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De “fuerte” a ”soberano”: Diferencias entre la reconversión de Chávez y la de Maduro

 

Mediante un Decreto Ley del 6 de marzo de 2007, en el marco de una Ley Habilitante, el Presidente Chávez ordenó la realización de una reconversión monetaria consistente  en la eliminación de tres ceros a la moneda.

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El proceso fue ejecutado por el Banco Central de Venezuela y culminó el 31 de diciembre de 2007, con la implantación de una nueva familia de billetes y monedas la cual comenzó a circular el primero de enero de 2008.

En ese proceso no se vivió el trauma y la paranoia que actualmente invaden al venezolano, con la reconversión que iniciará el 20 de agosto de 2018.

Ante dicho panorama, nos preguntamos por qué ahora el venezolano siente temor y confusión ante la medida.

En primer lugar, durante los años 2007 y 2008, cuando se desarrollo la anterior reconversión, los billetes estuvieron disponibles en los bancos para ser dispensados al público en taquillas y en cajeros automáticos durante los primeros días de enero de 2008. El billete de mayor denominación fue el de Bs 100 equivalente aproximadamente a US$ 46,5 a la tasa oficial de cambio y a US$ 25,0 a la cotización del mercado paralelo de divisas. A la moneda se le denominó bolívar fuerte.

La gente comenzó a vivir el proceso con sus billetes en mano, existían y usted podía palparlos. El asunto funcionaba así, usted pagaba con el cono viejo y le daban “vuelto” con el papel moneda del nuevo.

Según cuenta el actual diputado de la Asamblea Nacional, José Guerra, quien fue directivo del BCV y participó en la anterior desmonetización, seis meses antes de la reconversión, en junio 2017, “se habían diseñado los nuevos billetes y determinado su valor nominal para luego seleccionar en julio a las empresas impresoras, a la par, avanzaron los trabajos de adaptación de los sistemas de computación del sistema bancario y de otros sectores de la economía a la nueva denominación monetaria”.

Inclusive, la International Association of Currency Affairs, otorgó a nuestro país el primer premio por el mejor diseño de monedas y billetes.

Cuándo comenzó el trauma:

El 12 de diciembre de 2016, con el precio del dólar Simadi a Bs 670,82 y el paralelo a 4.254,11, Maduro anunció un nuevo decreto en que se indicaba que el billete de 100 bolívares saldría de circulación en 72 horas. Esto trajo como consecuencia que en 12 estados del país ocurrieran disturbios y saqueos, siendo el estado Bolívar el más afectado con un saldo de más de 300 comercios saqueados y tres personas fallecidas.

Durante el año pasado se anunciaron ocho prórrogas del billete de 100 bolívares, que tendría que salir de circulación. Sin embargo, no ocurrió y lo dejaron circulando de manera indefinida. En ese tiempo comenzó una nueva crisis: la escasez del efectivo.

Del bolívar fuerte al soberano

En enero del año pasado (2017), se crearon nuevos billetes para el cono monetario con denominación de 500, 1.000, 2.000, 5.000, 10.000, 20.000 y 50.000, sin modificar el diseño del cono anterior, pues solo cambiaron los colores originales y las cifras. Estos quedaron en el limbo, ni generaron impacto en la inflación, ni facilitaron las transacciones financieras y jamás terminaron de aparecer, y las personas terminaron comprando dicho papel moneda, hasta 700% por encima de su valor.

Esa confusión y desbarajuste, no fue suficiente para el gobierno. El jueves 22 de marzo de 2018, Maduro anunció la eliminación de tres ceros al bolívar y que el nuevo cono monetario comenzaría a circular en junio del 2018.

Por supuesto, los billetes nunca llegaron, los sistemas bancarios no se adecuaron, el billete de cien seguía vigente, e inevitablemente el jefe de Estado debió “postergar” la reconversión de los tres ceros.

Como si de una historia sin fin se tratara, el presidente Maduro anunció apenas el 25 de julio, que la reconversión monetaria arrancará el próximo 20 de agosto de manera definitiva con la circulación del Bolívar Soberano, que tendrá un anclaje a la criptomoneda Petro.

“El 20 de agosto tendríamos el cono monetario circulando. Tendrá dos componentes: el cambio de cono monetario y la reducción de cinco ceros, a través del bolívar soberano, y una base de cambio basado en el petro que, como todo el mundo sabe, se determina de acuerdo a la cesta petrolera del mercado internacional”, dijo el mandatario.

Entonces ya no serían tres ceros, ni tampoco seis, lo cual era más manejable, no, son cinco ceros que se le restan a nuestra moneda oficial.

La incertidumbre está basada en la terrible experiencia que vivimos desde la famosa desincorporación del billete de cien, la escasez de efectivo, las fallas constantes en las plataformas bancarias, las cuales tendrán interrupciones a partir de hoy, las dudas sobre si realmente existe el nuevo cono monetario y si podrán realizarse transacciones financieras por un largo periodo, sin que vuelvan a quitarle más ceros a la moneda.

No sabemos tampoco si la hiperinflación, cuya tasa es de 2,7% diaria, los inevitables redondeos y los aumentos ocultos, nos permitirán adquirir los bienes y servicios que requerimos para subsistir con el “soberano”.

Además el “Soberano” no viene solo, sino anclado en el Petro

“Vamos a tener un bolívar soberano anclado al precio real de las monedas internacionales, ni más ni menos, a partir de su anclaje al petro”, expresó Maduro el 13 de agosto, apenas a 7 días de implementarse la reconversión.

“A partir del próximo lunes (20), el Banco Central de Venezuela comenzará a publicar las cifras oficiales de funcionamiento y anclaje del bolívar soberano día por día”, indicó el jefe de Estado.

Sobre esto no hay mucho que decir, solo que el petro como mecanismo de anclaje debe ganarse la confianza de los mercados internacionales para obtener un valor real y darle fortaleza al bolívar. Hasta ahora no es un activo reconocido para tranzar con ningún privado fuera de nuestras fronteras.

Además, el valor que le atribuye el gobierno al petro, es el de un barril de petróleo, aún y cuando su respaldo original es de un recurso aún por explotar, cuyo valor es incalculable hasta tanto no sea extraido.

Para el director de la firma Econometrica, Asdruval Oliveros, “el respaldo sería creíble si existiese una vía para canjear cada Petro por su valor subyacente. Pero esto no funciona ni funcionará así, lo que hay es una promesa, es decir, tendrías que confiar en el emisor”.

El lunes tendremos mas detalles y explicaciones al respecto. Entre tanto, estos días, evite usar la banca electrónica.

 

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