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Pedro Pablo Alcántara: ¿Qué pensará el componente profesional de la Fuerza Armada sobre las milicias?

 

Pedro Pablo Alcántara considera que los anuncios y desmentidos sobre una supuesta base militar en La Orchila demuestran un profundo conflicto a lo interno del Gobierno, y, mientras tanto, el hambre; los altos precios; el tema humanitario; las medicinas no se resuelven.

Enrique Meléndez

¿Qué piensa usted de la presencia de los bombarderos rusos en Venezuela, que dejó muchas incógnitas?

-Un ejercicio de presencia todavía desconocida. Promovido por uno de los sectores del Gobierno, y señalado por otros sectores como un evento que no lleva necesariamente a la instalación de una base rusa. Pero en todo un mar de contradicciones.

-La agencia oficial de noticias rusa dijo que aquí se va a instalar una base, fundamentándose en una información de Moscú. El embajador ruso lo niega. Diosdado Cabello lo niega. Pero otros voceros militares dicen que la base rusa va, y que eso forma parte de la extensión de un acuerdo que venía siendo desarrollado desde los tiempos de Hugo Chávez.

-Lo cierto del caso es que se olvida un hecho importante que no pasa desapercibido para los profesores de geografía: la isla de La Orchila es coralina. Allí no se puede construir una base como la que requeriría una flota como la rusa. No hay un puerto que permita desplazamientos de fuerzas navales, para lo que es una base en todas las de la ley; que debe tener, no solamente capacidad aérea sino también capacidad naval, por aquello de transportes, equipamientos; que no se pueden desarrollar por vía aérea; porque entre Rusia y Venezuela hay once mil kilómetros de distancia.

-De manera que ese es un tema que evidencia una fisura en el gobierno, y también una contradicción, por cierto, no muy usual; en lo que se puede denominar como una declaración, originada en Moscú de una agencia, reconocidamente, pro gobierno ruso; como Tass, y las declaraciones el embajador ruso en Caracas; quien dice que no hay posibilidad alguna de instalar tales bases acá. Eso lo veo yo como una importante contradicción.

-Otro problema: la manifestación masiva el 17 de diciembre de un despliegue nacional de milicias. Pregunta en voz alta: ¿cómo interpreta la fuerza profesional militar que se esté planteando un grado tal de beligerancia sobre la base de milicias; cuando en Venezuela existe desde los tiempos de la Independencia y, posteriormente, cuando el general Juan Vicente Gómez le dio un sentido de profesionalización al ejército, una fuerza armada?

-¿Cómo se interpreta la presencia de Freddy Bernal, que no tiene ningún rango en la propia milicia, frente a un escenario beligerante, de conflicto; donde Maduro deja entrever en su discurso la posibilidad de que haya una confrontación bélica con Colombia o con Brasil? ¿Es la milicia el cuerpo profesional de la nación a la hora de la defensa de la soberanía y de la integridad territorial del país?

-¿Qué está pasando con la fuerza armada? ¿Qué piensa el componente profesional que necesita de la milicia? ¿O no tiene capacidad; no tiene apresto; no tiene experiencia; no tiene formación suficiente como para una eventual situación de conflictividad con un tercer país? ¿Es que vamos a milicializar la fuerza armada, definitivamente? Ya Maduro habla de un pie de guerra de un 1 millón 600 mil venezolanos armados, entrenados.

-Vi en la televisión de las fuerzas armadas a Padrino López visitar un escenario de entrenamiento, ahí en los Valles del Tuy; donde la milicia está operando un conjunto de armamento ruso: ¿qué está pasando? ¿Cuál es el objetivo a mediano plazo de Maduro? ¿Milicializar las fuerzas de la República? ¿Eliminar las fuerzas armadas?

Lo que pasa es que también se ha suscitado toda una intriga con respecto al 10 de enero próximo. Incluso se habla de una intervención a Venezuela de parte de una fuerza multinacional. ¿Qué piensa usted?

-Okey, vamos a pensar que esa especulación tiene algún fundamento. ¿Qué vas a lanzar tú para la defensa del territorio? ¿A la milicia o, quizás, ahora, impulsados por el hecho de que el ELN ha sido denunciado en distintas latitudes de la geografía venezolana desde La Guajira, hasta el estado Delta Amacuro, lo piensas mimetizar como una milicia; ya que el ELN quedó en evidencia que ocupa irregularmente porciones territoriales, y que elementos, que han sido capturados allí tiene identificaciones como el Carnet de la Patria o tienen cédulas venezolanas?

-¿Cuál es la realidad? ¿Les estás diciendo la verdad a los venezolanos o pretendes que la milicia sea la carne de cañón? Para eso se cuenta con los ejércitos regulares; que son los que, profesionalmente, asumen, no solamente por dictado de su conciencia patriótica, sino también por directrices específicas en la defensa e integridad del territorio. El 327 de la Constitución es clarísimo: habla del deber formal de la fuerza armada?

-¿Entonces, ahora, vamos a echarlo a un lado? ¿Por qué Maduro en el evento habla de traidores y traidoras? ¿Quiénes son? ¿Miembros de las fuerzas armadas? ¿Civiles? Aquí lo que yo percibo es una señal de profunda debilidad y de conflicto a lo interno del gobierno, y, mientras tanto, el hambre; los altos precios; el tema humanitario; las medicinas no se resuelven.

De nuevo la expectativa se forma sobre una fecha determinada; como es el 10 de enero; que, supuestamente, marcaría la salida del gobierno. ¿Qué desenlace le ve usted a esta situación?

-El 10 de enero es una fecha constitucional. Está vigente en la Constitución de 1999. Concluye el período de Nicolás Maduro. Ahora, visto que él activó una convocatoria electoral, vía Asamblea Nacional Constituyente; que no tiene facultades de esa naturaleza. ¿Cómo interpretó el país y la comunidad internacional tal despropósito? Como una medida de naturaleza política; al margen de la Constitución. No puede ser utilizado el 10 de enero para intentar legitimar un segundo período. Maduro tiene que saber que lo está haciendo por vía de hecho, y eso constituye un acto de usurpación.

-Eso va a tener consecuencias políticas. Por lo tanto, con independencia de lo que suceda en el país en esa fecha, eso marca un quiebre en el principio, establecido en la Carta Democrática Interamericana y en la propia Constitución, acerca de la legitimidad de origen. Porque la Constitución de 1999; no lo olvidemos, fue promovida por Hugo Chávez; para de alguna manera crear una cobertura de naturaleza constitucional a la asonada del 4 de febrero de 1992.

-Es decir, esa Constitución somete a los principios de legalidad la elección y la toma de posesión de un presidente, que tiene que ser electo en procesos electorales, convocados de acuerdo a esa propia Constitución, y eso no se hizo para los efectos del 20 de mayo. Independientemente de lo que haga Maduro, esa es una fecha que marca un punto de quiebre, y por eso es que la sociedad venezolana y la comunidad internacional, vista la crispación por el conflicto económico, político y social del país, están planteando, que es necesario buscar una solución; que no puede ser por hechos de fuerza; disfrazados de constitucionalidad.

¿Le corresponde, a su juicio, a Voluntad Popular en esta oportunidad ejercer la presidencia de la AN?

-Sin duda, eso es consecuencia de un acuerdo político que llevó a esas agrupaciones; que se conformaron para las elecciones de 2015, a anunciarle al país un sistema de rotación y de asignación de responsabilidades. Para mí este es un hecho, absolutamente, normal. Cualquier otra especulación forma parte de los escenarios de contrainteligencia que se han venido presentando en el país, como una manera para orientar y de desanimar a la población; que quiere un país en bienestar; un país conciliado; un país entre todos.

-Porque la tarea de Venezuela, visto su palmarés, que fue un faro para los efectos de la promulgación de la democracia en América Latina, es que su sociedad regrese a la normalidad en el marco de un profundo conflicto de naturaleza social; que tiene a más de cuatro millones de compatriotas huyendo del país.

De nuevo vemos repetirse el capítulo de la creación de un Frente Amplio (FA). ¿Usted cree que éste ahora sí será acertado?

-El FA se trata de una convocatoria auténticamente extendida a toda la población y a todo el liderazgo venezolano. Yo quiero aprovechar; no sólo para ratificar que respaldamos estas iniciativas, con el padre Luis Ugalde a la cabeza, que es un hombre, insospechadamente, venezolano, y no sólo de nación sino también de trascendencia.

-Aprovecho para invitar, en razón de estos días de fin de año a todos los factores políticos a aproximarse a esta realidad; que se trata de una salida democrática; que estamos desarrollando sobre la base de ideas; sobre la base de temas programáticos, para la reconstrucción del país; que no está inspirada por conductas de odio; sino que convoca a los venezolanos a una profunda rectificación, para construir entre todos.

¿La oposición no está muy fragmentada, en especial, luego de las revelaciones de Gorrín?

-La oposición está atravesando por un problema de confusiones y de conflictos interiores. Pero, recordemos el ejemplo de Chile. En Chile la situación era aún más dramática, que la de nosotros los venezolanos, y cuando la oposición se sentó, en aquella epopeya extraordinaria del senador Aniceto Rodríguez que se empeñó en la creación de una mesa de trabajo, a favor de la unidad del pueblo chileno, y los resultados: ahí están.

-Esa unidad pudo ganarle el plebiscito a Pinochet y pudo ganar las elecciones en Chile, y la alternabilidad democrática consolidó todos los proyectos de desarrollo, y ha profundizado en la búsqueda de una mayor equidad.

-La unidad es la solución y yo creo que es el momento, pese a las diferencias, de reconciliación nacional.

 

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