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Pedro R. García: Porque el miedo de los ¿liberales venezolanos? a distarse del populismo…

 

Ubicando algunas pistas…

 (Non multi faciendum esse vivere, sed bene vivere). (Sócrates a Critón). (Vivir no es lo único importante, sino vivir bien).

Frente a la pretensión de algunos acreditados economistas en concierto entre otros de irrumpir anticipadamente con un plan de rescate financiero, el cual genera aprehensión por sus nefastos resultados en las décadas pasadas en Latinoamérica, y que recientemente mostró sus fauces en el emblemático caso Grecia, como lo hace en nuestra hermana Argentina (En octubre de 1984, Ediciones IESA puso en venta un libro que resulta fundamental para comprender por qué en la década de los noventa el país ingresó en un largo túnel de inestabilidad y decadencia: El caso Venezuela ¿Una ilusión de Armonía? fue coordinado por Moisés Naím y Ramón Piñango. (29 de julio, 2015) donde se hicieron advertencias y recomendaciones, Y por supuesto observado con sorna por el “liderazgo democrático” En el marco del 20° aniversario de la revista Debates IESA y el 50° aniversario del IESA, se desarrolló el conversatorio entre los profesores  Ramón Piñango y Moisés Naím. El mismo se condujo bajo la moderación de César Miguel Rondón y se centró, específicamente, en lo ocurrido 30 años después de haberse publicado. Frente a esta pregunta de moderador, ¿Si lo nombraran jefe del gabinete económico, qué medidas tomaría? Respondió: mientras en Venezuela no haya seguridad, y la gente no pueda salir a la calle sin que su vida corra peligro, es inútil hablar de economía) igual otros en una sorpresiva ambición unitaria planteada como que fuese la búsqueda del Quersoneso Ȧureo una especie de (aquelarre ditirámbico), que nos hace recordar a los (Mirmidones, que eran como lobos carnívoros, en cuyos corazones hay fuerza, que habiendo derribado en las montañas un gran ciervo ramado, desgarrándole le devoran; pero los hocicos de todos están colorados de sangre, (Iliada, XVI.). La unidad como paso ineludible exigirá un consenso amplio y el acompañamiento de las mas diversas expresiones políticas y sociales que con todas sus fragilidades contienden en el país. La historia “testigo de los tiempos, luz de la verdad, vida de la memoria, maestra de la vida, mensajera de la antigüedad”, en la grácil retórica de Cicerón (De Oratore) debe ser conocida, en especial, por quienes  aspiran a desplegar su acción en los amplios espacios públicos.

Una acotación necesaria…

La crisis actual de Venezuela (aguda conflictividad política, altísima violencia y criminalidad, escasez, carestía, represión, y subordinación social ante el Estado. Resumido todo en una hiperinflación), que se traduce en la ruptura de los equilibrios institucionales fundamentales, obliga a plantear la necesidad de formular un proyecto integrador político-económico-social que pueda tener alcance y significado históricos. Venezuela y los venezolanos deben estar por encima de todo, entonces todos, particularmente algunos factores del Gobierno y la oposición, deberían recordar que la incapacidad de los partidos y de los grupos, económicos y políticos para avenirse y yegar a acuerdos ha sido siempre la causa de las situaciones de  estancamiento institucional y de regresión política que ha tenido Venezuela, de lo contrario, seguirá vigente el escepticismo histórico del pueblo venezolano. (Recuérdense, por ejemplo, las crisis de 1846, 1858, 1892, 1898, 1900, 1945, 1998). La cultura dominante intenta, por la vía de la saturación mediática de sus tesis, anegar el campo intelectual, o anular cualquier planteamiento alternativo, su análisis, comprensión o subordinación a él. Navegamos en la tensión de una sofocante crisis mundial sus derivaciones regionales y sus sorprendentes manifestaciones en Venezuela, donde carecemos de uno de los elementos decisivos y movilizadores para promover las transformaciones ineludibles que clama la República, la cual demanda un liderazgo que intérprete la complejidad existente y que la desafié para erradicar los intolerables esquemas de valores y paradigmas. Por eso es urgente identificar las necesidades esenciales. El pueblo en general en especial sus nuevas generaciones ha heredado el desafío al cual ni las generaciones políticas del 70- 80- 90, no quisimos, no supimos o no pudimos responder con grandeza. Por eso es forzoso la organización y acompañamiento de intensas jornadas de participación que deben ir de la mano con todos los sectores de nuestras comunidades con acentuación en los sectores preteridos, los más débiles, de verdad la apuesta debe ser por el desarrollo de lideres “democráticos” que alcancen en el corto y mediano plazo una clara elaboración programática y doctrinal. Siempre muy atentos a los nuevos descaminados intentos de saltos al vacío, (la renuncia ya). Hemos elaborado en el país dos docenas de maravillosas constituciones, profusos códigos éticos, que han terminado siendo mamotretos que solo han culminado satisfaciendo vanidades de turno, que han frustrado sueños y voluntades de exigencias de cambios. Antes de correr solícitos a los entes financieros mundiales, uno de los fines de un nuevo liderazgo así sea fáctico debe ser la promoción de una alianza nacional, todavía cabalgamos sobre el pacto de Nación de 1811, (el de las elites del 58, lo liquidaron sus más diestros oficiantes), este tiene que interpretar el nuevo espacio épocal, una confección de esa monta no es tarea para roídas burocracias, ni para comisiones ad hoc, ni equipos de activismos voluntaristas, ni de supuestas experiencias sobre políticas-públicas, deslumbrantes eficacias corporativas, con imprecisas formulaciones y ocasionales encuentros, ni de círculos de cumbres teatrales con el pretendido tinte académico o desteñidas recomendaciones de CEO de moda que no pasan de ser remakes. Quienes tengas presunciones de asumir el liderazgo deben abordar la tarea inaplazable de invitar rigurosamente a los venezolanos de excepción y a la sociedad toda para escucharnos en forma continuada sistemática, hasta lograr presentar el mas profundo sólido y comprensible documento de un realizable proyecto nacional, por supuesto con los necesarios tributos de las teorización  de las corrientes de pensamiento nacional y universal, de la sociología, la historia, las ciencias políticas, de la teología, la ciencias duras, de elaboraciones como el pensamiento complejo, y del acelerado salto de  la digitalización del mundo, así como ejemplo lo que han venido reflexionando y presentado, of course el (Observatorio Hannnah Arendt Proyecto de Confianza política (OHA-EPI-PCP 2018) y Venezuela Democracia y Reforma Política, Centro de Estudios de Integración Nacional de la UMA), y demás, capitulo aparte que no admite simplificaciones es en una transición es la cohabitación con quienes detentan el poder. Debe quedar claro que nadie tiene la capacidad absoluta para cambiar todo un entramado social y sus contrahechuras históricas, o para impedir sus cambios en forma terminante. Las transformaciones, los avances en la calidad de vida, las mutaciones son procesos complejos, largos, muy arduos. Cada quien aporta su grano de arena al respecto. Quienes hoy atrincherados detrás de la urgencia de una crisis deben ubicarse en que la misma tiene raíces mas allá del 98, el estudio detrás de la pobreza, (UCAB, iniciado en  el 2004), entre otras cosas nos da un dato importante, es esta región del mundo, la distribución del ingreso es el mas desigual, pero se registra otro componente significativo y es el que las elites estratos “A” reportan frente a esta realidad, similar creencia que los sectores mas empobrecidos estratos “E”. Venezuela ha retrocedido hasta el nivel de ingreso similar al que tenia en el periodo inmediatamente anterior a 1960, ese proceso y yeva al menos 30 años tratando de reencontrar el rumbo de el desarrollo perdido, lo que comenzó como una crisis económica en 1979, fue derivada por la acumulación del deterioro del ingreso en un caos social, que ha escalado en un conflicto político de estabilidad y gobernabilidad, de una gravedad tal que, algunos teóricos lo asocian con la anarquía. Vivimos las precondiciones que los especialistas le asignan a cualquier sociedad en crisis susceptible de un incontrolable estallido violento, (hoy se registran con comportamientos de todos los estratos sociales, asaltos al descampado de vendedores ambulantes, abastos, supermercado y de fincas y matanza de reses a discreción), por eso resulta inconsciente la predica minimalista y desteñida de estar coreando simplicidades, diciéndonos que las dificultades son esencialmente financieras, todos los estudios serios que los hay, muestran que en Venezuela, los resultados de los ingresos petroleros han sido sorprendentemente injustos e inequitativos (Esa es una historia que comienza en 1931. Alberto Adriani, nuestro primer economista, hizo un análisis entonces de lo que había pasado con el boom petrolero inicial venezolano (1920-1930). Él señalaba: “Todo se nos ha ido en telas, sedas y viajes a París”. Cito: “El carácter parasitario de estos sectores tiene, en nuestro concepto, una explicación fácil. Se trata, en su mayor parte, de grupos enriquecidos al amparo del presupuesto; o de quienes recibieron jugosas parcelas de hidrocarburos, en los días de la rebatiña de concesiones. Y gente que no forjó sus capitales en la siempre arriesgada vida de los negocios, que no los “sudó. Rómulo Betancourt en su Columna “Tendencias parasitarias del capital nacional” (I, 24-7-1937, Diario Ahora). Esto responde en buena parte la pregunta que se hace Arturo Sosa Abascal, en el marco de su investigación y análisis del pensamiento político democrático contemporáneo, que publicó en 1992, (Intitulado, La segunda Independencia de Venezuela, compilación de los 714 artículos de la columna “Economía y Finanzas “escrita por Rómulo Betancourt en el diario Ahora). Donde señalo esta expresión ¿Por qué esta importante formulación del pensamiento político de Rómulo Betancourt ha permanecido en la penumbra por tantos años? Esa distribución inequitativa impacto a la gran mayoría de la población, generándose graves distorsiones socio-económicas, tales como: El Estado endeudado por encima de la capacidad de producción nacional; devaluación e inflación crónicas y astronómicas desde, por lo menos, 1990; cuantiosos capitales venezolanos fuera del país que operaron y operan como centrífuga económica y alimento continuo de la inflación; más de la mitad de la población en zonas marginales o de barrios; impuestos al consumo cuantitativamente injustos y regresivos; grave falta de inversión nacional e internacional; acumulación de capital individual y concentración de la riqueza; un dualismo social acentuado. En el próximo pasado las debilidades de la joven institucionalidad democrática, fue utilizada con ventajismo por los manipuladores de un tinglado de leyes que justificaron con eufemismos de sociales, plumarios tarifados (como los solía yamar el brujo de Guatire), diputados venales, jueces promiscuos, y políticos reaccionarios, empresarios avaros, convirtiendo así por sus fragilidades el sueño de democracia en un mecanismo vano que solo sirvió para que las mayorías desguarnecidas husmearan en las márgenes del poder real, el cual ha logrado su expresión de ficción sirviendo al régimen actual, la hueca “Revolución Bolivariana”, que ha actúo como fluido catalizador del desaliento y la angustia de un pueblo temeroso de su futuro como ciudadano que ha sido repetidamente burlado en su derecho natural a la vida como seres humanos. Por ello, la democracia venezolana del siglo XXI requiere asentarse sobre una nueva relación Estado-Sociedad con una firme base ético-social. La experiencia demuestra que ni la antinomia entre ambos, ni su separación, ni la absorción o manipulación de la Sociedad por el Estado, ni la conversión de aquélla en éste pueden realmente servir para lograr el desarrollo humano integral de las personas y de los grupos sociales. Se trata, por tanto, de reflexionar sobre los principios y criterios posibles para una nueva relación Estado-Sociedad; los efectos que ésta debería tener sobre el sistema político y socioeconómico, y las formas de organización que permitan articular esa relación en beneficio de todas las personas mediante el logro de grandes objetivos en el orden social, político y económico: una nivelación de las diferencias de propiedad, educación poder; y la estabilidad política en su rol los políticos tienen, sin duda, un privilegio especial: su accionar influye de un modo más profundo que otros en este proceso. Por eso hay que tener muy claro los principios éticos con los que estos pasos deben manejarse. Más allá de la imperiosa necesidad de ocuparse para asegurar la subsistencia de el país en esta hora menguada la disyuntiva que se plantea es: Sin descuidar lo inmediato levantar velas desde el antecedente de la carencia de un modelo educativo de proximidad a nuestro contexto cultural que propicie la plena utilización cognitiva, y una de las claves es la búsqueda de todos los modelos de aprendizaje conocidos, que nos permitan desarrollar las áreas esenciales. Es imperativo cortarle el vuelo al mito de nuestra ingeniosidad que nos ha yevado a frívolas ocurrencias y a excesivos humorismos. Hemos dilapidado irresponsablemente las ventajas de nuestros recursos naturales igual que de nuestras exclusivas, emotividades creativas. Es urgente un radical cambio en la estructuración de un sistema educativo, que recoja nuestro imaginario, y lo articule con las tecnologías aplicadas al desarrollo del conocimiento, que nos saque de nuestro rezago histórico, producto de la ausencia de un liderazgo, político, académico y empresarial cuyo residual enfoque no esta afirmado en nuestro quehacer, cultural, económico, productivo, y humano. Para concluir les recomendaríamos a los angustiados venezolanos de pensamiento neoliberal entre otros dar una ojeada a las 422 paginas de un informe publicado por la ONU intitulado “Mas allá de la escasez; poder, pobreza y la crisis mundial del agua” y que recogió y disecciono con dramatismo. Mario Vargas Llosa, referente importante a los “liberales” nuestros de cada día. “Narra que mientras pasaba las paginas, se tapaba las narices, y continua. El prudente titulo y la fría y neutral prosa burocrática en que esta redactado no impide que este extraordinario estudio, inspirado sin duda en la sabia concepción de la economía y el progreso de Amartya Sen, un economista que no cree que el desarrollo consista en frías estadísticas, que estremece al lector enfrentándolo con tanto rigor como crudeza con la realidad de la pobreza y sus horrores en el mundo en que vivimos, La investigación que han yevado a cabo Kevin Watkins y su equipo deberla de ser de consulta obligatoria para quienes gobiernan y los que pretenden hacerlo en Latinoamérica y que para tal cometido requieren estar al corriente aunque sea en forma teórica, de lo que son el subdesarrollo económico y la marginación social en términos concretos, y los abismos que separan a estas sociedades de las que han alcanzado parcialmente ya medios y altos niveles de vida. De esta lectura, a la primera conclusión que yegó es que objeto emblemático de la civilización y el progreso, no son el teléfono, el Internet, ni la energía atómica, sino el “excusado”, donde vacían su vejiga y sus intestinos los seres humanos es el factor determinante para saber si están todavía en la barbarie del sub-desarrollo o han comenzado a progresar. Las consecuencias que tiene en la vida de las personas este hecho simple es trascendental son vertiginosas. La tercera parte de la población del planeta, 2.600 millones de personas, cuando menos no sabe que es un excusado, una letrina, un pozo séptico, y hace sus necesidades, como los animales, al pie de los árboles junto a arroyos y manantiales, o en bolsas y latas que arrojan en el medio de la calle. Y mil millones utilizan para beber, cocinar, lavar la ropa y su higiene personal, aguas contaminadas por heces humanas y animales. A ello se debe que por lo menos 2 millones de niños mueren cada año de diarreas y de enfermedades, infecciosas, como cólera, tifoidea, dengue y parasitosis, causadas por lo que el informe llama eufemísticamente “carecer de acceso al saneamiento”, que devastan enormes sectores de África, Asia y America latina y sean la segunda causa de mortalidad infantil en el mundo”. Para cerrar sus reflexiones cito a San Agustín, (Inter faeces et urinam nascimur) “Nacemos entre heces y orina”. Un estremecimiento como una víbora de hielo en la espalda debería recorrernos al pensar que un tercio de nuestros contemporáneos nunca sale de la porquería en que vino a este valle de lagrimas. Fatalidad por cierto que nos agobia en el país, frente a la mirada complaciente de los farsantes de turno. La oposición tiene que clavarse en las calles pero con un objetivo que unifique sus demandas: La ventaja comparativa del chavismo, sigue decreciendo su conexión político-afectiva con concreto énfasis en los sectores populares, pero introducirse allí hace falta más que un discurso, más que proclamas, jingles, banderitas, y el cansino cambio, lo que ha implicado una insalvable dificultad para instalar espacios de debate y análisis. La relación del chavismo y sus seguidores se alojo en la simplicidad del mensaje, lo que dificultado franquear las apariencias y hacer un balance, con perspectiva y densidad histórica. Pero ya no pueden exhibir la “superioridad moral” que el país con ingenuidad les compro durante un largo rato. Urgente es la necesidad de explicar las políticas para lograr internalizarlas en extensos sectores a los que les duele el país, desarrollar como tarea de todos la de establecer con urgencia prioridades morales, esta crucial etapa nos reclama darle una relectura al contexto actual ya que de nuevo observamos espantados, los redobles de tambor que con pretensiones de un discurso heuristico, emplazan a una nueva y decisiva batalla de los Araguatos, y que el chavismo se vaya ya), son los mismos descoloridos y lacrimógenos trapecistas, que como redivivos Monagas, gritan a voz de cuello que esta vez si batirán, al que empeñado en ser una versión mejorada de el “Centauro” El Presidente Maduro solo ha resultado ser una pésima caricatura del corajudo yanero. (¡Babiecos! les hubiese gritado la Negra Andrea de Caricuao). La primera gran obra histórica de Churchill, publicada en 1899, en dos volúmenes, muestra el mundo antiguo dentro del moderno Así, un enfoque Churchiliano de la política empieza con humildad, advirtiendo como las luchas de hoy son asombrosamente parecidas a las de la antigüedad…

“Pasa el tiempo y el segundero avanza decapitando esperanzas”.

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