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Eumenes Fuguet: Las dos grandes batallas de Carabobo y las mujeres

Primera batalla de Carabobo 28 de mayo de  1814

Segunda batalla de Carabobo 24 de junio de 1821

Dos grandes batallas, aspectos de consideración

Las cosas para hacerlas bien, es preciso hacerlas dos veces,  por cuanto la primera enseña a la segunda.

Simón Bolívar

Carta al general Sucre 23 de mayo de 1823.

El 28 de mayo de 1814, se ejecutó la Primera Batalla de Carabobo, escenificada en el mismo campo inmortal, donde el 24 de junio de 1821 el ejército republicano al mando de nuestro Libertador, magistralmente derrotara por segunda vez al ejército español comandado por el general Miguel de La Torre y Pando, este combate se denominó como el decisivo,  se diferencia con el nombre de Segunda Batalla de Carabobo

La gloriosa sabana de Carabobo, sería favorable a la noble causa emancipadora, en estas dos ocasiones, contrario a los tres derrotas en el sitio de La Puerta- quebrada de Semen cerca de San Juan de los Morros.

El significado del vocablo Carabobo viene de la lengua Aruaca: Karau, significa sabana, Bo, significa, agua, por ser superlativo es quebrada de muchas aguas

El año 1814, se presentaba como el más aciago y angustioso de la lucha emancipadora.

El ejército republicano no contaba con la presencia de los voluntarios ingleses, irlandeses y de otras naciones que llegaron a partir de 1817

El 12 de febrero, el general José Félix Ribas se cubrió de gloria en La Victoria luchando con los jóvenes provenientes de Caracas.

El 25 de marzo, el capitán neogranadino Antonio Ricaurte se inmortalizó en San Mateo haciendo volar el parque de la pólvora, causando a la vez estragos en la fuerza de Boves.

Una gran actividad favorable a la causa emancipadora, es la llegada el 5 de abril de 1814, a La Victoria del ejército oriental al mando del denodado jefe Santiago Mariño acompañado  de valerosos, jefes entre quienes podríamos mencionar al impertérrito José Francisco Bermúdez y el teniente coronel Antonio José de Sucre: Mariño.

En su avance, Mariño derrotó a Boves el 31 de marzo en Bocachica – cerca de Villa de Cura.

El 10 de mayo, Bolívar desde Valencia, ordenó al general Ribas traer refuerzos de Caracas.

El 27, las fuerzas republicanas pernoctaron en la sabana de Carabobo, los cinco mil efectivos se organizaron en dos líneas de combate, la primera al mando del siempre leal el general Rafael Urdaneta con los coroneles José Francisco Bermúdez, Manuel Valdez y Florencio Palacios como comandantes de divisiones.

La segunda línea al mando del Libertador teniendo como segundo a Mariño con las divisiones de Leandro Palacios.

Ribas comandó la caballería y la reserva.

Las dos piezas de artillería, a orden de Diego Jalón.

En esta importante cita histórica, se encontraban presentes la flor y nata de nuestros ilustres próceres, estaban ausentes el capitán José Antonio Páez, quien se encontraba ejecutando operaciones exitosas en Mérida y Manuel Piar en Barcelona.

La fuerza realista al mando del general Juan Manuel Cagigal y Niño, integrada por seis mil efectivos y siete piezas de artillería, se colocaron delante de las serranías Las Hermanas dando la cara a Valencia.

El Libertador arengó a sus soldados diciéndole: “Soldados, vosotros tenéis delante los mismos jefes y los mismos españoles de quienes habéis triunfado en más de cien combates, éste debe ser el último”

El ataque se inició a la una de la tarde y culminó cinco horas después, la maniobra ordenada por Bolívar utilizando la caballería para desarticular los flancos enemigos resultó exitosa, mientras que la infantería avanzó ordenadamente para destrozar a fuerza de bayonetas.

El enemigo dejó en el terreno trescientos muertos, mil cien prisioneros, quinientos fusiles, siete piezas de artillería y cuatrocientos caballos.

Urdaneta se encargó de perseguir a las fuerzas en retirada hasta San Carlos.

No fue una lucha decisiva, pero sirvió para mantener en alto el espíritu de lucha.

En el encuentro del 24 de junio de 1821, las fuerzas se ubicaron en sentido contrario, es decir dándole la cara a Valencia.

Nuestro Libertador, ya curtido en los combates, en esta oportunidad, aplico los Principios de la Guerra que le facilitaron las acciones preliminares y la acción propiamente dicha.

Sorpresa

Objetivo

Masa

Ofensiva

Seguridad

Maniobra

Unidad de mando

Simplicidad

Economía de Fuerza

La persecución de las fuerzas enemigas en retirada hacia Naguanagua en ruta a Puerto Cabello, estuvo obstaculizada por la lluvia.

Bolívar no contaba con artillería, la fuerza de Miguel de la Torre, ubico sus dos piezas  al frente de su dispositivo, al igual que sus unidades de combate, lo que motivo a emplear sus fuerzas a través de un ataque por el flanco derecho de los realistas, evitando un ataque frontal.

Importantes fueron las actividades de distracción de fuerza por la parte realista, al enviar al general Francisco Tomas Morales desde Calabozo hasta Caracas, donde el impertérrito Francisco José Bermúdez, desde mediados de mayo hasta el 23 de junio, mantuvo en jaque a las fuerzas de Morales, cuyas tropas no pudieron estar presentes en Carabobo. Bermúdez en sus acciones pudo llegar hasta La Victoria.

El  valeroso trujillano José de la Cruz Carrillo, procedente de Trujillo, en ruta Carache, Carora, El Tocuyo y Barquisimeto. El coronel Reyes Vargas, segundo de Cruz Carrillo, ocupó San Felipe. Las instrucciones son dar a conocer que pertenecen al grueso del ejército de Urdaneta que se dirige a San Felipe y Puerto Cabello. Esto obligó a última hora el envío el 22 de junio de los batallones Barinas y Navarra a las órdenes del coronel Juan Tello para proteger la línea de Puerto Cabello. Notamos que estos movimientos de los efectivos realistas a última hora, redujeron la capacidad de emplearlos en la Gran Batalla.

Antes de los dos enfrentamientos llovió, ¿sería acaso una bendición?

En la Segunda Batalla, los soldados utilizaron por primera vez, uniforme confeccionado por las insomnes mujeres de Guanare.

Doscientas mujeres se encontraban en la retaguardia, veinticinco lucharon, dos  murieron en el combate

Después de la Gran Batalla de Carabobo, sucedió en el Lago de Maracaibo el 24 de julio de 1823, la gloriosa Batalla Naval y para concluir con broche de oro, luego de ejecutar sesenta acciones militares en Coro, Trujillo y Maracaibo el 8 de noviembre de 1823 la Toma de Puerto Cabello por parte del Centauro Páez, y la salida de las tropas realista a Tambor Batiente y Banderas Desplegadas, vencidas más no humilladas luego de más de trescientos años.

Parece que los realistas en 1821, se habían olvidado de la Primera Batalla de 1814, porque Carabobo fue favorable a la causa redentora, y un libro abierto de abnegación, patriotismo, libertad y soberanía.

Exaltando la sangre no perdida de nuestros jóvenes en el Sitio de la Puerta, el Presidente Juan Vicente Gómez, dispuso en 1930, colocar esas rocas en el Gran Monumento del glorioso Campo Inmortal, el más grande de América.

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