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Nelson Morán: Cuando lo extraordinario se vuelve cotidiano… ¿Revolución?

 

Venezuela, hoy país de encuentros y desencuentros, y no quiere decir esto que es la primera vez, basta recordar algunas mentiras históricas, como el paraíso que era nuestro país antes del “encuentro” de los mundos; aquí nuestros primarios habitantes tenían sus encuentros y desencuentros, sometimiento, persecuciones, esclavitud, y pare usted de contar; por eso cuando llegaron los “extraños” y los subyugados vieron que estos enfrentaban a quienes los sometían, decidieron que “el enemigo de su enemigo es su amigo”, eso lo explica todo. Actualmente estamos más o menos así.

Pues, bien, la vida siguió y sigue su curso las situaciones se presentan, tienen desenlace, se retrocede, se avanza, y seguimos en acción. Venezuela, está en medio de una constancia, en extremo difícil, pero sostenemos que hay salida. El contexto actual nos presenta las opciones del cambio e gobierno sin volver al pasado, la continuidad gubernamental, profundizando la revolución y una tercera opción en gestación, que viene a ser , si se quiere, una mixtura, es decir cambios en la forma de gobernar sin radicalismos ni retorno al pasado, un gobierno de Centro.

Ahora bien, sucede que desde hace algún tiempo quienes gobiernan han venido sosteniendo que “Cuando lo extraordinario se vuelve cotidiano, hay Revolución”, queriendo expresar con ello, que el cambio de vida, hacia lo mejor, llego y se quedará. ¿Será esto cierto?, veamos algunas cosas, para aclararnos la mente.

Vamos a dar por entendido que conocemos, entendemos y, además sabemos, el significado de las palabras que componen la expresión en cuestión, sobre todo lo cotidiano y revolución, así que entonces nos dedicaremos a tratar de aproximarnos lo más posible al conocimiento y comprensión de lo “extraordinario”, para ello recurriremos al diccionario, en físico y vía internet, Wikipedia, de seguidas:

Extraordinario – Ria:

Antes, quiero exponer, el prefijo Ex, que en su uso se antepone “al nombre de un empleo o dignidad para designar al que lo tuvo y ya no lo tiene” (VOX Compacto). “De significación varia, y que suele denotar fuera de cierto especio o límite de lugar o de tiempo, manifestación, negación o privación o encarecimiento. Comúnmente es inseparable; y cuando se usa separadamente, antepuesta a una voz, significativa de algún empleo, dignidad. Etc., indica que el sujeto cesó ya en las funciones de su cargo” (Sopena Gold). Prefijo derivado del latín. “Denota gralte. Fuera o más allá: extender, excéntrico, y también negación o privación: exheredar; encarecimiento: exclamar // Antepuesto a nombres de dignidades o cargos y a nombres o adjetivos de persona, indica que éste ha dejado de ser lo que aquellos significan: exministro, exmonárquico” (Lexis 22).

Igualmente deseo exponer el significado de Extra, así cada quien va haciéndose sus ideas, veamos: “Extraordinario. Además. Gaje. Plus” (VOX Compacto). Preposición Inseparable, “que significa fuera de., y que también puede usarse aislada significando además, // adj. Extraordinario, óptimo. //m. Gaje, sobresueldo, plus // Plato que no figura en el cubierto ordinario. // com. Persona que presta un servicio accidentalmente. // Figurante o comparsa”. (Sopena Gold). “(Del latín extra). Prefijo que signiica fuera de: extramuros, extraordinario. // adj. Extraordinario, óptimo. // prep. Además: e. del sueldo, tiene muchas ventajas. // m. fam. Adehala, gaje, plus. // CINEMAT. Comparsa, figurante.” (Lexis 22).

En cuanto a la palara en cuestión, tenemos:

– Adjetivo (a). “Fuera del orden o regla general o común” (VOX, Compacto. Diccionario de la Lengua Española. Biblograf, S.A. Barcelona, 1984)

–  Adjetivo (adj) “Que traspasa los límites de lo ordinario, que sale fuera del orden común // Correo urgente// Número de un o periódico que, por alguna causa, se publica además del corriente, o con más extensión”. (SOPENA GOLD, Diccionario Enciclopédico, Tomo “, Editorial Ramón Sopena, S:A:, Barcelona, España, 1982)

–  “(Del latín extraordinariu) adj. –s. Fuera del orden o regla general o común. // Correo especial que se despacha con urgencia. //Manjar que se añade a la comida diaria. // Número de un periódico que se publica por algún motivo especial. // f. Paga o remuneración que se añade al sueldo”. (Lexis 22. Diccionario Enciclopédico VOX. Círculo de Lectores, S.A. España, 1985)

–  Wikipedia; (Consulta de fecha)

Siguiendo el camino de búsqueda, en el Diccionario de Sinónimos, Antónimos, Ideas Afines y Parónimos. Sopena; (Caracas, 1995), encontramos “Que está fuera del orden o regla natural o común”, y que lo contrario es ser ordinario, común, corriente, natural regular o vulgar, es decir no ser extraordinario; en consecuencia ser extraordinario, significa: Prodigioso, portentoso, maravilloso, sorprendente, sombroso, admirable, singular, y otras cosas más que traspasan el límite de lo meramente común y ordinario, es decir ser increíble, mágico. O, como se establece en el Diccionario ZAMORA.

