Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Einstein Millán Arcia: El patriota que reto a los imperios

Einstein Millán Arcia: El patriota que reto a los imperios

 

Introducción: Usted puede estar en desacuerdo con lo que va a leer. Usted puede sentirse incluso señalado, pero en resumen, si en Venezuela hubiese prevalecido la selectividad y restricción en el ingreso de extranjeros a nuestra patria, que predominaba cuando Marcos Pérez Jiménez, si se hubiese mantenido la rigidez en la aplicación de las leyes y la exigencia de los más altos estándares de calidad y cumplimiento en los compromisos contraídos por aquellos que contrataban con el estado, y si el patriotismo se hubiese arraigado y reforzado desde el hogar mismo, no estarían nuestro hermanos Venezolanos regados por el mundo siendo “despreciados” y señalados de invasores, rebotados en los puertos y aeropuertos. No estaría el país sumido en la más vil corrupción, desculturización, acelerada penetración extranjera, perdida de valores y abandono jamás visto desde su fundación en Julio de 1821.

Lo Sucedido:

A la sociedad Venezolana le han venido lavando el cerebro los “adecos y copeyanos” desde la caída del gobierno de Marcos Pérez Jiménez para criminalizarlo, para deformar verdades y para hacerle creer, que ese periodo de 6 años donde nuestra patria tuvo brillo y luz propia, fue nefasto para la historia contemporánea de Venezuela. Le han venido lavando el cerebro a los Venezolanos, para hacerles creer que fueron años nefastos, cuando por el contrario, ha sido el único periodo de verdadero florecimiento de la patria. Muchos de esos que hoy arengan, se dan golpes de pecho y maldicen la revolución, son los mismos que hace más de 20 años ensalzaban al Juan Bimba “adeco”, o la gomina de Caldera. Se repartían el país al son de un escocés o en medio de barraganas, mientras engañaban con un discurso embaucador y descarado al Venezolano incauto, a ese mismo Venezolano que cansado de tanta mentira les cobró esa deuda pendiente en 1998.

A esa perversa clase política le ha importado la patria un bledo en esos años de destructiva historia cuarto y quinto republicana, años de retroceso y de destrucción sistemática, agravada y creciente de Venezuela. Años perdidos para nuestro país, años donde los antivalores encontraron su madriguera penetrando hasta el tuétano a nuestras instituciones y gran parte de nuestra sociedad civil y militar. Años donde los extranjeros han pisoteado nuestras costumbres, nuestras instituciones y han saqueado nuestros recursos y aun así, hay politiqueros y militares que se sumergen en el excremento de la conspiración contra su propio país, apoyados en esos elementos foráneos.

Cuando entre 1947 y 1951 se invirtieron unos US$12 @ US$13 millardo en la reconstrucción de toda Europa (unos US$120 millardo a dólar actual), desde la funesta caída de Pérez Jiménez le han entrado al país unos US$5 @ US$6 trillones. Mientras ese dinero entraba al país, se enriquecían los traficantes de la política cuarta y quinta republicana, unos cuantos vivos y extranjeros. Venezuela caminaba constante hacia ese despeñadero en el que hoy se encuentra sumergido; un país donde no hay ley, no hay esperanza y no hay futuro. Un país donde el gentilicio y la identidad patria no existe, un país donde a diario pisotean nuestros moribundos valores y exhausta cultura. Un país tomado por las fuerzas antinacionalistas; las fuerzas del mal.

La Obra de un Visionario Patriota:

Durante el gobierno de Pérez Jiménez hubo construcción de patria. Todas; sino la mayoría de las principales obras, vías de comunicación e infraestructura industrial, alimentaria y turística que hoy ostenta el país, provienen de esos años de ejercicio del poder bajo el enfoque meramente nacionalista. El país evolucionó enormemente preparándose para enfrentar los retos del siglo 21, proyectando desarrollos futuristas y crecimiento armónico, con un orden social fundamentado en el respeto a los espacios del ciudadano común y en un amor intenso y expreso por la patria. Venezuela dio un salto innegable hacia el futuro. El país había emprendido firme el camino hacia la modernización y el progreso, hacia el desarrollo y el crecimiento. Hubo un auge en lo intelectual, en lo económico, en lo social, en el campo de la construcción de la Patria.

El gobierno “PerezJemenista” llevaba plomo en el ala, porque pesar de haber luego convocado a elecciones abiertas, en sus inicios el régimen político era una dictadura sostenida con el apoyo institucional de las Fuerzas Armadas y nada proveniente de la fuerza e imposición es aceptable como gobierno. Sin embargo, la obra de Perez Jiménez es incuestionable.

Hay aun en el ambiente cierta aprensión creada por intereses tanto de la democracia punto “fijista” como del socialismo Bolivariano, así como por algunos agentes y representantes de intereses extranjeros, de esos que abundan en nuestro país. Estos últimos cerraron filas contra el gobierno “PérezJimenista” movidos por un irracional sentimiento de envidia y por la perdida apresurada de imagen ante una Venezuela pujante, amen de la desaparición de prebendas en el área de los grandes negocios del petróleo, transporte y minería entre otros.

Las dificultades de los pasados 60 años de flaca democracia 4to y 5to republicana, hacen voltear la cara con nostalgia hacia el orden y el brillo del gobierno de Marcos Pérez Jiménez, gobierno que en cortos 6 años dejo su firma indeleble en innumerables obras y proyectos traducidos en un envidiable renombre mundial de la Venezuela de entonces: “La carretera Panamericana, la autopista Caracas-La Guaira, la mayor parte de las vías urbanas y extraurbanas entre las principales ciudades y poblados del país que hoy día aun permanecen, el Círculo de las Fuerzas Armadas, la propuesta extraordinaria de la planta siderúrgica del Orinoco, el sistema de electrificación del río Caroní, el plan nacional de ferrocarriles, el sistema de riego del río Guárico, los desarrollos agropecuarios que hoy todavía producen (Calabozo, Turen, El Cenizo y La Unidad Agropecuaria de Los Andes); un vivo ejemplo de la real soberanía alimentaria, las zonas turísticas de los Estados Mérida y Nueva Esparta, las avenidas Urdaneta y Guzmán Blanco, autopista del Este, Centro Simón Bolívar, Centro Administrativo de la Ciudad Universitaria, cuartel de las Fuerzas Armadas de Cooperación,” entre muchas otras.

Con el norte de convertir a Venezuela en un país de vanguardia en lo turístico, posiciona a Venezuela como el país con el mejor desarrollo hotelero y turístico de América Latina, construyendo una cantidad importante de Hoteles de alto calibre a nivel nacional. Obras que no se centraron en perpetuar la riqueza petrolera, sino en preparar al país para la diversificación y la pluralidad de su aparato productivo. Ni en los 40 años de la cuarta, ni en estos 20 años de la quinta se ha construido tanta patria tanto como en esos cortos 6 años. Pérez Jiménez fue el primer visionario de la política contemporánea, el único y verdadero estadista con el que ha contado el país. El progreso y empuje de Venezuela de entonces, irritó al imperio del norte y europa, las cuales movieron sus tentáculos dentro de una oposición apátrida y sectores con un patriotismo alienado dentro las FFAA minados de ambición de poder, para exacerbar los ánimos en el país.

A su gobierno le endilgan represión política y le acusan de silenciar la oposición, le culpan de perseguir la disidencia, de torturas; algunos le señalan asesinatos. Sin embargo nunca fue probada judicialmente su responsabilidad personal. Esas represiones torturas y asesinatos que le endilgan sin embargo, lucen imperceptibles cuando se comparan contra los ciento de miles de caídos, desaparecidos y asesinados que ha habido durante los años de “democracia” 4to y 5to republicana, sin contar aquellos que han caído producto de la hambruna y escasez de insumos y atención medica.

En lo económico, al país le sobraban inversiones; hubo un envidiable crecimiento del Producto Interno Bruto, así como del nivel de vida del Venezolano. Nos llovieron inmigrantes que eran selectiva y celosamente escogidos. No se permitió la inmigración irracional; esa que hoy nos asfixia y que destruye nuestro sistema de seguridad social otrora pujante. Esa inmigración dañina, improductiva, delincuencial que hoy invade de punta a punta nuestra patria. Esa inmigración de rapiña y destrucción que se bendice en nombre de una hermandad que solo existe en las mentes vacías del populismo, la demagogia y el antinacionalismo. Hoy día Venezuela acusa un grave problema de seguridad nacional, donde alrededor del 35% de nuestra población esta conformada por extranjeros de primera o segunda generación que consumen la patria desde adentro, porque su objetivo no es identificarse, radicarse y ayudar a construir nuestro país, sino lucrarse de el a toda costa.

Mientras hoy día nuestra patria esta sumida en oscuros indicadores económicos, sociales y un negro porvenir, durante los años de gobierno de Marcos Pérez Jiménez estos indicadores mostraban un país en crecimiento, con baja inflación, bajo nivel de desempleo, un país seguro, respetado; un país con un brillante porvenir envidiado por el resto de Latino America y el mundo. Un país donde la inflación más alta registrada ocurrió en 1956, con 1,4% en todo el año. El crecimiento de la economía Venezolana de 1952 a 1958 fue el más alto del hemisferio occidental, por encima de potencias como Estados Unidos, y el Reino Unido. La falsa democracia, los traidores a la patria, los corruptos oportunistas y el ruin socialismo se han encargado de deformar estas verdades. Otros hablan de dictadura o militarismo, pero pierden de vista que fue su arraigado patriotismo y vocación nacionalista que hicieron grande a Marcos Pérez Jiménez. No defendemos al Pérez Jiménez militar; defendemos al patriota, al nacionalista, al Venezolano.

Los políticos de la 4ta, ni lo que queda de la 5ta republica no han pensado ni piensan en el beneficio del país, sino en asegurar su permanencia en el poder y en enriquecerse robando lo que nos pertenece a todos; multiplicando la pobreza. Consideran que son dueños de nuestra hacienda y no simples administradores como lo que realmente son de nuestro dinero y nuestros recursos. Hacen uso indebido del poder y del dinero de la nación, aprovechándolo para su beneficio personal. Se enriquecen vulgarmente, se regodean de ser corruptos, se rodean de un cerco impenetrable y abusan del ciudadano de a pie creyéndose eternos y todopoderosos. Negocian a espaldas del mejor interés nacional, a puerta cerrada y en muchos casos violando nuestra constitución y nuestras leyes. Usted juzgue con los pies sobre la tierra. En nuestro país hace falta un gobierno que siendo de patriota y nacionalista, no pierda de vista la necesidad de competir sobre la base de la productividad, la tecnología y el conocimiento, un gobierno apoyado en la estricta e invariable aplicación de las leyes. Un gobierno donde cada quien tenga según su esfuerzo y preparación; un gobierno y una sociedad de respeto, principios y valores.

@EinsteinMillan

[email protected]

 

Te puede interesar

Cargando...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »