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Rafael Simón Jiménez: Repudio internacional

 

La inasistencia de Nicolás Maduro al acto oficial de toma de posesión del nuevo mandatario mejicano Andrés Manuel López Obrador, delata el estado de conciencia del improvisado Presidente sobre el grado de repudio, censura y condena que entre sus pares latinoamericanos y mundiales, se ha ganado con las violaciones a los derechos humanos, la supresión de libertades, el abuso de poder, y el estado de calamidad humanitaria en que se encuentra la población venezolana.

Haciendo gala de inusitada  prudencia, el jefe de estado Venezolano, se ahorro el bochorno de ser prolongadamente abucheado  por parlamentarios y la multitudinaria concurrencia que desbordaban  el escenario de la ceremonia oficial en el congreso de Méjico, que a la sola mención de su nombre, por el recién estrenado presidente, irrumpió en gritos de condena, repitiendo aireadamente el señalamiento de ¡Dictador¡ para el cual ha hecho meritos más que suficientes al despreciar el respeto por las instituciones democráticas, los derechos de los ciudadanos, y atropellar y conculcar las libertades. Ese colectivo repudio bien podría servir de antesala al anunciado desconocimiento de su condición de Presidente, resultante  lógica de unos comicios que fueron calificados como fraudulentos por la inmensa mayoría de la comunidad internacional.

El gobierno Venezolano, aparece hoy en la picota de la opinión pública mundial, asociado a los delitos más repudiados universalmente: la violación sistemática de los derechos humanos, el saqueo impune e impenitente de los dineros públicos y su blanqueo en entramados de corrupción construidos en el sistema financiero internacional, el crecimiento inusitado del tráfico de estupefacientes, la comercialización ilegal de metales preciosos, la connivencia con grupos terroristas internacionales, la penetración de los cuerpos policiales por mafias que los utilizan para la proliferación de sus fechorías, en fin, difícilmente exista en la contemporaneidad un régimen que haya acumulado mayor numero de causas criminales como el instalado en Miraflores.

Quienes desgobiernan A Venezuela, pretenden ignorar que hoy en día el mundo se ha compactado en la promoción y defensa de valores como los derechos humanos, la proscripción y persecusion del terrorismo y el delito internacional, el banqueo de capitales, los dineros de la corrupción y otros de igual naturaleza cuya comisión agravia al conjunto de la humanidad y por tanto su proscripción , persecusion y castigo no puede escudarse en manidos principios como el de la soberanía y  autodeterminación, que pierden vigencia y eficacia al ser utilizados para martirizar a sus pueblos, para liquidar la democracia, o para montar base de operaciones delictivas que en definitiva terminan afectando al conjunto de la región.

El actual Régimen venezolano, se ha constituido en un serio problema continental y mundial. La ruina, la destrucción y el caos propiciados desde el poder han motivado el éxodo desordenado  de más de tres millones de venezolanos que desesperadamente buscan huir del hambre y la miseria que aquí imperan creando serias presiones migratorias en los países vecinos, lo que ha motivado la acción conjunta de los países receptores y de los organismos continentales y mundiales, llegándose a la conclusión de que el drama de la diáspora venezolana solo puede ser remediado con cambios profundos en el sistema económico y político impuesto en Venezuela.

La pobreza y el hambre que genera la huida masiva de venezolanos, tiene como contrapartida la acción de la justicia internacional, que solamente en Estados Unidos y España ha contabilizado juicios que involucran más de tres mil millones de dólares sustraídos del erario venezolano en redes de corrupción que drenaron hacia sus bolsillos esa impresionante cantidad bajo la complicidad, participación directa o complacencia de instituciones, organismos o personas que ocupan altos cargos en las instituciones del estado, constituyéndose en la mayor operación de saqueo que país alguno haya padecido en su historia.

El temor demostrado por el Presidente Venezolano, al negarse a estar presente en la ceremonia oficial de investidura del nuevo jefe de estado azteca, anticipándose a la vergüenza de un repudio colectivo,  es la mejor demostración de un gobierno que carente de apoyo popular adentro y censurado y repudiado afuera, le haría un gran favor a los venezolanos buscando una fórmula pacífica y democrática de dejar de oprimir u supliciar a Venezuela.

 

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