En dicho Diccionario ZAMORA de Sinónimos, Antónimos, Parónimos e ideas afines. (Zamora Editores Ltda., Santafé de Bogotá, D.C. Colombia, 2001), encontramos una acepción que nos interesa “Excepcional, descomunal, desproporcionado”, aunque la otra puede ser de interés, según el caso “Extraño, extravagante”; entendiéndose que las dos no son sinónimas entre sí, aunque son iguales en escritura, pero difieren en contenido y extensión conceptual, es decir significan otra cosa; pero cada quien puede darle su propia intencionalidad.

Después de exponer estos significados, tratando de explicar otros aspectos relacionados, entramos a ver algunos espacios comunes y no comunes en el constante devenir, en nuestra cotidianeidad, y siendo así, entremos de una vez por todas a lo que nos ocupa.

Actualmente, vivimos una etapa excepcional en cuanto al transporte al servicio del público se refiere, el Estado, incapaz de cubrir todo el servicio (eso quisiera) concede autorización a particulares para que lo presten, pero en estos momentos son muchas las dificultades que deben sortear los prestadores del mismo (ausencia de repuestos y otros instrumentos necesarios como cauchos, baterías y lubricantes, etc.), escasez de dinero efectivo; sumado todo esto y más, nos lleva al déficit de unidades. Entonces extraordinariamente aparecen “las perreras” y cada día eso que apareció como una novedad, algo especial, se hace cada vez más común, independientemente de los accidentes… se hace cotidiano su uso, ¿Es eso Revolución?

El dinero sirve, normalmente para comprar bienes y servicios, entre otras cosas, pero de repente el mismo sirve para comprarse a sí mismo, es decir se compra dinero con dinero, eso sí, el pago tiende a ser por transferencia, y si compras en efectivo es un valor diferente al transferido y al uso de tarjeta de débito… Cada día eso tiende a ser una actividad ordinaria, común, ya no es una cosa excepcional… ¿Es eso Revolución?

Los precios de los productos de la alimentación diaria, al igual que todos los bienes y servicios cambian en un tiempo de 24 horas o menos, no hay estabilidad de precios, aquí lo extraordinario se queda corto y ya es más que común que no se sepa el valor de nada, ¿Es esto Revolución?

En este país, mi país y tú país… era raro que sus habitantes lo abandonaran, sobre todo éramos receptores de ciudadanos del mundo, hoy nos convertimos en un país emisor de ciudadanos del mundo. Parecía una cosa extraordinaria cuando alguien se iba a estudiar o por otro motivo salía del país, la familia acudía alegre a despedirlo (Lo recuerdo, puesto que alguna vez lo hice) y desearle pronto regreso, casi todos lo volvían. Hoy es cotidiano la migración de venezolanos hacia destinos diversos, se van en masa, si se quiere decir así. Es una escena común la despedida entre lágrimas por los familiares que van en busca de un destino mejor. Lo extraordinario se ha hecho cotidiano… ¿Revolución?

La participación electoral, la credibilidad en las instituciones, la claridad en los procesos, era una norma que casi se cumplió, ahora tenemos que La norma es todo lo contrario, no hay claridad, confianza, ni credibilidad, y la participación es desestimulada y va en descenso; y por otro lado la no participación gana terreno. Las políticas erráticas, basadas en la técnica de ensayo y error, ganan terreno y se hacen comunes, como es el caso del billete de 100 bolívares, que aún sobrevive y de los 3 o 5 ceros, que están en el “vaivén”. La realización de elecciones “parcializadas” y condicionadas. El desconocimiento de instituciones democráticas de carácter popular y la imposición de otras para suplantarlas, en pleno uso abusivo del poder temporal. Según, y para algunos “Eso es Revolución”. Lo que creíamos que no podía ser, lo que era increíble, ahora es cotidiano. ¿Eso es Revolución?

Las cadenas de radio y televisión, hoy forman parte de lo cotidiano, de lo común y corriente, ayer eran eventuales y especiales, para ciertas ocasiones. Igual sucede con los aumentos de sueldos y salarios, y el susto de la gente ante tales anuncios, antes, al menos se contentaba, aunque no resolvía totalmente. ¿Revolución?

Y lo insólito, y más que increíble y verdaderamente extraordinario, viene a ser la ausencia, carencia o mejor dicho la falta del líquido vital para vivir, la falta de agua, que en otros tiempos era abundante, y hoy, por desidia gubernamental, por no practicar el mantenimiento preventivo, y por no estar pendiente de lo que deben y ocuparse de otras cosas en eras de mantener el poder, llegamos a carecer del preciado líquido; así tenemos que la región capital y varios estados del país, hoy por hoy están sin agua; Caracas y parte de Miranda; Monagas, La Sultana del Guarapiche; Barinas; no se diga de Sucre y Nueva Esparta; la ausencia de agua es impresionante, se agotó la capacidad de asombro, nada nos extraña, tendemos a ver como normal que el agua no llegue a los hogares, a lo largo de más de cinco meses; por una u otra causa. ¿Estamos en Revolución? ¿Para qué? Y como bien pudo haber dicho el otro ¿Y cuál Revolución?, si las cosas siguen igual o peor, ¿Valdría la pena dejar las cosas como están? Sabrá usted.

La culpa de la falta de agua quieren echársela a la lluvia, bajo el argumento de que no ha llovido y que ha bajado el nivel de los embalses, se habla de racionamiento, pero después se dice lo de la rotura de tuberías y derrames de petróleo; pero luego cuando llueve viene el problema de las inundaciones, lo cual tampoco se considera a tiempo, más de lo mismo, improvisación sobre improvisación, y así se galopa la vida. Y con esto del alarmismo, se colocan eventos en la cresta de la ola de la opinión pública con la intención de opacar y desaparecer situaciones importantes y de soluciones urgentes, buscando distraer la atención hacia otras cuestiones.

Y así de evento en evento, de circunstancia en circunstancia; se conforma el contexto y pasamos de lo ordinario y común a lo maravillosamente especial, mágico y excepcional, que se realiza cada día, haciéndose parte de un evento más de nuestra vida cotidiana. Sí esto es Revolución, no se entiende ni se ve por ningún lado, ya que paras algunos la Revolución y el Socialismo es para beneficio de todos, y esto que se vive, solo beneficia a un grupo enquistado en el poder, es para el “bien” de una élite política gubernamental.

Revolución así ¡Yo no la quiero!, en todo caso, ¡Yo quiero una Revolución para todos!, sin distinciones ni separaciones de ningún tipo, donde se pueda discrepar y no ser perseguido, donde por tus ideas no te dejen sin oportunidad de trabajo, no te limiten en la opción de adquirir vivienda, ni te escamoteen beneficios sociales. Donde ante una consulta electoral se reconozca la verdadera realidad de los resultados y se recobre la confianza en las instituciones. Donde la alternabilidad en el poder- gobierno sea una realidad de verdad, verdad; donde la Democracia pueda tener el apellido Socialista, pero a la venezolana, como debe ser. Esto es un gobierno Social Demócrata, que viene a ser de Centro y un poco a la izquierda, si se quiere, sin andar peleando con todo el mundo innecesariamente.

Aquí recuerdo lo dicho por una compañera y amiga de trabajo, por cierto militante de la gente que hoy gobierna: “Tanto amenazar y amenazar, retar al otro y amagar, para luego salir corriendo y pidiendo que quiten lo que hicieron” esto referido al Decreto de Obama, cuando dijo lo que dijo sobre nuestro país y el juego con las embajadas y las relaciones diplomáticas en peligro.  Lo mismo está sucediendo con Trump y otros presidentes, parece que se les olvido o no le esta resultando lo de la “geopolítica”, algo está pasando.

El mundo gira y la gente espera con paciencia; el gobierno ensaya para derrotar “la guerra”, la “hiperinflación”, apuesta por medidas económicas al lado de las políticas, pero pareciera que le falta algo, algunos dicen que están bien asesorados, pero cuando conversas con otros del gobierno pareciera que no es así; a menos que no todos conozcan los procesos en curso y como estamos en “guerra”, no todos conocen de todo, es decir no hay democracia de información, o lo que es lo mismo el control de la información genera poder, aunque ello no sea la mejor opción, y menos para el bienestar colectivo.

Así estamos, entre lo cotidiano y lo extraordinario, viendo para dónde va la tal Revolución, y mientras tanto el colectivo social es quien sufre las consecuencias de los “errores y desaciertos”, pero la esperanza de una mejor manera de vivir sigue viva en todos nosotros; por todo esto decimos que no basta esperar, se debe trabajar para hacerla realidad.

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