Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Leopoldo Puchi: Reactivación de la producción: una decisión de carácter político

Leopoldo Puchi: Reactivación de la producción: una decisión de carácter político

 

En el centro del debate nacional se encuentra la necesidad de formular una política económica integral para hacer frente a problemas como la hiperinflación, la contracción de la producción, la caída de las reservas internacionales y las distorsiones cambiarias que afectan, en su conjunto, las condiciones de vida de la población. Desde diferentes ópticas se coincide en señalar que el eje estratégico debe centrarse en la recuperación de la producción industrial, agrícola y petrolera.

Ahora bien, las posibilidades de modificación del panorama económico dependen esencialmente de las decisiones del sector gubernamental, de las posiciones que adopten sus distintos actores y de las discusiones y reflexiones que tienen lugar en su seno. Así que habría que estar atento a las deliberaciones del congreso del PSUV, que ineludiblemente tendrá que abordar como centro de sus discusiones el trazado de políticas que permitan superar los problemas económicos y sociales actuales.

Frente a la gravedad de la situación, al Gobierno le corresponde decidir el camino seguir. Una premisa fundamental a tener en consideración es que el programa que se adopte para recuperar la producción tiene que estar en correspondencia con el tipo de sistema económico que existe en la actualidad en Venezuela, que se define por su carácter capitalista, dada las predominancia marcada de las formas de propiedad privada y el rol determinante de la lógica del mercado.

Las medidas a tomar para incrementar la producción serían diferentes si nuestra economía estuviera afincada en formas de propiedad social o del Estado y pudiera entonces ser regulada por medio de la planificación en la asignación de recursos, cuotas y metas, y de allí derivaría la modalidad de la formación de precios y el cálculo económico específico de las formaciones socioeconómicas del llamado “socialismo real”.

Pero en una economía con formas de propiedad privada mayoritarias, que es el caso de Venezuela, el impulso productivo se sustenta en la búsqueda de ganancias y dividendos.

En este caso, el programa de recuperación debe propiciar una estabilidad macroeconómica que permita la formación de precios en el mercado, aunque con controles correctivos frente a los abusos.

Sin esa estabilidad, el sector privado no se incorporará al impulso productivo, por más que tenga acceso a divisas y a otros recursos. Es su naturaleza. De modo que habría que adoptar un programa integral anticrisis en alguna de las variantes propuestas, como la realizada por el constituyente Jesús Farías, para lograr la estabilidad macroeconómica.

Por supuesto, se podría pensar en un impulso a la producción sin una participación decisiva del sector privado, pero ello requeriría sustituir la actual predominancia del modelo privado por la propiedad del Estado o la social. Esta opción no luce viable en las actuales circunstancias, ni tampoco ha dado resultados favorables en la experiencia histórica. En la economía privada que tenemos son ineludibles medidas como la liberación del cambio de divisas o la reducción de la masa monetaria para reactivar la actividad productiva. La estabilidad macroeconómica es una condición para incorporar al sector privado a impulso productivo.

Te puede interesar
Cargando...

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »