Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Pablo Hernandez Parra: La Conclusión de el colapso

Pablo Hernandez Parra: La Conclusión de el colapso

 

“El objetivo de cambiar radicalmente el orden social vigente es una tarea titánica”

Así comienza Teitelbaum la conclusión a su  libro El colapso del progresismo y el desvarió de las izquierdas, seguidamente describe el actual poder de las clases dominantes, que se incrementa por cuanto el papel las llamadas izquierdas no terminan de realizar  “un análisis riguroso y objetivo de la realidad económica, política, social y cultural, y de las dinámicas y tendencias de los procesos políticos sociales, incluida la relación de las clases en presencia”

Como una derivación de esta falla en el análisis de la realidad, Teitelbaum, critica el error en los análisis de los dirigentes de dichos movimientos anarquistas, feministas, ecologistas, etc., conduciéndolos a sembrar  la división y confusión en la lucha por articular todos esos conflictos, en la lucha principal  como es “resolver la contradicción principal inherente al sistema capitalista”.

La crítica de Teitelbaum la extiende a algunos políticos de izquierda y analistas políticos  ligados a dichos movimientos…por la subjetividad de sus métodos de análisis que se basan más en sus deseos, en los símbolos, en las palabras y en los discursos.  De esta manera el autor atenúa su crítica al accionar de dichos movimientos, reduciéndola a una cuestión de un mero “análisis subjetivo” y no a la posición de clases que representan dichos dirigentes en esos movimientos y en la lucha de clases, expresando en ellas la influencia de algunas variantes de las culturas e ideas de las clases dominantes contaminan a la izquierda, lo que explicaría, por lo menos en parte, su impotencia crónica.  En pocas palabras la “concepción subjetiva” es una posición de clase y no es un error de método de análisis, tal como lo ha señalado el autor en el tercer párrafo se la introducción. De ahí que atenúa al final del libro, lo que al comienzo del mismo a planteado con claridad.

El derrumbe del mal llamado campo socialista ocurrido entre 1989 -1992, con la implantación definitiva del mercado y la propiedad privada en Rusia y China, cierra un ciclo en la historia del capitalismo, donde este a través del camino del capitalismo de estado cumplió  con su papel de acelerar el desarrollo del capitalismo en países y regiones atrasadas del planeta en la época del imperialismo, los monopolios y el capital financiero.

Esa época, coincide con la  derrota definitiva de la lucha armada en Centroamérica, los comienzos de la privatización, la crisis de la deuda en América latina y la aparición del Foro de Sao Paulo, donde la burocracia cubana sirvió para darle un disfraz “socialista y marxista” a estos movimientos. Y  esas condiciones histórico-sociales concretas hay que tenerlas presente a la hora de analizar las políticas, posiciones y acciones de los Chavez, Morales, Kirchner, Lula, Mujica, Funes y otros líderes “progresistas y de izquierda” que desde entonces han proliferado en América Latina asumiendo posiciones de gobierno, concluyendo este ciclo de nuevo neocolonialismo.

Por ello el progresismo y los “marxista y marxismos” que han apoyado estos movimientos y gobiernos, no son acciones fruto de un simple error de  “análisis subjetivos de la realidad” sino una política claramente delineada por el capital financiero internacional como parte de la sustitución de las soberanías nacionales por un nuevo sistema colonial como parte del Nuevo Orden Mundial. Total desde el siglo XIX el capital financiero ha tenido como parte de su  política de control y dominación de los asalariados y explotado, la de apoyar, promover y llevar a posiciones de gobierno a dirigentes y organizaciones de “izquierda” y de origen popular.

Teitelbaum, continúa su conclusión analizando un problema crucial dentro del movimiento de trabajo, la cuestión de la conciencia de las masas populares y la influencia de las ideas de  las clases dominantes en ella. Especialmente el por qué las masas, en épocas de crisis económicas, tiende apoyar a líderes e ideas reaccionarias y conservadora. Pero lo más llamativos de Teitelbaum es que cita a diversos autores como Marcuse, Lars Sven, Foucault para explicar esa conducta y olvida a quien desde posiciones del materialismo histórico le dio respuesta a este problema capital como fue Wilhelm Reich.

En La Sagrada Familia (septiembre 1844) primer documento conjunto escrito por Marx y Engels, en el plantean por primera vez la misión histórica del proletariado como un imperativo moral, a partir de su papel principal en la producción de los bienes materiales y servicios esenciales de la sociedad. Desde de ese momento la definición de la cuestión de la clase en sí y clase para sí queda planteada dentro del movimiento de los trabajadores.

En el proletariado plenamente desarrollado se hace abstracción de toda humanidad, hasta de la apariencia de la humanidad; en las condiciones de existencia del proletariado se condensan, en su forma más inhumana, todas las condiciones de existencia de la sociedad actual; el hombre se ha perdido a sí mismo, pero, al mismo tiempo, no sólo ha adquirido conciencia teórica de esa pérdida, sino que se ha visto constreñido directamente, por la miseria en adelante ineluctable, imposible de paliar, absolutamente imperiosa -por la expresión práctica de la necesidad-, a rebelarse contra esa inhumanidad; y es por todo esto que el proletariado puede libertarse a sí mismo. Pero no puede él libertarse sin suprimir sus propias condiciones de existencia. No puede suprimir sus propias condiciones de existencia sin suprimir todas las condiciones de existencia inhumanas de la sociedad actual que se condensan en su situación. No en vano pasa por la escuela ruda, pero fortificante, del trabajo. No se trata de saber lo que tal o cual proletario, o aun el proletariado integro, se propone momentáneamente como fin. Se trata de saber lo que el proletariado es y lo que debe históricamente hacer de acuerdo a su ser. Su finalidad y su acción histórica le están trazadas, de manera tangible e irrevocable, en su propia situación de existencia, como en toda la organización de la sociedad burguesa actual.

Esta misión histórica del proletariado como un imperativo moral en la concepción de los dos jóvenes Materialistas Practico, la resumen en la célebre sentencia  “…No se trata de lo que directamente se imagine tal o cual proletario, o incluso el proletariado entero. Se trata de lo que es y de lo que históricamente se verá obligado a hacer por ese ser…”

Llama la atención que este problema de la conciencia de clases,  crucial en las luchas de los trabajadores contra el capital, Teitelbaum, no cite, ni tome en cuenta el decisivo aporte de Reich en sus escritos especialmente La Psicología de Masas del Fascismo (1933).

Y esta cuestión es más relevante por cuanto Teitelbaum  finaliza su conclusión sobre la titánica tarea de cambiar el orden vigente,  repitiendo 100 años después la conclusión de  Lenin sobre el fin del capitalismo y las conocidas  condiciones de Marx y Engels para una revolución.

Sobre lo primero, señala: …el capitalismo ha llegado a un cúmulo de contradicciones tal que se ha convertido de hecho en la antesala del socialismo, como forma de resolución de esas contradicciones en una etapa humanamente superior. …. Las clases dominantes han erigido en defensa de sus privilegios toda una serie de murallas: ideológicas, culturales, políticas, económicas, sociales y represivas.  Y sobre las condiciones para el logro del objetivo repite…hacen faltan dos condiciones: que converjan una crisis profunda del sistema y la conciencia en las masas de que sólo es posible superarla cambiando el sistema. La crisis está y se profundiza cada vez más. Pero falta la conciencia de la necesidad del cambio

Teitelbaum, pese a reconocer la represión como una de las barreras defensivas del capitalismo, subestima de hecho el papel fundamental que juegan las guerras y el aparato militar mundial del capitalismo como principal barrera, para el logro del objetivo de transformar el orden vigente.

Sobre la incumplida profecía de Lenin, nuevamente el autor parece desconocer el análisis de Rudolf Hilferding, especialmente la conclusión de este, sobre el imperialismo como una nueva fase de desarrollo mundial del capitalismo y no cono su fase terminal. Y este olvido, es más grave por cuanto Teitelbaum finaliza su valioso libro señalando: no puede haber un verdadero socialismo sin una auténtica democracia participativa o democracia directa. Que no es la “democracia representativa” del sistema capitalista, actualmente en estado de descomposición avanzada.

Y esto tiene una importancia crucial en la  situación actual por cuanto fue precisamente Hilferding hace 108 años, quien profetizo con toda exactitud, siguiendo consecuentemente el método de análisis de Marx que el capitalismo se expandiría mundialmente bajo la hegemonía del capital financiero y sentencio con claridad “El capital financiero no quiere la libertad, sino la dominación”.

