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El 28 de abril será la hora de la verdad para el rentismo petrolero venezolano

 

El 28 de abril se hará efectiva la prohibición de comprar petróleo a Pdvsa, como parte de las sanciones del gobierno de EEUU. Esto será una prueba de fuego para una revolución que no supo sustituir el modelo rentista petrolero que tanto criticó

Ahiana Figueroa/TalCual

La ya delicada economía venezolana sumida en una escasez generalizada, hiperinflación, una constante devaluación y fuerte recesión, se enfrentará a uno de los retos más difíciles de su historia: la entrada en vigencia este 28 de abril de las sanciones petroleras decretadas por Estados Unidos contra la administración de Nicolás Maduro.

El Departamento del Tesoro norteamericano acordó que los no estadounidenses que compren crudo y productos derivados de la petrolera estatal Pdvsa con transacciones que involucren al sistema financiero, corredores o personas del país norteamericano deben ser liquidadas antes del 28 de abril. Pasada esta fecha, si alguna empresa continúa su relación comercial con Venezuela, utilizando para ello el sistema de ese país, será sancionada.

Sin embargo, gran parte del mercado petrolero mundial es transado en dólares y, por lo tanto, estaría sujeto a la supervisión de EEUU

La medida llega en el peor momento de Petróleos de Venezuela. El manejo de la política petrolera de los últimos 20 años ha generado una caída de la producción desde 3,1 millones de barriles diarios a 960 mil barriles diarios, una deuda financiera que supera los 34.555 millones de dólares y una baja sostenida de sus ingresos. Por otra parte, la falta de inversión y de mantenimiento en sus refinerías han acarreado problemas operacionales y accidentes en sus instalaciones. La salida de una gran cantidad de trabajadores altamente capacitados también afectó a la industria.

El petróleo ha sido el motor de la economía venezolana, es por ello que la merma de la producción de crudo se arrastra al Producto Interno Bruto (PIB) que de acuerdos a cálculos de la Asamblea Nacional, consultoras privadas y organismos multilaterales, prevén una caída de entre 17% a 37%. Por otra parte, las exportaciones petroleras para este año estaban contempladas en 11.000 millones de dólares, por lo que tras las sanciones esta cifra tendrá un recorte.

Continuó la renta

La realidad venezolana ha estado precedida por fracasos en el intento de revertir las estructuras alrededor de la dependencia petrolera. El Gran Viraje y la Agenda Venezuela aplicadas por gobiernos antes del chavismo no pudieron acabar con los mecanismos de transferencias petroleras hacia el sector privado y hacia programas populistas, pero tampoco los Planes de la Nación de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro.

“Vamos a incrementar la producción poco a poco a través del plan siembra petrolera y debemos avanzar para salir del modelo rentístico petrolero. Es necesario contar con empresas socialistas que generen dividendos racionales para avanzar en el buen vivir del pueblo venezolano”, dijo Hugo Chávez en julio de 2011, en el programa Dando y Dando por VTV

El chavismo intentó a través de las empresas estatales sustituir importaciones, pero ello derivó en burocracia, corrupción y caída de la productividad. Por lo que seis años después, Maduro hizo un llamado al sector productivo público y privado para promover las acciones necesarias que permitan superar el modelo rentista petrolero.

“Aquí estamos fundando el sueño de una patria que produzca todo, una patria productiva de riqueza (…) una patria independiente totalmente. Cuando el modelo rentista se agotó de manera prematura en 2015 y 2016 cuando bajaron los precios del crudo, recibimos aquel golpe que estamos superando, llegó con más fuerza la conciencia de la necesidad de desarrollar una economía verdadera, diversificada, y afortunadamente para eso tenemos amigos en todo el mundo”, acotó Maduro en octubre de 2017.

Las economías rentistas dependen de la renta generada por una ac­tividad económica, generalmente de la exportación de algún producto básico como el pe­tróleo, no pueden experimentar un proceso de desarrollo sostenible, ya que al depender de actividades económicas cambiantes y volátiles que están sujetas a realidades externas fuera de su control, se transforman en economías vulnerables y cambiantes, explicó el director de Ecoanalítica, Pedro Palma.

“Tradicionalmente, aplican políticas económicas procíclicas que generan bonanza en los periodos de altos pre­cios del producto que exportan; pero recesión, empobrecimiento e inflación en los perío­dos de bajos precios. En ellas se aprecia notablemente la moneda en los años de bonanza, para luego sufrir masivas devaluaciones con efectos devastadores. Para corregir esa vulnerabilidad es necesario evitar la implementación de políticas procíclicas, crear fondos de es­tabilización, diversificar la economía y aplicar políticas cambiarias dinámicas“, recalcó el economista.

Venezuela depende de EEUU para sus ingresos por petróleo, ya que es uno de los cuatro principales suministradores de crudo a esa nación, pero además el 41% de sus exportaciones petrolíferas tienen a ese país como destino.

Con la caída de las ventas de crudo desde que Maduro entró al poder, se ha dejado de percibir unos $45.000 millones, una cifra significativa que no pudo ser aportada por el resto de la economía.

A juicio del experto petrolero Rafael Quiróz Serrano, Venezuela es como un país arquetipo de una nación rica en innumerables recursos naturales, pero incapaz de lograr un crecimiento económico sostenido y un desarrollo económico sustentable.

“A este desgobierno se le hizo tarde para sustituir el modelo rentista petrolero, y allí estuvo su pecado; pues hoy EEUU pone el dedo en la llaga petrolera y encuentran así su mayor vulnerabilidad. Las sanciones petroleras darán al traste con este régimen ahogado en petróleo. En los últimos 20 años se ha gobernado a punta de petróleo, y es por eso que está atascado en medio de barriles con precios altos, pero con producción nacional baja; y es así como el petróleo es el único tema vigente y si se quiere de supervivencia del actual régimen”, afirmó.

Quiróz Serrano insiste en que para la “revolución” el petróleo ha sido el único garante de su gobernabilidad, y esto lo ha entendido EEUU, de allí las sanciones instrumentadas que amenazan claramente su derrumbe.

“El petróleo significó la gloria y también la caída de este gobierno. El petróleo fue su alfa y omega. Durante estos 20 años los recursos financieros de Pdvsa pasaron a ser un apéndice de la caja chica del régimen. Sin el petróleo y todo lo que de él se desprende, el régimen de Chávez no se hubiera mantenido en el poder ni siquiera un quinquenio (para el cual fue electo); pues para este desgobierno todo ha estado originado, determinado, condicionado, dirigido y alimentado por el rentismo petrolero”

Sostiene el analista que el chavismo fomentó con el petróleo una ilusión que había sido ajena a la tradición petrolera del país: la de convertirse en un actor de primera línea en la geopolítica mundial, principalmente mediante el desafío a la hegemonía norteamericana. “Todo un castillo de naipes fue derrumbado”.

Las consecuencias

Las repercusiones sobre las sanciones petroleras serán casi que inmediatas. Quiróz Serrano destaca que Pdvsa aún se encuentra sin lograr quién pueda suplir al país la gasolina que suministraba EEUU a partir del 28 de abril; además de ello los componentes para la gasolina que se produce en las refinerías para el parque automotor, es deficitaria.

“¿Tendremos almacenamiento para 30 días? A partir del 29 de abril, Pdvsa deberá utilizar combustible de su inventario”, dijo

Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, explica que las sanciones impiden tener flujo de divisas desde el exterior, por lo que Pdvsa he tenido que comenzar a vender petróleo a otros mercados o renegociar deuda con proveedores por lo que potencia el colapso en el sector. Igualmente, existe una acumulación de tanqueros aguas afueras la cual Pdvsa debe concretar su venta.

La economía no crecerá si no hay entrada de divisas. No se tiene el componente que puede estimular la economía. No hay dólares en estos momentos, porque está colapsada la principal industria que nos las genera como es Pdvsa; no hay confianza del sector privado y hay un default de deuda externa que imposibilita volver a los mercados”.

Hasta marzo, según cifras entregadas por Pdvsa a la OPEP se produjo 960 mil bd, por lo que luego del consumo interno que ronda los 200 mil bd, las exportaciones llegaron a 760 mil bd, no obstante, hay que recordar los compromisos con China y Rusia, lo cual coloca una contención muy fuerte al tema de flujo de caja.

“Por supuesto que menos barriles exportados, menos entrada de dinero. Los escenarios que observamos son conflicto político prolongado, mayor aislamiento internacional debido a las sanciones, una crisis de servicios públicos que llegó para quedarse, crisis en el mercado interno de combustible y una catástrofe social, especialmente sobre el 70% a 80% de la población que se encuentra en vulnerabilidad extrema”, destacó Oliveros

Desde el año 2012 la caída se ha presentado una caída de las exportaciones de petróleo que generan cash o divisas al país, la cual ronda los 500 mil bd, pero desde entonces se ha incrementado la dependencia de la administración de Maduro hacia China y Rusia (aunque parte de esas exportaciones son para pagar deuda con grandes descuentos). Muy posiblemente a partir del 28 de abril, el país se volverá más dependiente del apoyo de ambos gobiernos.

Oliveros recomienda al empresariado -por cierto- tomar previsiones para lo que viene. “El sector privado debe aprovisionarse de materia prima porque puede que en algún momento no pueda importar. Tener cuidado con las transacciones en divisas y blindar las operaciones de dinero recibido de los bancos públicos sancionados porque sino pueden cerrarle la cuenta”.

De acuerdo a las estimaciones de Ecoanalítica, la economía venezolana caerá 36% en promedio tras las sanciones y los apagones eléctricos, con una contracción de 22% en el sector petrolero y de 42,5% en el sector no petrolero. “Estas caídas son impresionantes, en términos de destrucción”, acotó Oliveros.

Citgo: la salida

El aumento de las sanciones estadounidenses contra Venezuela ha frenado efectivamente las compras de crudo a Pdvsa para las refinadores estadounidenses, a menos que los pagos se efectúen a otros funcionarios aprobados fuera de la administración de Maduro, es decir, de la mano de los representantes aprobados por la Asamblea Nacional. Esto ha obligado a Citgo, filial de Pdvsa, a comprar suministros alternativos.

El acuerdo de suministro de crudo de Citgo permitió hasta 310.000 bd de ventas de crudo desde Venezuela, aunque la disminución en la producción de petróleo de Pdvsa en los últimos años ha significado una disminución en las compras de crudo venezolano.

“Si bien Citgo tiene un buen historial de compras a proveedores externos en términos económicos (a partir del tercer trimestre de 2018, el 77% de las compras de crudo eran de mercado abierto y solo el 23% de Pdvsa), sigue habiendo un riesgo de ejecución asociado con la búsqueda de nuevos clientes a largo plazo”, recalcó la calificadora de riesgo Fitch Ratings

Citgo posee y opera tres refinerías grandes y de alta calidad, que ofrecen suficientes economías de escala para competir con las refinerías de primer nivel más grandes.

“El sistema de refinación flexible de Citgo también permite el procesamiento de cantidades significativas de crudo de esquisto dulce ligero descontado, así como un acceso favorable a los mercados de exportación, lo cual es importante para mantener márgenes brutos competitivos en comparación con sus pares”, señaló Fitch en un reciente informe.

 

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