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Arturo Molina: ¿Implosiona la oposición?:

 

La marcada desunión en factores de oposición venezolana ya no es de puertas adentro, ahora su desplazamiento es hacia la realidad concreta de la gente. Los dirigentes de las organizaciones políticas comienzan a drenar su desgano por la desconfianza marcada en predios de quienes adversan al oficialismo. La inmediatez ha sido caldo de cultivo en las agendas personales de quienes se sienten genuinos representantes de la disidencia política, creando expectativas extralimitadas, que terminan en frustraciones y reclamos de las personas, al ver el tamaño de la incoherencia entre lo que se dice y lo que se hace. El plan operativo no existe, todo es dejado al azar. El discurso es vacío, ausente de contenido, traduce desestimulo, enviando el descontento al cesto de la basura.

Es natural que alianzas con visiones político-ideológico distintas tengan desencuentros. Lo sensato es el acuerdo programático para salir del problema. El dilema radica en quién gana más espacio en el terreno de esos acuerdos. En algunos casos los resultados electorales se traducen en el barómetro, pero la realidad del sentimiento nacional no necesariamente está allí en esa cantidad de representantes. La moda que han pretendido algunos actores de organizaciones políticas, generando choques entre lo nuevo y lo viejo, ha dado como resultado la dispersión de los ciudadanos. Si no hay plan, no hay programa, sin este no hay actividades y en consecuencia cero tarea a cumplir, a eso se le llama inacción, y en política es mortal.

Los dirigentes de las organizaciones políticas están obligados a mantener informados a sus seguidores de lo que acontece, y en consecuencia a organizarlos para asumir tarea en función de estrategia con alcance de su propuesta a  los ciudadanos. Esa es la vía de transmitir la diferencia o la coincidencia, sin perder autonomía partidista, de sus principios y valores. Una cosa es encontrarse, otra suicidarse.

Los electores se mueven con base a la articulación de la oferta, ser mayoría en democracia, bajo el sistema de libertades, implica la conquista de los ciudadanos. La unidad electoral, ha permitido a algunos dirigentes alcanzar cargos de representación popular, incluso, con postulaciones violando la norma establecida, dejando por fuera dirigentes que tienen identidad y arraigo en esas comunidades. Lo que se traduce en incoherencia, generando desconfianza, patentizando la incredulidad ciudadana hacia los actores decisorios en los eventos políticos. La banalización toma impulso, y el nivel de crisis por la que atraviesa el país, permite generar laboratorios a personas sin asidero político, para colarse en el barco y alcanzar lo que por sí solo, no lograría nunca jamás.

El daño pretendido hacia los partidos políticos por actores incapaces de crearse los suyos, lo hacen desde la articulación de laboratorios cargados de odio y rencor hacia las personas que los dirigen. Auspician lo mismo del oficialismo. Se pudiera interpretar como la estrategia que les permite mantenerse en la palestra y así conseguir negociar sus posibilidades de representación. Ciertamente la lucha se hace desde adentro, afuera se respeta la opinión, pero el apoyo de los activistas es efímero. Sobran experiencias al respecto.

El acomodo en los factores adversos al régimen es necesario. Cada una de las organizaciones partidistas debe debatir el camino a seguir. Las alianzas electorales siempre se van a generar. Pretender asociar al blanco con el rojo, porque no hace lo que a alguien le gustaría que hiciera, según su acomodo, y sacar a la calle laboratorios perversos, es ser más de los mismo. La búsqueda del poder no tiene porque obligar al amarillo a decir lo del naranja. La asociación hipócrita no da leche. Los matrimonios terminan, y la amistad sigue. Venezuela está urgida de la propuesta de cambio. Salir a la calle, e ir a escuchar a los ciudadanos es imperativo. Ya basta que desde el centro se imponga el camino, la periferia existe, siente y propone. Ese es el deber ser de los dirigentes de las organizaciones políticas. No por eso implosiona la oposición.

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www.jarturomolina.blogspot.com

Twitter: @jarturoms1

 

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