Hoy cuando el capital financiero impone sin enemigos serios de clase que se oponga a l consolidación de su imperio mundial llamado eufemísticamente Nuevo Orden Mundial, plantearle a la humanidad pensante y sufriente, a los asalariados, excluidos y endeudados del mundo que la TAREA PRIORITARIA Y URGENTE: SUSTITUIR LA DEMOCRACIA “REPRESENTATIVA” DEL SISTEMA DOMINANTE EN ESTADO DE DESCOMPOSICIÓN AVANZADA POR UNA AUTÉNTICA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA, nos parece un grave retroceso ideológico, (Continuara).

1- Según el autor el Cuando decimos izquierda nos estamos refiriendo a la izquierda tradicional generalmente representada por los partidos comunistas, los que aún sobreviven en proceso de lenta agonía después de decenios y que, salvo excepciones, han virado a un franco reformismo y también a las distintas variantes de la “izquierda crítica” (“pos”, “neos” alguna cosa, fracciones trotskistas, ecologistas, etc.).

2-  Representado según el autor  por Termino que el autor a cimienzos del libro identifica con los Partidos comunistas y los marxismo

3- Cambiar el mundo sin tomar el poder es una crítica directa a la tesis moderna de los anarquistas del mundo, convertidos como los “comunistas” en reformadores del sistema y renunciando a la lucha de clases

4- “Cuando hablamos de “sistema capitalista” no nos referimos solamente a sus aspectos económico-financieros, sino al conjunto de un sistema de dominación, con sus componentes económico-financieros pero también políticos, militares, sociales, ideológicos, culturales, comunicacionales e “informacionales”. Así describe el autor al sistema capitalista. dejando a un lado señalar la contradicción principal del sistema: Capital contra trabajo, expresada en la propiedad privada de los principales medios de producción y trabajo asalariado.

5- Este camino fue el seguido por la Alemania de Bismarck, con el apoyo de capitales internacionales, camino que  también se operó en EEUU en la época.

6- Ya Marx y Engels, tuvieron que lidiar con Lasalle y otros reformistas y experimentaron el aburguesamiento de capas de la clase obrera y  Engels poco antes de su muerte en 1895 vivió los primeros ataques del revisionismo en el seno de la socialdemocracia alemana. Hoy esa política se ha generalizado hasta el punto de que es el propio capital y sus medios de comunicación, quienes producen en serie esa nueva mercancía de líderes mediáticos, verdaderos enemigos de paja, que producen a diario.

7- Bajar en  https://saltamontesasul.wordpress.com/2013/08/27/descargar-libro-psicologia-de-las-masas-del-fascismo-wilhlem-reich/.  . http://bp000695.ferozo.com/wp-content/uploads/2013/02/ReichPsicologiaMasasFacismo.pdf.

8- Este problema va a ocupar un lugar de importancia en el seno del movimiento de los trabajadores. Mas agravado por cuanto los manuscritos de  El Capital, finalizan cuando Marx va a comenzar a escribir la cuestión de las clases sociales .Lenin y Lukács vuelven sobre el tema sin hallarle solución.

9- En  https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/sagfamilia/04.htm#i. SEGUNDA NOTA MARGINAL CRITICA

10- Esta es la definición que Marx y Engels le dan al comunista en La Ideología Alemana

11- Marx Engels, La Sagrada Familia

12- Sobre el papel de las guerras en la implantación del imperio mundial del capital financiero, es importante la lectura del Informe Iron Mountain, especialmente la SECCIÓN 7 – SÍNTESIS Y CONCLUSIONES, La Naturaleza de la Guerra en https://lukranaxem.files.wordpress.com/2009/10/el-informe-de-iron-mountain.pdf.

13- Nuevamente llama la atención que este autor, tampoco es mencionado por Teitelbaum en su libro. El Capital Financiero (1910) fue justamente considerado en el momento de su aparición como el Tomo IV de El Capital. Hilferding es el primer marxista, que a partir de los escritos inconclusos de Marx sobre el Capitalismo, analiza la nueva época que estaba naciendo en el momento que Marx publica el Tomo I.

14-  Lenin citando a Kautsky señala “Desde el punto de vista puramente económico, —dice Kautsky—, no está descartado que el capitalismo pase todavía por una nueva etapa, la de la extensión de la política de los cárteles a la política exterior, la etapa del ultra imperialismo’’ , es decir, de un super imperialismo, de una unión de los imperialismos de todo el mundo sin luchas entre ellos, una etapa en que terminarán las guerras bajo el capitalismo, una etapa de “explotación conjunta del mundo por el capital financiero unido internacionalmente”

15- Título del Capitulo IV del libro de Teitelbaum

 

Te puede interesar

Cargando...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Traducción »