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Ciro Brescia: Elogio de la duda

 

¡Está muy bien camarada Nestor!

Siguiendo elucubrando contigo, y se suman otros con más gusto todavía, me salió algo y se me ocurrió escribir lo siguiente:

Manfred Max-Neef afirma que “si la economía fuese una ciencia, los economistas actuarían como científicos. Vale decir que si se constata que una teoría o modelo no funcionan, de inmediato se los descarta para buscar otras alternativas. Pues eso es exactamente lo que el economista no hace. Y como resultado tenemos un mundo manejado por políticos, asesorados por economistas que no conocen ni entienden la realidad.”

No existe ninguna economía por encima de los intereses de clases. No existe ninguna economía por encima de la lucha de clases, esto tendría que decir de manera clara Manfred Max-Neef, si iria mas al fondo en su reflexiones.

“Si bien el peso de la realidad nos oprime, también es cierto que solo la realidad nos libera, siempre y cuando aceptemos su invitación a transformarla” (https://elotrosaberypoder.wordpress.com/2018/07/31/el-sacudon-por-venir/), esto significa que tenemos que estar apegados a la realidad como el guante adhiere a la mano, para poder transformar la realidad, y si entre nosotros nos ocultamos a nosotros mismos como están las cosas, actuaremos de manera no oportuna para transformar la realidad como necesita (que no es necesariamente como nosotros de repente e instintivamente queremos). Es la realidad misma que nos invita a transformarla como sea necesario. La libertad nunca se tiene que confundir con la arbitrariedad, ósea con la forma de actuar basada solo en la voluntad o en el capricho y que no obedece a principios dictados por la razón, la lógica o las leyes. Que el dominio de la burguesía sea históricamente superado no significa que lo sea hoy en día de hecho, en efecto la dictadura de la burguesía sigue vigente, hasta que no se instaure la sociedad que va a construir la futura humanidad. El objetivo histórico de la presente humanidad es instaurar la sociedad socialista (ante de todo esta es la tarea que tienen que empezar practicándola y asumírsela los comunistas en los países imperialistas), esta es la transición al socialismo, y el socialismo se instaura, no es algo indistinto, borroso, opinable si hoy existe o meno de hecho, si estamos en un régimen capitalista, no estamos en un régimen socialista, no hay posibilidad de equivocarse, no es un estado de humor, una condición del ánimo humano. La instauración del socialismo es el objetivo de la “transición al socialismo”, cuando se llega a esta meta empieza otra fase que es la “transición socialista”, o sea la transición de la sociedad capitalista a la sociedad comunista, ósea la transición que construye la futura humanidad.

Vale destacar que instaurar el socialismo significa fundamentalmente tres cosas, en orden logico de prioridad:

(1) En lo político, acabar de inmediato con el estado burgués e instalar el (semi)estado proletario (y progresivamente tomar las medidas hacia su extinción);3

(2) En lo económico, socializar de inmediato los fundamentales medios de la producción, o sea los que presentan un carácter colectivo ya suficientemente desarrollado en relación con los otros elementos de las fuerzas productivas (y progresivamente tomar las medidas necesarias hacia la socialización de los otros medios y condiciones de la producción – ósea el conjunto de las fuerzas productivas – que todavía tienen un carácter colectivo no suficientemente desarrollado);

(3) En lo social, involucrar progresivamente cada vez más la clase obrera, el proletariado y las demás clases de las masas populares en las actividades humanizantés, liberándolas paso a paso, restringiendo el tiempo del trabajo necesario (el desarrollo científico y tecnológico ya está bastante avanzado para reducir el tiempo de trabajo humano necesario – e igualmente repartido entre todas y todos – a la producción y reproducción de nuestras vidas hasta las tres horas diarias, y según unos cuantos hasta menos!) para la sobrevivencia y para que dediquen cada vez más su tiempo de vida en las actividades emancipadoras de su creatividad, que se dediquen en masas, a las actividades superiores como el estudio, al desarrollo del pensamiento, la filosofía, la ciencia, el arte, a través de la principal actividad humanizaste: la participación a la gestión de la cosa pública (la política).

Este orden lógico de prioridad por supuesto no es arbitrario, esta dictado por las necesidades que nos imponen la realidad misma: para involucrar cada vez más masivamente las masas populares en las actividades humanizantés (punto 3), se tiene que transformar la economía (punto 2), y para transformar la economía se tiene que tener el poder político (punto 1).

Para armar todo esto se necesita que una vanguardia consiente y organizada se forme, se construya paso a paso, con método, ósea con ciencia (lo que Marx llamaba “Partido comunista”, y cualquier sea el nombre que nos guste dar a esta organización no escapa, y no puede escapar de la características delineadas históricamente por el movimiento comunista consiente y organizado), es necesario que esta vanguardia tome explícitamente sus responsabilidades, es algo que no se improvisa de un día por el otro.

La burguesía imperialista, sus clases aliadas y sus lacayos reducen cada vez más el campo de aplicación de la ciencia a la realidad. Entonces sombra en el sentido común de las masas populares que el método científico experimental se aplica solo en algunos aspectos de la realidad. De esto deriva el hecho según el cual afirman que no se puede aplicar la ciencia en el marco de las materias y estudios humanísticos, y separan arbitrariamente los estudios “huastecos” de los estudios “científicos”. Esta es una postura profundamente reaccionaria. Para construir un edificio, o cualquier manufactura, cualquier obra, hasta una obra de literatura bien hecha, se necesita ciencia, técnica y arte, las tres nunca pueden ir separadas. Siempre tienen que ir de la mano. En condiciones normales ninguno pensaría de meterse en las manos de alguien que no sabe nada de cirujana si se tiene que operar al corazón. Para construir la sociedad socialista se necesita mucho más de las tres, ciencia, técnica y arte, y se necesita de una vanguardia que aprenda como se hace. La filosofía (o sea el pensamiento y su práctica) manda sobre la política y la política sobre la economía. Por esto el mejor grado de cientificidad tiene que ser concentrado en la filosofía para poder guiar la política y la economía.

¡Saludos compas!

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