Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Rafael Simón Jiménez: El paro general que propicia  el gobierno

Rafael Simón Jiménez: El paro general que propicia  el gobierno

 

Entre los tantos efectos destructivos y perversos generados por la ruinosa gestión del gobierno Madurista, esta la insólita situación de conducir al país a una paralización total de actividades, que marcarían el colapso de los sistemas energéticos, de transporte, de servicios públicos, y de  producción y distribución de bienes, cuyas insuficiencias y falta de mantenimiento y atención ya han convertido en un calvario la vida diaria del venezolano.

Sería la primera vez en la historia del mundo, en que la paralización de un país no obedezca a un llamado de sectores  políticos, ni sindicales, sino a la incompetencia de un gobierno que ha permanecido indiferente ante el creciente deterioro de vida de los venezolanos, atenazados por múltiples manifestaciones de una crisis cada vez más profunda, que marca un deterioro cotidiano de la población, uno de cuyos signos mas dramáticos es precisamente la imposibilidad de desplazamiento de sus pobladores.

La virtual desaparición del transporte colectivo ha sido obra de un deterioro progresivo de la flota de pasajeros, autobuses, busetas, carros por puesto y libres, que cubren rutas urbanas y sub urbanas y que han sucumbido a la carencia de repuestos accesorios, lubricantes, cauchos y baterías, lo que ha determinado la salida del servicio de más del 80 por ciento de las unidades, de igual manera la falta de renovación de la flota de transporte, ha terminado por ser sustituidas por improvisadas formas de transportes que genéricamente pudiéramos calificar de inhumanas, humillantes e indignas, amén de altamente peligrosas, que se agrupan tras las vergonzosas denominaciones de “perreras” bus baranda “ “recoge loco “ y otros nombres que el insustituible humor de los venezolanos  se ha dado por bautizar, y cuya utilización ya ha cobrado numerosas vidas en accidentes que delatan que esta modalidad de transporte de pasajeros es reflejo fiel de la destrucción y el daño ocasionado por este desgobierno.

En el caso de Caracas, el metro eje de la movilidad colectiva dentro de la ciudad capital y otrora símbolo de eficiencia y ejercicio de ciudadanía, se ha transformado en un autentico calvario para sus numerosos usuarios incrementados por el caos del transporte superficial, sus continuas fallas, la obsolescencia de sus sistemas operativos, la desincorporación de vagones, la falta de reposición y mantenimiento, la paralización de sus nuevos circuitos como la conexión con Guarenas-Guatire, o las estaciones  inconclusas  producto de la gran operación de pillaje de la empresa odebrecht, amén de las fallas en el suministro de electricidad someten a los ciudadanos a continuos retardos que le impiden llegar a sus trabajos o regresar oportunamente a sus hogares luego de extenuantes jornadas de trabajo, toda esta situación que transcurre en medio de la indolencia y la indiferencia gubernamental hace prever que en cualquier momento los servicios del metro de Caracas puedan sufrir una avería mayor que paralice definitivamente sus rutas.

El tema energético y particularmente los sistemas de generación y distribución de electricidad, acusan largos años de falta de mantenimiento, expansión de redes y construcción de nuevas fuentes, a lo que ahora se añade la quiebra de PDVSA y la dramática reducción de la producción petrolera venezolana, víctima de la cleptocracia oficialista saqueadora, que amenaza con revertir nuestra condición centenaria de país petrolero, afectando por supuesto todo el suministro de productos derivados en el mercado interno incluyendo los que son indispensables para  el funcionamiento de las plantas termoeléctricas. Los continuos “apagones “que ya son como dicen en remanente de buen humor los hermanos del esclavizado pueblo cubano “alumbrones “dada la recurrencia y extensión de las interrupciones que cotidianamente paralizan las actividades industriales, comerciales y de servicios, amén de los cuantiosos daños que ocasionan en la economía modesta por la quema de artefactos electro domésticos. El “colapso “ total del sistema eléctrico es una eventualidad indeseada, pero probable dada la irresponsabilidad gubernamental, que lejos de tomar medidas para hacer frente a la crisis energética, pretenden exculparse con las más inverosímiles explicaciones que involucran en supuestos sabotaje a protagonistas tan curiosos como “iguanas “ y “rabipelaos “.

La eventualidad de un Paro general de actividades auspiciado desde Miraflores, tiene asidero en el colapso casi total de los servicios públicos indispensables tales como el suministro de agua potable, la recolección de los desechos sólidos, la carencia de gas domestico, todo lo cual ha pasado a formar parte del calvario interminable de los venezolanos. El agua fuente vital para la vida humana y la cual Venezuela posee en una abundancia envidiable, ha transmutado en racionamiento crónico en todas las ciudades del País, algunas de cuyas barriadas duran largos meses sin ver aparecer una sola gota por las tuberías. El gas domestico escasea en un país en el que la propaganda gobiernera repite hasta el cansancio que están ubicadas las mayores reservas energéticas del mundo. La basura se acumula en calles, avenidas y sectores populares conspirando contra la salud de sus habitantes, sin que desde el gobierno nacional se den respuesta a este grave problema de salubridad pública. El sistema hospitalario se cae a pedazos, y los enfermos especialmente de los sectores más vulnerables tienen que deambular hasta la muerte a mengua en la búsqueda de asistencia o medicinas a sus dolencias.

La terrible hiperinflación que deteriora hasta las condiciones infrahumanas el nivel de vida de los venezolanos, aparece como el factor fundamental de la huida en desbandada de millones de venezolanos por las fronteras nacionales. Las Naciones Unidas en sus estudios sobre pobreza y exclusión, han establecido un parámetro de ingreso de dos dólares diarios para calificar el umbral  de la calamidad y la miseria; en Venezuela la inmensa mayoría de la población que devenga salario mínimo, no obtiene  ni siquiera DOS DOLARES MENSUALES si tomamos como referencia el denominado dólar paralelo que marca los precios de todos los bienes y servicios de consumo, lo que es revelador de la extendida marginalidad, mendicidad y hambre a la que están sometidos los ciudadanos. Miles de venezolanos desertan y abandonan sus trabajos porque no tienen los ingresos ni siquiera para costear el transporte diario y prefieren emigrar o simplemente quedarse en sus casas. El sector Publico y muchas empresas privadas ven reducir diariamente sus nominas por la ausencia de sus trabajadores que no se molestan siquiera en presentar una renuncia formal y menos aun en tratar de cobrar unas prestaciones sociales aniquiladas por la inflación.

Venezuela bajo el gobierno ruinoso y depredador del madurismo, se encamina hacia la parálisis y el caos total. Por primera vez en la historia de la humanidad este Paro no responderá a motivaciones reivindicativas o políticas, ni tendrá entre sus convocantes a líderes opositores, sino que insólitamente será el colapso de un país que otrora fuera el más moderno y rico de Latinoamérica, y que ha terminado sucumbiendo a la acción demoledora  de una mafia  delincuencial que en mala hora se apodero del poder en Venezuela.

Te puede interesar

Cargando...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »