Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > José Manuel Rodríguez: La universidad oscurecida

José Manuel Rodríguez: La universidad oscurecida

 

Hace dos o tres años el jefe del sindicato de trabajadores de la UCV amenazó con Si no pagan no se trabaja… Los representantes profesorales lo hicieron igual. Y pensé que al revés también valdría, pues observaba, en mis visitas como profesor jubilado a esa universidad, pocos estudiantes, muchos salones vacíos y evidente ausencia de profesores y empleados.

Ahora oigo hablar de escuelas con menos estudiantes que profesores. Escucho que la deserción es del 70% y que hay laboratorios cerrados, investigaciones desaparecidas y postgrado inexistentes. Si toda esta desidia es cierta, no se entiende como del presupuesto de 236 mil millones aprobado en el 2018, sean reportados 64 mil millones en obras realizadas por la Dirección de Mantenimiento.

De la USB la información es similar: ausencia de muchísimos profesores, emigrados o dedicados a otras actividades. Masiva deserción de estudiantes o de aquellos que ni siquiera, una vez aceptados, han ido a inscribirse. Laboratorios en abandono (parte del techo del edificio de Biología Celular caído), jardines deteriorados, fallas frecuentes de luz y agua. Tales cosas no sucede por estar dominadas por una indolente oposición.

En la UBV, donde doy clase de postgrado, señalada por Chávez como nueva artillería del pensamiento, pasa lo mismo. El vacío, la ausencia y el deterioro es desmoralizador. No hay nada racional en esta coincidencia. Las universidades, no digo de los países capitalistas donde están al servicio de las empresas, en aquellos con aspiraciones socialistas, son de vital importancia para el avance de los objetivos del Estado.

Siendo así, no hay excusa de guerra que valga. La artillería del pensamiento no puede, ni mucho menos, dejar de funcionar en tales circunstancias. Por el contrario. En la Unión Soviética invadida por los alemanes, las universidades, convertidas en fábricas, se trasladaron a la Siberia profunda y allí, obreros, técnicos, ingenieros, matemáticos, juntos a los estudiantes, pusieron el conocimiento al servicio de la derrota del fascismo. Y lo lograron.

Con 33 años en la docencia universitaria es poco lo que me sorprende de nuestras estructuras académicas y sus agendas. Los claustros de las abadías benedictinas eran más serios.

 

Te puede interesar

Cargando...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »