  por Puerto Nutrias con 1.500 soldados  de caballería y 1.000 infantes  así  como 2.000 caballos  de remonta y 2.500 reses, una  avanzada  de este ejército al mando del Teniente Coronel José Laurencio Silva derrota  a los  españoles  apostados  en Tinaquillo, toma  esta población  y luego  entra  el General Páez  con sus tropas  a la misma  de  donde procede  hacia San Carlos  donde arriba el 21  de junio.  De inmediato El Libertador  reorganiza el ejército republicano en tres divisiones la primera  con la Legión Británica  al mando  de Páez, la segunda al mando del General Cedeño y la tercera  al mando del Coronel Plaza y la artillería  bajo el mando  del Coronel Salóm, el día 22 en la tarde el Libertador pasa revista  a las tropas en la sabana de Taguanes, el día 24  la mañana la tropa está en total apresto de  combate, es el día  donde  se ha de librar la gran batalla.

En las primeras horas de la mañana El Libertador  con su estado Mayor, edecanes y correos  se instala  en el Cerro Buena Vista  desde  donde  domina la llanura de Carabobo y a la vista  de las posiciones   que ocupa  el ejército realista, observa  que  el General La Torre  espera  el ataque  solo en dirección de San Carlos, por  lo que  le ordena  al General Páez que  con la primera división  y seguido por la segunda del General Cedeño inicie  el ataque haciendo un movimiento para envolver el flanco derecho y la espalda del enemigo,  a las once de la mañana  comienza  Páez  el ataque a la cabeza  de Los Bravos  de Apure, seguido de La Legión Británica y la caballería  de la división, La Torre  al darse  cuenta   de esta comprometedora  situación ordena concentrar  todo el poder de fuego, tanto de la artillería  como de fusilería  sobre los atacantes  con la idea de  destrozarlos, Los Bravos de Apure  que van en vanguardia a pesar del incesante fuego recibido cruzan la quebrada, la marcha es lenta porque hay de desmontar terreno lo que en principio  los desorganizan, pero llega La Legión Británica oportunamente y y se clava  rodilla  en tierra atacando  con todo su poder de fuego y a pesar de la gran cantidad de bajas no ceden  su posición, lo  que  le da  tiempo  a Páez  para organizar de  nuevo a los Bravos  de Apure y lograr  que haga  su aparición la caballería, esto unido  a  que la  segunda división también ha logrado pasar, ya organizado Los Bravos  de Apure  arremeten con ímpetu contra los realistas y alivian  el peso  del combate  sostenido por la Legión Británica  que ya lucha cuerpo a cuerpo  con las tropas realistas;  mientras tanto Cedeño ha entrado de lleno  en pleno combate  y la caballería patriota  arremete  y obliga a retirarse  a la caballería  realista y ataca  a la infantería  enemiga, en ese momento  comienza la desbandada  de los batallones  realistas a pesar  de la resistencia  que oponen se ven avasallados por  el ímpetu combativo  de las fuerzas republicanas que  ya  se ven dueños  del campo, ante la avasallante   acometida  que hace  la tercera división con el Coronel Ambrosio  Plaza  a su frente  dando ejemplo de valentía hacia el  sur  del campo de Carabobo, La Torre y Morales   entienden  que  están derrotados y dan la orden de retroceder a los fines  de salvar  el máximo del ejercito realista ya derrotado y con dos batallones  rendido y la caballería en desbanda total.

 

El Batallón Valencey siempre combatiendo logra alcanzar la sabana y formarse en cuadro compacto albergando en su centro a los Generales La Torre y Morales y a todo su Estado Mayor y ordenanzas y ya organizado emprende la retirada ordenadamente hacia Valencia y Puerto Cabello a pesar de los incesantes  ataques  de las  fuerzas republicanas, en estos  ataques  en su afán de tratar de hacer prisioneros  a los Generales La Torre y Morales y su Estado Mayor pierden la vida  haciendo alardes  de heroísmo el General Cedeño y el Coronel Plaza,  los jefes  de la  segúnda y tercera división, El Batallón realista Infante trata inútilmente  de reorganizarse  para unirse  al Valencey, pero  atacado  por los batallones   Bravos  de Apure y Rifles  de la primera y tercera  divisiones, terminan por  rendirse también.  En su ordenada retirada  el Valencey va incorporando las  fuerzas realistas en retirada  a  si como  a la caballería y  al anochecer arriban a Valencia y al amanecer del día  siguiente  después  de  sufrir  muchas bajas logran  refugiarse  en Puerro Cabello, plaza  que  es  sitiada  por   tropas republicanas al mando  del coronel Antonio Rangel, las pérdidas  sufrida por  los realista  es  de  2.780 entre muertos y heridos  y 1.510 prisioneros, entre los  muertos realista  figuran  dos oficiales  generales Y 120  oficiales  subalternos.

Una  pérdida  muy dolorosa  para Páez es la muerte  del Teniente Pedro Camejo, conocido  como el negro primero, quien  como  siempre  al frente  de  su escuadrón, y haciendo fe  a  su lema “Delante de mí, la cabeza  de mi caballo”, sufrió  varias  heridas mortales que le ocasionaron la muerte, no  sin antes  lograr  despedirse  su jefe y amigo  el General José Antonio Páez.        

La batalla  de Carabobo, está catalogada  por  todos  los historiadores y analistas militares, como una  de las más  grande  realizadas en la guerra  independentista  venezolana, sin embargo a pesar  de toda  su planificación y desarrollo, no logró  el objetivo final, que  no era otro sino la capitulación  del ejercito realista  a los fines  de poner fin a las hostilidades. Hecho  que  se va a  consumar  dos años   después con la batalla naval  del Lago de Maracaibo entre las  fuerzas  republicanas al mando  del Almirante José Prudencio Padilla y las realistas  comandada por  el Capitán de Navío Ángel Laborde, hecho  que  puso definitivamente  el cese  de las hostilidades y la presencia  del ejército español en Venezuela.

29  de junio 2018.

Bibliografía Consultada

Batalla  de Carabobo: Wiki Source

Biografía del General José Antonio Páez: José Antonio Páez

Batallas de Venezuela 1810 a 1824: Edgar Esteves González

Venezuela Heroica: Eduardo Blanco

Batalla  de Carabobo: José Armas Chitty

Bolívar, conductor de tropas: Eleazar López Contreras

Historia Constitucional de Venezuela: José Gil Fortoul

Batalla de Carabobo: Wiki media Commons

    

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