Inicio > Opinión > Cesáreo Espinal Vásquez: Código de convivencia social

Cesáreo Espinal Vásquez: Código de convivencia social

 

“Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos”.  Martin Luther King (Premio Nobel de la Paz 1964)

Este pensamiento nos hace reflexionar una vez más, que debemos insistir en la convivencia social, que sin exclusiones de doctrinas o de explicaciones dogmáticas políticas o religiosas, significa  la imperiosa necesidad de vivir entre  personas de mente sana, de respeto y de amor, es vivir en paz en una sociedad justa, en un Estado de Derecho Justo de bien común, seguridad y justicia justa. Hoy en el siglo 21, más allá de la democracia y del socialismo, en sus degeneraciones de democracia capitalista, neo-liberal y salvaje y en el socialismo, marxista, estatista y tiránico, las personas, ignora el concepto simplista y arcaico de “pueblo” porque desea, reclama, ruega y llora  vivir en paz en la justeza de la convivencia social y cívica, en el respeto, comenzando con respetarse uno mismo, para ser “GENTE”. Vemos con asombro y no menos tristeza, como abusando del poder político se insulta, veja y se expone al desprecio público a quienes no comparten su posición partidista. Ello es repudiable y debe aplicársele la frase de todos los tiempos “respeta para que te respeten”. La convivencia es un derecho humano fundamental  y quien la desprecia e irrespeta, es un humanal (humano-animal). He sostenido que las leyes nunca deben dictarse en contra de nadie sino en atención al bien común, a la seguridad y a la justicia. Las leyes persecutorias tuteladas con sabor de odio son de pleno derecho inconstitucionales. Tres factores deben ser considerados para dictarse el Código de Convivencia Social:1) la instrucción ciudadana, que comienza al dar nuestros primeros pasos con los buenos días y demás compostura cívica de respeto y de obligaciones con amor y alegría; 2) el estudio psicosocial desde los siete años de edad cada tres (3) años y exigible para ejercer cargos públicos, admisión a la escuela, universidades y actividades privadas; y 3) la residencia que es el padrón  de vecinos, obligatoria en beneficio de la seguridad, de servicio social, escolaridad y del buen ciudadano. Si estos tres importantes factores fuesen tomados en cuenta por los legisladores, tendríamos un eficiente Código de Convivencia Social.

[email protected]

 

Te puede interesar
Cargando...

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »