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ARC se reunió con la delegación de la Unión Europea

 

Solicitamos al grupo de contacto sustituir la propuesta de elecciones presidenciales anticipadas por el referéndum consultivo

“Un 60 % de los venezolanos quiere que el cambio político se produzca por la vía de negociaciones y acuerdo y de un gobierno de unidad nacional”

La Alianza por el Referendo Consultivo (ARC) entregó a la representante de la Unión Europea en Venezuela, embajadora Isabel Brilhante Pedrosa, una misiva dirigida a Federica Mogherini, Alta Representante para la Política Exterior de la Unión Europea y a Tabaré Vázquez, Presidente de la República Oriental del Uruguay, ambos integrantes del Grupo de Contacto Internacional sobre Venezuela, en la que se demanda que en lugar de una elección presidencial anticipada, se le proponga tanto al gobierno como a la Asamblea Nacional AN, la convocatoria de un referendo consultivo acordado entre ambos,  que permita darle la palabra al pueblo y así constitucionalizar la relegitimación de todos los Poderes Públicos nacionales mediante elecciones generales.

A la reunión asistieron Oly Millán, Gustavo Márquez Marín, Enrique Ochoa Antich, Juan Barreto y Edgardo Lander.

Gustavo Márquez Maín, fungió como vocero e informó que la Alianza por el Referendo Consultivo ARC le propone  al Grupo de Contacto, su carácter de facilitador del diálogo y la negociación entre las partes,  además que considere “sustituir su propuesta de elecciones presidenciales anticipadas por la de la convocatoria a referendo consultivo para relegitimar todos los Poderes Públicos nacionales mediante elecciones generales”.

Los siguientes son algunos de los planteamientos formulados en la misiva:

Venezuela se encuentra atenazada hoy por dos extremos políticos. Desde el gobierno y desde algunos sectores radicalistas de la oposición tutelada por los Estados Unidos, atrincherada en sus respectivas posturas y creencias, “se ha venido propiciando un enfrentamiento a ultranza que ha convertido a nuestro país en un campo de batalla”.

Más allá de su poder institucional y logístico, estos extremos no representan a la mayoría del país. La última encuesta Datincorp, da cuenta de cómo casi “un 60 % de los venezolanos quiere que el cambio político se produzca por la vía de negociaciones y acuerdo y de un gobierno de unidad nacional”, y sólo el 20%, prefiere una salida violenta (golpe de Estado, rebelión popular o intervención militar extranjera).

Creemos que, en estas circunstancias extraordinarias y de expecial trascendencia para el país, hay que darle la palabra al pueblo, mediante la convocatoria de un referendo consultivo, el cual es un mecanismos constitucional y políticamente válido para quienes ejercen hoy el poder político desde el gobierno y desde la Asamblea Nacional AN. Esta es una vía legítima, aceptable y acatable por todos los venezolanos para promover el cambio político anhelado. Muy diferente a la rendición incondicional que supone el “cese de la usurpación” a la fuerza, la cual incluso de darse, en el actual contexto de polarización e injerencia externa, no resolvería la crisis política sino que incluso podría agravarla. Además, sería el primer paso en el proceso de reinstitucionalización del país, de vuelta a la Constitución y de reafirmación de la soberanía popular y nacional, frente a las amenazas externas que se ciernen sobre el Estado Nación venezolano.

Esta ruta democrática y pacífica requiere como condición que ambos polos acepten adelantar  un dialogar y negociar el siguiente  acuerdo mínimo

La atención inmediata a la situación de emergencia social compleja que padecemos los venezolanos, mediante un programa gestionado por Naciones Unidas, libre de politización y que atienda los principios que rigen la asistencia humanitaria por la comunidad internacional, vale decir, por:

 Los principios de humanidad, neutralidad e imparcialidad.

La soberanía, la integridad territorial y la unidad nacional de los Estados deben respetarse plenamente, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.

El Estado venezolano tiene la responsabilidad primordial y principal de ocuparse de las víctimas de la emergencia social compleja existente en el territorio nacional, con el acompañamiento y el apoyo de la comunidad internacional a través de las Naciones Unidas.

El Estado venezolano está llamado a facilitar la labor de los organismos de la comunidad internacional responsables de implementar la asistencia humanitaria, vele decir, el Comité Internacional de la Cruz Roja CICR y los organismos especializados del Sistema de Naciones Unidas.

Los términos de la gobernabilidad que debe derivarse del referendo, las         seguridades       que para el día después deben tener todos los sectores políticos         implicados en términos de su participación y convivencia en un nuevo Estado plenamente democrático.

Le proponemos al Grupo de Contacto considere sustituir su propuesta de          elecciones        presidenciales anticipadas por la de la convocatoria a referendo          consultivo, convocado de común acuerdo entre  el gobierno y la Asamblea Nacional, en los términos establecidos en la Constitución y bajo la rectoría de un CNE de consenso nacional.

A continuación el texto de la carta

Caracas, 22 de marzo de 2019

Federica Mogherini

Alta Representante de la Política Exterior de la Unión Europea

Tabaré Vázquez

Presidente de la República Oriental del Uruguay y demás integrantes del Grupo de Contacto Internacional sobre Venezuela

Distinguidos señores:

Quienes suscribimos, promotores de la Alianza por el Referendo Consultivo, nos dirigimos a ustedes con el propósito de exponerles lo siguiente:

Venezuela se encuentra atenazada hoy por dos extremos políticos. Desde el gobierno y desde algunos sectores radicalistas de la oposición tutelados por los Estados Unidos, atrincherados en sus respectivas posturas y creencias, se ha venido propiciando un enfrentamiento a ultranza que ha convertido a nuestro país en un campo de batalla, lo que, naturalmente, como ocurre con todo campo de batalla, se salda en destrucción, devastación, hambre, pobreza, enfermedad, violencia y muerte. Esta fractura nacional se emblematiza claramente en el choque entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo.

No vamos aquí a caracterizar en profundidad la situación ni a cada uno de sus actores principales. Bástenos con decir que ambos echan mano por igual de conductas y prácticas autoritarias y violatorias de la Constitución y que éstas son el telón de fondo de la inmensa crisis económica y social que padecemos. Se llega incluso al límite revulsivo de convocar explícitamente los fantasmas de la guerra civil y de una infamante intervención militar extranjera. La restitución de una democracia plena, respetuosa de los derechos humanos, políticos y civiles, económicos, sociales y culturales, no será posible sin resolver legítimamente, y mediante una ruta democrática, esto es, constitucional, civil, pacífica, y soberana, basada en el diálogo, la negociación y el acuerdo, la crisis política que padecemos.

Queremos subrayarles que tenemos la certeza de que, más allá de su poder institucional y logístico, de su capacidad de movilización, y de sus fuentes de financiamiento, estos extremos no representan a la mayoría del país. La última encuesta Datincorp, muy prestigiosa en nuestra país, da cuenta de cómo casi un 60 % de los venezolanos quiere que el cambio político se produzca por la vía de negociaciones y acuerdo y de un gobierno de unidad nacional, y sólo el 20 y tanto % (que es, sí, una cifra altísima que revela la gravedad de la situación) prefiere una salida violenta (golpe de Estado, rebelión popular o intervención militar extranjera). Desde la Alianza por el Referendo Consultivo decimos: sí, queremos que se produzca en Venezuela un cambio político y un cambio de gobierno, pero el cómo nos importa: queremos que sea un cambio en paz.

Ese cambio en paz es posible, si hay voluntad política y si factores de presión como este Grupo de Contacto, logran persuadir a los más moderados de los dos polos que aislen a sus sectores más extremistas y se sienten a conversar con el gobierno hasta conseguir un modo democrático de resolver la crisis.

Nosotros creemos que se requiere, para facilitar el proceso y legitimar las decisiones que por acuerdo deben ser adoptadas, darle la palabra al pueblo, al depositario de la soberanía democrática de la nación, y eso puede hacerse mediante la convocatoria de un referendo consultivo. Se trata, como exponemos en la presentación que anexamos a esta misiva, de una figura consagrada en la Constitución en sus artículos 70 y 71 y basada en su artículo 5 que reconoce que “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley…”. Proponemos preguntarle al soberano si quiere o no la relegitimación de todos los Poderes Públicos nacionales mediante elecciones generales. Pensamos que para quienes ejercen hoy el poder político, puede constituir una vía legítima, aceptable, acatable de dejarlo, diferente en todo a la rendición incondicional que supone el cese de la usurpación a la fuerza.

Claro está, y lo explicitamos en nuestra propuesta, esa ruta democrática y pacífica requiere de una primera pre-condición: que ambos polos acepten establecer algunos canales mínimos de diálogo y negociación. Por eso nos parece deplorable que desde la AN se proclame irresponsablemente que el tiempo del diálogo y la negociación está terminado, lo que equivale a decir que sólo queda la fuerza, es decir, una guerra civil o una intervención militar extranjera. Nosotros nos negamos a que los venezolanos debamos escoger entre el hambre que provoca un mal gobierno y la guerra que proponen la oposición extremista. Creemos en un pacto mínimo que incluya no sólo los términos de la consulta referendaria que proponemos, pregunta y nuevo Consejo Nacional Electoral inclusive, sino:

La atención a la situación de emergencia social que padecemos, aceptando la solidaridad y la cooperación internacionales pero a través de canales institucionales como el sistema de las Naciones Unidas y no politizando esa ayuda.

Los términos de la gobernabilidad que debe derivarse del referendo y eventualmente de las elecciones generales propuestas, es decir, las seguridades que para el día después deben tener todos los sectores políticos implicados en términos de su participación y convivencia en un nuevo Estado plenamente democrático.

Es por todo lo anterior que requerimos de ese Grupo de Contacto considere sustituir su propuesta de elecciones presidenciales anticipadas por la de la convocatoria a referendo consultivo. Ésta es una vía también electoral pero de mayor factibilidad política y en todo legítima y constitucional. Estamos seguros de que si apelamos antes que nada a la soberanía popular, que si dejamos que sea el pueblo el que decida, esta crisis política, económica y social que nos agobia, puede encontrar una resolución pacífica como la que los venezolanos merecemos.

Sin otro particular, nos suscribimos de ustedes,

Oly Millán   Gustavo Márquez Marín    Juan Barreto    Edgardo Lander    Enrique Ochoa Antich

 

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