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Cesáreo Espinal Vásquez: ¿Cuál socialismo? ¿Cuál democracia?

 

Con la frase de “socialismo”, se ha justificado el gran espejismo de la humanidad de ver la felicidad de la vida, especialmente, en los más desposeídas y ha sido un malabarismo político. En democracia ha sucedido igual, todo es proselitismo, del pueblo, con el pueblo y para el pueblo, pero es el poder por el poder, capitalismo sin sentido social, neo-liberal y salvaje. Ambos sistemas alejados de la mayor exigencia de la gente, convivir en una sociedad justa, justocrática, en el poder de  lo justo. El socialismo (socialcracia), es bueno en sus objetivos owenista (Robert Owen) por conciencia, pero es inaceptable, sus procedimientos marxista estatista y tiránicos, como es también, es buena la democracia periclista (Pericles), pero inaceptable de salvaje mercantilista. La monarquía absolutista desapareció pero el socialismo absolutista, es una rémora de aquella, al extremo, que en la teoría de la justificación, también hasta Jesucristo es socialista “porque lo pobres tendrán el reino del cielo” y nuestro Libertador, Simón Bolívar, burgués y mantuano, socialista y democrático, se entregó en vida, alma y corazón a luchar por nuestra independencia  contra del imperio español. El socialismo del siglo XXI, no quiere ser comunista, sino democrático pero aplicando la tesis del marxismo “Proletarios del mundo, uníos”, con eliminación de la clase social, la burguesía, la propiedad privada y crear el Estado estatista y paternalista, pero con denominador común  con la democracia, la de mantener “la lucha contra un enemigo”, necesario e imprescindible, aplicando la tesis de Marx, de que el enemigo debe estar presente en toda justificación de los problemas del gobierno, de saboteo,  conspiración, imperio yanqui, etc.; hoy, el enemigo de la patria, además, es Cristóbal Colón,  imputado y condenado al paredón, por  ser el causante de lo que hoy estamos padeciendo; su criminalidad llegó al extremo de acabar con la etnias en nuestro descubierto país, no siendo colonizador. Sus estatuas han sido destruidas y eliminadas, la del paseo Colón, la del calvario en Caracas y se decidió acabar con la plaza Colón del pueblo donde nací, Carúpano, porque esa estatua que tiene más de cien años es su plaza, en la que en nuestra niñez nos recreábamos y es símbolo del abrazo fraterno y de  noche a la mañana, es un enemigo de la patria y debe acabarse con ese símbolo de destrucción masiva porque los honores son a la “resistencia indígena”. Nos olvidamos, que en nuestras raíces étnicas, somos español, indio, negro y hasta chino, porque los indios eran asiáticos de la polinesia que perdidos llegaron a estas tierras (chinos perdidos) y Colón no estaba buscando “indios” sino la ruta para la India y también se perdió y por haberse perdido, hoy, estamos aquí perdidos en esta tierra de gracia y hasta Colón después de Macuro, al llegar a la isla La Española, ciego, artrítico y perdido se lo llevaron preso a España, pero al regresar en su cuarto viaje no ancló en nuestra tierra de desgracia para él, para no perderse nuevamente, quizás pensando en el socialismo y en la democracia, pero ¿Cuál socialismo? ¿Cuál democracia?

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