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Dicom en 2018, el intento del gobierno por revivir el mercado cambiario

 

El nombre de Dicom es casi un apodo burocrático que le quedó al sistema cambiario venezolano cuya mayor mutación la experimentó en 2018 en otro intento del gobierno de Nicolás Maduro de revivir la compra y venta de divisas, en medio de la peor crisis económica del país.

Banca y Negocios

En 77 subastas esta plataforma sirvió para negociar un total de $186.561.433, prácticamente la mitad de lo que el gobierno asignó por esa vía en 2017, en la primera etapa de este sistema. Además, fue la vía para establecer un tipo de cambio oficial único y devaluar la moneda.

Luego de su freno en seco de agosto de 2017, el Banco Central de Venezuela retomó en febrero las subastas cambiarias. La novedad fue que se trataría de un “un sistema de flotación, abierta al sector privado, en la que demandantes y oferentes participarán sin más restricciones”. Para ello se publicó el convenio cambiario número 39, donde además se permitía a las casas de cambio recibir remesas y se establecía que el gobierno no actuaría como oferente.

Se le llamó Sistema de Tipo de Cambio Complementario Flotante de Mercado y mantuvo las siglas Dicom. Con él se eliminó el tipo de cambio de Bs 10 (BsS 0,0001) correspondiente al Dipro (Divisas Protegidas), que estaba vigente desde marzo de 2016.

En la primera subasta de esta etapa la tasa de cambio se fijó en Bs 25.000 (BsS 0,25), descongelando también la tasa del sistema que se había quedado en Bs 3.345 (BsS 0,033), desde agosto de 2017. Una devaluación de 86,6%.

Luego de las elecciones presidenciales, en las que los principales partidos de oposición no participaron, Nicolás Maduro se aprestaba para aplicar medidas económicas. Mientras tanto, el Banco Central de Venezuela (BCV) autorizaba a las casas de cambio a recibir remesas por encima de la la tasa de referencia de las subastas y aunque en un principio se acercó al dólar paralelo, la brecha se fue abriendo cada vez más.

A principios de agosto la Asamblea Nacional Constituyente aprobó una solicitud de Maduro de derogar los ilícitos cambiarios, lo que se interpretó como una liberación de la compra venta de divisas, pero que dejó más dudas que certezas.

Tres meses después de ser reelecto en un proceso cuestionado nacional e internacionalmente, Maduro lanzó su paquete de medidas económicas centradas en devaluación de la moneda, uso del petro como unidad de cuenta, alza de salarios e impuestos.

La aplicación del petro (que sufría su primera mutación luego de su primer fracaso como criptomoneda) como unidad de cuenta fue la vía para fijar un nuevo tipo de cambio. El gobierno decidió que un petro valdría BsS 3.600 desde el 20 de agosto y, como un petro es igual a un barril de petróleo y según el Ejecutivo este vale $60, el valor oficial de la moneda estadounidense en Venezuela pasó de BsS 2,48 a BsS 60 (Bs 6.000.000), una devaluación de 96%.

En septiembre se publicó el Convenio Cambiario N° 1, donde se estableció la libre convertibilidad del bolívar y otras resoluciones que hasta ahora se quedaron en el papel como la venta de divisas por parte de las casas de cambio y los bancos.

Otra promesa que no se concretó fue la anunciada en octubre, cuando el vicepresidente de Economía, Tareck El Aissami, aseguró que se venderían 2.000 millones de euros en el Dicom. Los datos de las subastas muestran que nunca aparecieron. Sí se vendieron euros, pero no en la cantidad que se informó ni provenientes del BCV.

Al menos en los bancos públicos, a los clientes con cuentas en dólares, les abrieron de forma automática una nueva en euros para las operaciones en el Dicom. Personas naturales que compraron la moneda común europea se quejaron posteriormente de retrasos en los depósitos o de la imposibilidad de retirarlos en el extranjero.

En noviembre el Ejecutivo volvió a modificar el valor del petro y lo elevó a BsS 9.000. De un plumazo la tasa de cambio pasó de BsS 85,87 a BsS 151,64, una nueva devaluación, esta vez de 43,37%. Lo que ha venido después es una fuerte aceleración de este tipo de cambio, en la búsqueda de igualar al paralelo. Solo en diciembre la tasa ha subido BsS 484,94, para una devaluación de 76,18%.

Sin embargo, el mercado cambiario sigue dando mostrando a escasez de divisas y de confianza para que ingresen, en especial porque el gobierno tiene que maniobrar con las pocas que tiene para saltarse las consecuencias de las sanciones de Estados Unidos, que si bien no restringen su uso en el extranjero, sí le ha ocasionado quedarse sin bancos corresponsales.

 

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