Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Aurelio F. Concheso: Del Cero-Mata-Cero a la recontrarevuelta

Aurelio F. Concheso: Del Cero-Mata-Cero a la recontrarevuelta

 

Por Quizá una de las pocas verdades que se oyeron durante la cadena de radio y televisión del jueves 26 de noviembre, en la que se anunciaba un nuevo salario mínimo a partir del 1° de diciembre, fue la afirmación de que “lo realizado no sale en ningún libro de economía”. Uno podría decir que no sale, pero saldrá, cuando, por fin, los historiadores tengan la oportunidad de estudiar en profundidad las causas de la magnitud de la destrucción económica y social que se ha auto infligido Venezuela durante los últimos 5 años.

En cuanto a los anuncios, resultaron ser un contundente más de lo mismo.

El aumento del salario mínimo para el 1° de septiembre lo llevaba a Bs.S  1.800, que, a la tasa del marcador más popular de cambio libre de ese día, era $30 por mes. Para la fecha de hoy, esos bolívares se han reducido a $4,50 y el aumento anunciado los lleva a $10,00, estimando cuál será la tasa libre del primer día de cobro.  Seguramente, para el momento cuando se anuncie otro aumento a principios del 2019, el valor se habrá reducido por debajo de los $ 3, equiparándose con lo que era en agosto, antes del inicio del plan cero-mata-cero, tal como lo bautizó el propio Presidente Nicolás Maduro en su alocución del 17 de agosto.

Por otra parte, es menos que imposible calcular con exactitud el costo de la lluvia de bonos de diversa índole, subsidios a nóminas de empresas privadas, millares de perniles, etc., etc., que acompañaban el anuncio. Lo que sí es fácil determinar, es de dónde saldrán los bolívares para pagar todos esos bonos. Saldrán nuevamente de los teclados de las computadoras del Banco Central de Venezuela con las cuales se crea el dinero sin respaldo, y que a partir del lunes se estará transfiriendo a ministerios y empresas estadales, para, eventualmente, llegar a las cuentas de los empleados públicos y los jubilados. Los tesoreros de las empresas privadas, sin embargo, no tendrán el beneficio de la maquinita mágica del BCV, pero sí estarán obligados a ver cómo arbitran los recursos, tal vez recurriendo por enésima vez a las reservas de la empresa. Sorprende, por cierto, que a estas alturas todavía se esté hablando de darles a los empresarios divisas extranjeras -cuando el Estado adolece severamente de ellas, y de créditos blandos-.

Claro que sí se ve el poco respaldo que tienen bien blandos son, pero que son también fuente inagotable de favoritismo clientelar.

Todo esto parece formar parte del giro dado al Programa Económico, ahora bautizado por el Presidente como “la recontrarevuelta”. Lo que no parece estar incluido en la recontrarevuelta, pues no se le tocó ni con el pétalo de una rosa, fueron: el aumento de la gasolina, del que ya ni se habla; de los aumentos de servicios públicos para cubrir cuando menos su costo; o de la liberación cambiaria que inclusive objeto de un convenio cambiario fue, pero todavía brilla por su ausencia; y de darle seriedad al tema del Petro. Se había dicho que éste aspiraba a ser una criptomoneda, pero el valor de esas las fija el mercado, mientras el valor del Petro lo fija al parecer un mercado de un solo concurrente, el Presidente de la República.

De nuevo, en las vísperas prácticamente de un nuevo año, se ha perdido una oportunidad de darles a los ciudadanos, y, en particular, a los agentes económicos -que con sus inversiones son los que pueden dinamizar la economía- una luz de que la racionalidad comenzará a imperar en el manejo de la política económica. Mientras sigamos vanagloriándonos de que lo que aquí se hace es inédito, sin admitir culpas propias ante el desastre, y rebotando entre cero-mata-cero y la recontrarevuelta, difícilmente, seremos tomados en serio por los inversionistas o lograremos derrotar la hiperinflación.

 

Te puede interesar
Cargando...

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »