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César Malavé: Antonio Pinto Salinas 65 años

Consumados los asesinatos de Nieves Ríos, Ruiz Pineda, Wilfredo Omaña, Carnevalli y presos consecutivamente, entre abril y junio de 1953, Eligio Anzola y Rigoberto Henríquez, la persecución de la dictadura se centra en el nuevo secretario general de Acción democrática, Antonio Pinto Salinas, contra él va la hueste de la sanguinaria Seguridad Nacional. La dirección Nacional Clandestina del Partido del Pueblo, Acción Democrática, en un intento de proteger su vida, resuelve sacarlo del país transitoriamente, dada la circunstancia de que era cada vez más difícil tenerlo escondido en Caracas. La oportuna delación de un traidor, Gustavo Mascareño, puso en conocimiento de la  Policía asesina y terrorista de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez todos los detalles del plan de viaje: nombre de sus acompañantes, número de placa, marca del vehículo, hora de salida, ruta y hora de llegada a los diferentes sitios de la vía. Por ello resultó inequívoca y fácil su captura y la de sus acompañantes.  En horas del mediodía del 10 de junio de 1953, en la alcabala de Pariaguán, Estado. Anzoátegui, estaba esperándolo una brigada de la policía previamente advertidos. Desde allí fueron retornados a Caracas. En Valle de La Pascua, en horas de la noche fue separado de sus dos acompañantes, emprendiendo de nuevo el viaje hacia Caracas. Llegando a San Juan de los Morros, el 11 de junio, y en plena carretera detienen el vehículo a la una y treinta de la mañana, llevándose al secretario general de AD hacia unos matorrales donde el jefe a cargo de la operación Isidro Marrero Méndez, da la orden de asesinarlo.

Le dispara una ráfaga de ametralladora y Braulio Barreto le da un tiro de gracia, estando esposado con las manos hacia atrás. Posteriormente, Braulio Barreto se dispara a sí mismo en la pierna con el fin de simular un enfrentamiento. 38 años contaba el poeta, periodista y mejor líder político.  Este vil asesinato no debió sorprenderlo. Él lo presintió desde antes y en sus poemas no dejaba de señalarlo: Por mi bajel de ensueños, marinera /Por tus ojos de norte, capitana,/ Llévame hasta tu tienda de gitana/ Que está en el puerto azul de mi quimera. /Por tu exquisito olor de jazminera,/ Por tus senos de espuma y de manzana / y por mis huesos que caerán mañana/ Hasta la muerte quiere que te quiera /Cuando de arena cúbrase mi boca/ Y mis claras pupilas queden ciegas /como en el vientre oscuro de una roca /Si del amor la llama no me niegas/Harás vibrar mi extraña vida loca / o moriré esperando si no llegas.  Este fue Antonio Pinto Salinas. Ejemplo de afanes y sacrificios. La sangre joven y generosa regó la tierra en holocausto, por su gran pasión por Venezuela, del hombre “Magro de cuerpo, silueta fina, mirada un poco ausente, como dijo Rómulo Betancourt, Padre de la democracia venezolana, al referirse al poeta militante  ejemplo de estas y las futuras generaciones.

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@cesarmalave53

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